26 de Feb de 2020

Nacional

Juicio a un magistrado, una historia que el país vuelve a vivir

Una serie de errores judiciales se cometieron en el proceso contra el magistrado José Manuel Faúndes, que se inició en el año 1996

Alejandro Moncada Luna fue designado magistrado de la Corte Suprema de Justicia por el expresidente de la República Ricardo Martinelli. Todavía le quedan seis años en el cargo que asumió en enero de 2010, pero hoy su permanencia pende de un hilo muy fino. Su periodo está a punto de ser interrumpido.

El futuro del magistrado está en manos de la Asamblea Nacional. Basta con que 40 diputados así lo decidan y el Órgano Legislativo, por segunda vez en la época post invasión —diciembre de 1989— se declare en sesiones judiciales y lo procese por los delitos imputados.

DIFERENCIA DE CASO

Aunque esta es la segunda vez que se juzga a un magistrado de la Corte, sería la primera vez en la historia en que una figura del más alto nivel de la corporación de justicia sea llevada al banquillo de los acusados para ser juzgado con el Sistema Penal Acusatorio (SPA).

Según los entendidos, el SPA permitiría que el proceso se desarrolle de manera expedita y más rápida.

A Faúndes se le juzgó con el Sistema Inquisitivo, que permitía la presentación de una serie de recursos legales que podrían ser utilizados por las partes para extender el proceso judicial.

El caso Faúndes fue hace 18 años. Se vivió un escenario similar, pero con actores distintos. No era la misma Asamblea y el encausado era otro.

Al igual que en el caso de Moncada Luna, la defensa de Faúndes presentó una advertencia de inconstitucionalidad, al considerar que se violaba el debido proceso. En aquella ocasión, los magistrados de la Corte se declararon impedidos, por ser compañeros de Faúndes, y los suplentes decidieron. Votaron en contra, consideraron que sí se había cumplido el proceso.

Faúndes fue denunciado por el propio procurador General de la Nación, José Antonio Sossa.

Existían sospechas de que el magistrado Faúndes había utilizado su cargo para la liberación de personas detenidas y acusadas por narcotráfico y otros delitos relacionados. Se hizo una lista de cuatro delitos que se le imputaron al entonces magistrado. Ver tabla adjunta .

EL PROCESO JUDICIAL

Fueron más de tres años de un proceso que al final quedó sin respuesta.

La Asamblea Legislativa no pudo condenar al magistrado. El oficialismo de ese entonces, que encabezaba el Partido Revolucionario Democrático, no logró los votos para concretar su cometido: sacar a Faúndes de la Corte Suprema.

Las sesiones judiciales en las cuales se juzgó a Faúndes tomaron más de cuatro meses. Consumieron casi la totalidad de una de las legislaturas que presidía César Pardo, del PRD.

El Código Judicial disponía que el proceso debía llegar hasta el final, no había lugar para una salida no contemplada. Había que tomar una decisión, se juzga y se condena o se libera al imputado de los cargos que se le imputaban.

UN JUICIO SIN FINAL

En medio de las sesiones judiciales, el partido gobernante se convenció de que las estrategias políticas no serían suficientes para lograr los dos tercios del pleno legislativo, que entonces estaba conformado por 72 legisladores, para hacer efectivo un fallo condenatorio.

Fue entonces que el fiscal de la causa, el legislador Roberto Ábrego, intentó modificar las reglas del juego.

Presentó un recurso ante la Corte Suprema de Justicia. La decisión de los magistrados tomó tres años. Fue entonces que los magistrados dijeron que se requerían los dos tercios de los votos para condenar a Faúndes.

El Partido Revolucionario Democrático y la Democracia Cristiana, que estaban a favor del proceso, no lograron los votos necesarios y dejaron la decisión en suspenso.

LEY FAÚNDES

Ante la falta de los votos para condenar a Faúndes, la Asamblea Nacional buscó otra salida. La aprobación de una ley que pretendía sacar al magistrado por edad, una norma que disponía que ningún funcionario podía estar en algún puesto del Estado después de cumplidos los 75 años de edad.

La Ley Faúndes fue aprobada, pero no se le pudo aplicar al entonces magistrado.

La Corte Suprema de Justicia determinó que Faúndes había sido designado para un periodo de diez años y que no podía ser removido del cargo hasta cumplir con ese periodo. Se tuvo que permitir que se reintegrara al puesto.

Después que se ordenó su regreso en el 2002, renunció. Faúndes falleció a finales del 2004.