Temas Especiales

26 de Oct de 2020

Nacional

Se disputan derecho para talar árboles de teca en El María

Hoy, en la ciudad de David, se dará el primer acercamiento entre las partes, con el fin de dirimir el conflicto

Se disputan derecho para talar árboles de teca en El María
La Autoridad Nacional del Ambiente suspendió la extracción de madera hasta esclarecer las denuncias.

Un panorama desolador ofrecen a primera vista los antiguos asentamientos campesinos ubicados en El María, corregimiento de Boca del Monte, distrito de San Lorenzo, Chiriquí, resultado de la tala desmedida de árboles de teca.

Los administradores de las fincas aseguran que la tala es ilegal, pero los mercaderes dicen tener los permisos.

Los asentamientos forman parte de un grupo de terrenos traspasados al Banco de Desarrollo Agropecuario (BDA), de acuerdo con la Ley 45 de 2002, que ordena a la Reforma Agraria entregar las fincas de los asentamientos campesinos inactivos al BDA en compensación por préstamos incobrables.

El María, en Boca del Monte, fue dado en administración por el BDA al señor Alejandro Araúz (q.e.p.d) y a la señora Libna Stapf, quien asegura tener más de 25 años en el lugar, dando mantenimiento y cuidando de los árboles.

Stapf dice tener la certificación de derechos posesorios de estos terrenos desde el 12 de agosto de 1999, dados por Reforma Agraria.

DENUNCIANTE

Según Stapf, en el año 2012 se le adjudicó mediante subasta pública del BDA al señor Diomedes Ureña Quiel el permiso de talar con fines comerciales 950 árboles de teca y que en su momento sacó esta cantidad.

Sin embargo, continúa Stapf, ahora alega, a través de un inventario de mayo de 2014, la falta de 480 árboles.

‘Ureña llegó en octubre de 2012 y salió en febrero de 2013; taló su madera y, además, trajo a otros señores extranjeros, con quienes negoció la compra de la madera.

En agosto de 2014, volvió a aparecer con el mismo contrato, y sin un conteo real, diciendo que le faltaban 231 árboles, lo que fue aumentado a 480, sin que se especificara el lugar donde debía hacerse la tala.

Esto lo ha hecho sin la inspección de la ANAM o del BDA’, dijo Stapf.

La administradora de las tierras asegura que las cercas están en malas condiciones y que los taladores van armados y disparan, amenazando a los trabajadores para que desalojen el área.

‘Lo último que hicieron fue dejar una gran cantidad de llantas en los bordes del área de tala, provocando el almacenamiento de agua que facilitó los criaderos de mosquitos’, dijo Stapf.

ALCALDE DE SAN LORENZO

‘Hemos estado en el lugar de los hechos y hemos visto árboles talados y cercas destruidas. Hicimos un llamado de advertencia a los trabajadores y estos remitieron al señor Ureña, quien se comprometió a asistir a las oficinas alcaldicias.

De acuerdo con nuestros documentos, él nunca ha pagado las guías de traslado de esta madera y debe hacerlo’, aseguró Rubén Orribarra.

El alcalde señaló que la poca vigilancia de la ANAM ha propiciado la tala indiscriminada de tecas, causando un gran daño ecológico al distrito. Esto es, dijo, un delito ambiental.

FAMILIA UREÑA

Por su parte, Diomedes Ureña Quiel asegura que ‘ha sido amenazado’ y que ‘le han suspendido los trabajos’ de forma injusta.

‘La directora de la ANAM en Chiriquí nos hizo parar la tala y nos ha obligado a sacar los permisos, cuando el director nacional del BDA, Ricardo Solís, el propietario, nos dio orden de sacar los tecas. Ahora, sin un papel, nos suspenden’, añadió Ureña Quiel, aduciendo que las pérdidas superan los $80 mil.

DIRECTORA DE LA ANAM

La directora de la ANAM en Chiriquí, Yilka Aguirre, señaló que se suspendió la extracción de madera hasta que el BDA, como propietario, certifique que se sacaron 720 árboles y verifique si es cierto que todavía queda pendiente más madera por talar.

De acuerdo con Aguirre, los documentos no coinciden con los que están en propiedad de la entidad ambiental. Agregó que los señalamientos hechos por el señor Ureña Quien son un irrespeto, además de una amenaza para su integridad personal.

Amadio Cruz, jefe de Gestión de Cuencas de la ANAM, señaló que el contrato que aducen tener los señores Ureña ‘no es una concesión, sino un permiso de aprovechamiento ambiental y ellos tienen la autoridad de suspenderlo y revisar que los papeles estén en orden.’