09 de Dic de 2022

Nacional

Finmeccanica busca una salida pacífica

La empresa está dispuesta a calibrar los dispositivos comprados por $250 millones. Gobierno panameño escucha la propuesta, pero no decide

Finmeccanica busca una salida pacífica
Funcionarios panameños y directivos de Selex se reunieron durante cuatro horas en Cancillería.

El conglomerado italiano Finmeccanica está dispuesto a recalibrar los siete radares instalados hasta el momento, modificar la posición y altura en la que han sido colocados y conversar con el Gobierno panameño acerca de los sobrecostos incurridos tras la firma del contrato, efectuado por la empresa Selex —filial de la italiana Finmeccanica— y la pasada administración de Ricardo Martinelli.

El pacto inicial era de $250 millones y cubría la adquisición de 19 dispositivos que servirían para la lucha contra el narcotráfico.

La propuesta, planteada por Finmeccanica en un encuentro que tuvo lugar ayer en horas de la tarde, en la sede de la Cancillería panameña, fue admitida por el Ministerio de Seguridad Pública (Minseg), que paulatinamente ha ido mostrando mayor flexibilidad en el conflicto, que inició con la congelación del contrato el pasado mes de agosto y que en octubre ya consideraba la posibilidad de conservar los dispositivos si Selex lograba recalibrarlos.

‘Finmeccanica se encuentra en una encrucijada. Si acepta abiertamente que hubo sobrecostos, mancharía el nombre de su compañía. Si no logra cumplir el contrato, también quedaría mal’, afirmó Rodolfo Aguilera, titular del Minseg.

A pesar de la apertura de esta nueva etapa de negociación con la compañía, el Gobierno ha asegurado que no detendrá el proceso legal en contra de Selex y Finmeccanica.

‘En el proceso que se le sigue en Italia a Walter Lavitola, hay suficientes pruebas para que nosotros interpongamos una demanda penal contra Finmeccanica’, agregó el ministro, quien, no obstante, ha insistido en que el interés del Gobierno es seguir escuchando las propuestas del conglomerado en beneficio de ambas partes.

El siguiente paso será comunicarles a la firma italiana Hogan Lovells y a la panameña Tapia, Linares y Alfaro, que representan a Panamá, las medidas que deberán tomar.

RADARES NO FUNCIONAN

Los radares actualmente no funcionan como estaba pactado en el contrato.

En él se estableció que los dispositivos debían poder detectar lanchas rápidas a una distancia de 50 millas náuticas; pero al momento, la capacidad de los radares ronda entre las 20 y 30 millas, dependiendo de la altura en la que han sido colocados y el tamaño de la embarcación.

Según han señalado las autoridades, la capacidad de detectar lanchas de los radares es de un tiempo promedio de 20 minutos antes de tocar tierra. Esto disminuye la capacidad de respuesta de los estamentos de seguridad, que llegarían al punto indicado por el radar 40 minutos después, dándole a los posibles traficantes una ventaja de al menos 60 minutos.

Antes de que el presidente Juan Carlos Varela decidiera congelar el contrato con Selex, ésta ya había culminado la instalación de siete de los radares y el Estado había efectuado el pago del 90% de la deuda. El dinero, por el momento, no será devuelto.