Temas Especiales

19 de Jan de 2021

Nacional

La CSS proyecta una "cirugía" al contrato de la Ciudad Hospitalaria

Los problemas financieros y técnicos de la megaobra de $587 millones obligan a la CSS a introducir adendas al contrato con la empresa FCC

Llena de polvo y lejos aún de la última piedra que completa el multimillonario proyecto, la Ciudad Hospitalaria es ahora solo una lejana estampa que marca el camino desde el Puente Centenario. La firma española FCC ha llevado el ritmo de trabajo al mínimo, a la espera de que la Caja de Seguro Social (CSS) decida qué pasará con la obra, en su momento, la bandera más visible de la gestión de Guillermo Sáez Llorens y Ricardo Martinelli, quien la bautizó con su nombre.

Para la retrasada inauguración habrá que esperar un poco más. La nueva administración aún no ha determinado qué hacer con el proyecto, evaluado en $587 millones, la inversión más onerosa en el sector salud durante el último quinquenio.

La Junta Directiva de la CSS espera desde enero pasado que el nuevo director, Estivenson Girón, presente un informe sobre las salidas que tiene la institución para llevar el complejo (o lo que se pueda) a un buen puerto.

Girón ha explicado ya que la obra costará $300 millones más de lo pactado (lo que elevaría su costo a casi $900 millones), porque el contrato inicial sólo incluía el 25% del equipamiento requerido.

Con el cambio de gestor, la CSS reconoció, además, que la ciudad —en la que habrá 1,709 camas y 295 consultorios— tiene dificultades estructurales como paredes mal construidas y desagües con irregularidades.

Ese no es el único problema: aunque la entrega de la obra está (aún) prevista para julio de este año, la estadística de Sáez Llorens apuntaba a que estaba ejecutada en un 50%, desarrollo que, según la nueva administración, apenas supera el 30%.

¿Cómo hará FCC en cinco meses lo que no se adelantó en dos años?

ADENDA... ¿FORZOSA?

La pregunta genera dudas entre los miembros de la Junta Directiva de la CSS, que dice presionar a Girón para que informe sobre las posibilidades de sacar adelante la iniciativa. Aunque el único camino a la vista es una ‘cirugía’ al contrato de la ciudad que aún no nace.

Ramiro De León es un banquero jubilado y presidente de la máxima instancia de decisión del Seguro. Desde ese asiento reconoce que deberá haber una modificación al contrato entre la CSS y FCC para renegociar, por ejemplo, los tiempos de entrega.

‘Como Junta Directiva nos dirán cuál es el paquete de sugerencias y nosotros aprobaremos o desaprobaremos’, explica.

De León cree que no será entregada al final de este año y, difícilmente, en el transcurso de 2016. Su compañero Rafael Medina (representante de los jubilados) dice que, una vez tengan el informe, se harán una idea de hasta cuándo se dilatará la obra, por la cual la CSS ha pagado ya una tercera parte.

Otro de los asuntos por resolver será las características técnicas de la megaobra, que, de acuerdo con la CSS, en la situación actual podrían complicar la ocupación de los edificios.

Uno más, es el precio.

FCC deberá construir 183.9 metros cuadrados de superficie de atención del nuevo polo médico del país. La Ciudad Hospitalaria fue concebida como el reemplazo del Complejo Arnulfo Arias Madrid, de la Transístmica, aunque la CSS nunca previó que su costo de operación sería de $300 millones por año.

LA ‘LARGA’ ESPERA

‘Todo el proyecto está en proceso de auditoría, de la culminación de esta depende que se complete la obra’, argumenta el portavoz de la CSS, José Miguel Guerra. La investigación también está a cargo del Minsa.

La administración de la Seguridad Social dice esperar ‘con ansias’ el informe para determinar qué modificaciones caben (si es el caso) y presentarlas a la Junta.

Allí empieza el proceso de recuperación de la ‘cirugía’ al complejo en camino. Las propuestas deberán ser analizadas primero por la Comisión de Administración y Asuntos Laborales de la Junta Directiva (de cinco miembros), que las estudiará y en base a ello recomendará a la máxima instancia de la Caja una decisión.

De León asegura que esa comitiva se citará con todos los responsables de la obra, y que el proceso en la Junta Directiva bien podría tardar dos o tres semanas.

Una vez ocurra eso, las nuevas condiciones del contrato seguirían a la Contraloría para su respectivo refrendo o rechazo, aunque el contralor Federico Humbert integra la directiva de la CSS.

Según el ministro de Salud, Javier Terrientes, de la renegociación también depende la construcción de una nueva facultad de medicina de la Universidad de Panamá. Y claro, la atención de una población que, para cuando se inaugure la obra, se acercará a los tres millones. O cuatro, si se materializa la fusión con el Minsa, posbilidad que está en evaluación.