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01 de Apr de 2020

Nacional

Los gritos de la lucha sindical que renacen con cada mayo

Hace 129 años, en Chicago, un grupo de obrero alzaron la voz por la igualdad. En tiempos modernos las cosas no han cambiado mucho

El parque Porras rebosaba de gente, parecía una manifestación de esas de tiempo electoral. Todos, casi uniformados, vestían playeras alusivas al día del trabajo y portaban banderas o pancartas con frases de protesta contra las políticas del gobierno en turno, al tiempo que gritaban la popular consigna de ‘sin lucha no hay victoria'. Pero entre todos ellos, un grupo de mujeres, calladas, sobresalía sin hacer el más mínimo esfuerzo.

Ellas no estaban uniformadas como los demás, pero sí seguían un mismo objetivo. Eran doce. Dos de ellas sostenían, cada una, una vara de madera que se unían entre sí por medio de una cuerda rústica y delgada de color gris. La cuerda a su vez sostenía tres playeras de hombre las cuales, tenían por logo la palabra ‘igualdad'. Eran las mujeres del grupo Espacio de Encuentros. Había acudido hasta la macha del día del trabajo para alzar la voz por las trabajadoras domésticas.

‘Los salarios que ganan son menores que el mínimo que estipula la ley y abusan de ellas, las explotan', dijo Eusebia Solís presidenta de esta organización.

Su lucha y su voz ayer fue muy escuchada. Peleaban algo distinto a lo que se está acostumbrado a ver para estas fechas: reivindicación sindical, alto costo de la vida, respeto a los derechos de huelga. Ellas solo pedían ser reconocidas, por ley, como trabajadoras y obligar a que quienes les emplean, le paguen lo justo.

La Red de Trabajadoras Domésticas de Panamá difundió en un informe que revela que una de cada diez mujeres, de este país, se dedican al trabajo doméstico remunerado.

No existen registros oficiales, pero se cree que, actualmente el 80% de las cerca de 50 mil trabajadoras domésticas son extranjeras.

En el parque había otro grupo de mujeres. Éstas sí estaban uniformadas. Vestían de rosado, todas portaban un sombrero adornado por un tembleque y diseños geométricos en su vuelo. Trataban de organizarse para iniciar la marcha que llegaría hasta la plaza cinco de mayo.

Un gran cartel les identificaba . Representan al sindicato de Trabajadoras de Confección de Prendas de Vestir, una organización que hoy no llena titulares, pero que en la década de los años setenta logró aglutinar a más de mil mujeres modistas. Hoy día un centenar de ellas mantiene viva la organización.

‘La globalización y la búsqueda de una mano de obra más barata nos ha ido desplazando a punto de tenernos casi calladas', contó Sonia de Montoya, vocera de las costureras.

La organización de Montoya al igual que la de Solís, a pesar de ser distintas pedían lo mismo: ser respetadas por lo que son y por lo que hacen. ‘Queremos equidad', puntualizó Montoya.

La situación en Panamá, por lo menos en salarios, entre mujeres y hombres es muy dispareja.

Un estudio elaborado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) dejó al descubierto que una mujer panameña con 12 años de estudios superiores devengan un salario 84% menor al que recibe, actualmente, un hombre con el mismo nivel educativo.

A esto se le une la Encuesta del Mercado Laboral más reciente, la del año 2012. De acuerdo con este informe la tasa de desempleo en las mujeres alcanza un 4.9% mientra que el de la de los hombres es apenas un 3.5%.

Otro grupo de gente, ahora, vestidos de verde. Eran artistas, se preparaban para marchar. Representaban a la Unión Nacional de Artistas.

El clamor de ellos era tan igual de contundente como el de los otros dos grupos de mujeres. Pedían que el oficio de artistas fuera reconocido por el Ministerio de Trabajo en el cuadro de salario mínimo.

‘El artista está olvidado, para poder ganarnos la vida tengo que trabajar de otra cosa a pesar que no hemos formado para las artes. El ministerio de trabajo, ni siquiera nos reconoce', apuntó Danny Calden, secretario de organización de este sindicato.

Los tradicionales gritos del movimiento sindical obrero estuvieron presentes durante los 2.5 kilómetros de marcha.

En respuesta a ello, otros grupos como la Confederación Nacional de Unidad Sindical Independiente (Conusi), la Central Nacional de Trabajadores de Panamá (CNTP) no dejaron atrás sus posiciones y como cada año han exigido al gobierno que respete la libertad sindical, el derecho a huelga y revise, con premura, el salario mínimo nacional.