10 de Ago de 2022

Nacional

El sigiloso ajedrez de Juan Carlos Varela

Con los cambios en la Contraloría, el Ministerio Público y la Fiscalía de Cuentas, el juego de mesa del presidente se completa

El ansiado juego de ajedrez del presidente Juan Carlos Varela ha empezado: Federico Humbert, el nuevo contralor, ha tomado posesión de su cargo, y la procuradora Kenia Porcell ha sustituido a Ana Belfon, considerada en los círculos políticos como una aliada del exmandatario Ricardo Martinelli.

Con las piezas ya ubicadas en su posición, se espera que Varela busque en los próximos meses la oportunidad de hacer ‘jaque mate’ a un exaliado que 26 meses después de las elecciones de 2009 lo sacó del poder, y cuyo legado se ha visto opacado por una andanada de denuncias de corrupción y de malversación de los dineros públicos.

Humbert es la figura clave para ‘atrapar al rey’. Pero deberá empezar por los peones, las torres y los caballos. No sólo fiscalizará —dice— los próximos cinco años (de gobierno) sino ‘también (espera) poder dar los insumos a las autoridades pertinentes, cuando lo soliciten, sobre los malos manejos’.

LA JUGADA FERRUFINO

El pendiente más importante se llama Guillermo Ferrufino, el exministro que quiso ser presidente y alcalde de la capital y que, en el camino, adquirió una residencia en Albrook de $1 millón, una más en Boquete y otra más en la localidad turística de Coronado por $500 mil.

La Contraloría tiene pendiente desde noviembre pasado girar un oficio al Ministerio Público que confirme los bienes que declaró Ferrufino en 2009, cuando asumió el Ministerio de Desarrollo Social (Mides).

Este documento es clave para determinar si hay causales para que la justicia investigue el supuesto enriquecimiento injustificado de quien se autoproclamó el ministro más sensible del quinquenio 2009-2014.

Con su asunción como contralor —no exenta de polémicas por su cercanía a Varela—, Humbert espera retomar las auditorías que su antecesora, Gioconda Torres (trabajadora de confianza del expresidente Martinelli), inició en las entidades más cuestionadas.

¿SE QUEMA EL PAN?

En la lista está el propio Mides, la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre, y el Programa Nacional de Ayuda (PAN) —el bastión con más escándalos de supuesta corrupción—.

Humbert deberá dar luz verde al contrato por $875 mil que el Ministerio de Economía firmó con Rogers Forensic Auditors para examinar cómo, desde el PAN, se gastaron en cuatro años $1,200 millones en compras que pasaron por controles públicos laxos, incluyendo $20.2 millones en una estación tecnológica para espiar ciudadanos, que fue entregada al Consejo de Seguridad, y que ahora está perdida.

El ministro Dulcidio de la Guardia aseguró la semana pasada que Bianchini dejó el poder sin refrendar los acuerdos. ‘(La excontralora) no nos dio ninguna razón...’, insistió el titular de Economía.

En la cosmovisión Varela, es el presidente de la República a quien se le debe imputar la responsabilidad de lo que ocurra en una oficina como el PAN, la cual insiste en no cerrar.

Ese discurso ambivalente deja interrogantes en organizaciones políticas que comparan a Varela con Martinelli, aunque matizan diferencias en sus maneras.

Roger Forensic Auditors también debe estudiar las asignaciones de partidas circuitales a 153 juntas comunales, algunas de ellas rurales, que recibieron hasta $12 millones adicionales al resto en los últimos cuatro años. El dinero fue consignado luego a diputados de todos los partidos y candidatos de Cambio Democrático.

Esta causa es, según los entendidos, la que más compromete al gobierno actual, aunque no desvía el juego hacia el jaque mate Martinelli. En la lista de beneficiados de las juntas comunales figuran diputados del partido Panameñista, ahora en el poder.

‘Los resultados, si hay irregularidades, serán puestos a órdenes del Ministerio Público’, agregó De La Guardia, firmante de los contratos para examinar las cuentas públicas.

Las investigaciones también pasarían a la Fiscalía de Cuentas, cuyo jefe, Guido Rodríguez, deberá determinar si hubo lesión patrimonial. Rodríguez, exdirector de La Estrella de Panamá , prometió la recuperación de la mayor cantidad de dinero malhabido.

EN EL MEDIO JUEGO

El ajedrez de Varela se intensificará, de hecho, con el cambio en la Procuraduría General de la Nación.

Kenia Porcell deberá encausar las investigaciones que llevan las dos fiscalías anticorrupción contra el propio Ferrrufino, contra los exdirectores del PAN Rafael Guardia Jaén y Giácomo Tamburelli y, contra la lista de supuestos pecados legales que pesan sobre los funcionarios de la administración de Martinelli.

Se trata de un escenario espinoso que incluye una reciente denuncia pública que hizo la diputada Zulay Rodríguez, sobre la interceptación telefónica y la transcripción de conversaciones de unas 150 personas desde el Consejo de Seguridad, tema que la justicia se había negado a investigar.

La nueva administración también parece estar interesada en el escándalo que se cuece en Italia por los intentos de coima para la contratación en Panamá de las empresas alrededor al coloso europeo de seguridad Finmeccanica y la compañía Svemark.

EL CAMINO AL JAQUE MATE

Es Finmeccanica la jugada clave. El Ministerio de Seguridad ha reabierto una investigación interna para detectar posibles sobrecostes en los contratos de pólizas de seguro, repotenciación de helicópteros, compra de bombas lacrimógenas y equipos de telecomunicaciones.

Testigos han sugerido que parte del dinero que se habría cobrado de más era sobornar a varios funcionarios panameños, cuyos nombres aún son un enigma. Aunque Varela espera desvelarlos pronto: el 20 de noviembre, la justicia italiana aceptó la solicitud del gobierno de formar parte del proceso por corrupción. El jaque mate.