07 de Dic de 2022

Nacional

Los procesos de divorcios crecen exponencialmente

Las estadísticas indican que entre 2015 y 2016 los casos de divorcios aumentaron un 76% al pasar de 1,793 a 3,148

Los divorcios repercuten en la sociedad e inciden en la violencia. Un país sin una estructura familiar sólida, sin niños y niñas sanos, tiene un futuro riesgoso, señala el Ministerio Público en un reporte de la Fiscalía de Litigación Especializada en Asuntos Civiles y de Familia, sobre emisión de conceptos de divorcios.

El primer medio de control de valores y principios que tiene la sociedad es la familia. Allí se enseña al niño las normas básicas de la convivencia social. ‘La violencia no es más que el producto del fracaso de esa etapa de la vida, en la que no se aprendió a resolver conflictos, por falta de valores como el respeto, la solidaridad y la responsabilidad', añade el documento, que asegura que ‘hay una crisis en la familia que debilita a la sociedad'.

DOCE DIVORCIOS DIARIOS

Según el documento, los procesos para separarse legalmente aumentaron un 76% entre 2015 y 2016. El número de divorcios pasó de 1,793 a 3,148 en este periodo.

Para el abogado litigante Juan Carlos Araúz, estas cifras obedecen a que la sociedad panameña camina hacia un distanciamiento de los vínculos afectivos.

Al respecto, el sacerdote de la iglesia de la Divina Misericordia, David Cosca, afirma que la ignorancia, la inmadurez y la falta de valores están causando divorcios y, por ende, daños a la sociedad.

El sacerdote añade que muchos niños crecen en familias destruidas y cuando llegan al matrimonio no tienen una visión de la responsabilidad que implica. ‘Destruyen el amor y así mismo quedan llenos de resentimientos', concluye Cosca.

Entre 2011 y 2015, un 35% de las parejas que contrajeron matrimonio terminaron divorciadas. El Instituto Nacional de Estadísticas y Censo (INEC) indica que 24,461 parejas de las 69,759 que contrajeron matrimonio disolvieron su unión. Estas cifras revelan que se produjeron entre 10 y 12 divorcios cada día. Eso sin contar las parejas que se casaron y que posteriormente se separan, pero que nunca se divorcian legalmente, explicó Araúz.

Durante este periodo, las tasas más altas de divorcios se observaron en Colón, Chiriquí y Panamá.

La mayoría de las separaciones se produce antes de los diez años de matrimonio, entre 5 y 9 años, y después de los 25 o más. No obstante, la duración promedio de los matrimonios se sitúa en 14 años, asegura el INEC.

LA LEY Y LA IGLESIA

Para la Iglesia católica el divorcio no existe porque el matrimonio es un sacramento indisoluble. Entre bautizados católicos, ‘el matrimonio celebrado y consumado no puede ser disuelto por ningún poder humano ni por ninguna causa fuera de la muerte' (Código de Derecho Canónico, canon 1141).

El proceso de divorcio en este país, sin embargo, está contemplado en el ordenamiento jurídico como una causal de disolución del matrimonio.

CAUSAS DE DIVORCIOS

‘La sociedad panameña camina hacia un distanciamiento de vínculos afectivos',

JUAN CARLOS ARAÚZ

ABOGADO LITIGANTE

El artículo 212 del Código de la Familia establece que existen diez causales de divorcio: atentado contra la vida de uno de los cónyuges, el trato cruel físico o psíquico que haga imposible la paz y el sosiego, la relación sexual extramarital, la propuesta de una de las partes para prostituir a la otra, la embriaguez habitual, el mutuo acuerdo, la separación de hecho de más de dos años, el abandono absoluto, de uno de los dos, de sus deberes, el uso habitual de drogas y la insinuación del marido o la mujer para corromper o prostituir a sus hijos e hijas.

En Panamá, las rupturas están asociadas, principalmente, al mutuo acuerdo de los cónyuges, a la separación de hecho y al abandono absoluto de una de las partes de su deberes, indica el INEC. Araúz asegura que el mutuo acuerdo es la alternativa menos costosa y traumática para la familia.

Por un divorcio se paga entre $500 y $1,500 en honorarios a abogados, como tarifa mínima. El costo final dependerá de la causal de divorcio que se invoque y la complejidad del proceso, aclaró el abogado.

Una demanda presentada por medio de abogado es el primer paso para alcanzar la separación legal de una pareja. Un juez debe darle trámite, pero no sin antes solicitar a la Fiscalía de Familia la emisión de un concepto del proceso, que puede tardar entre 9 y 12 meses.

CONTEXTO SOCIAL

‘No hay explicación para que el número de divorcios haya crecido tanto, en un 76%',

MARCO GANDÁSEGUI

SOCIÓLOGO

Marco Gandásegui, sociólogo, explicó cómo se mira el matrimonio desde el contexto social. En las capas medias del país la unión es vista como un acto romántico. ‘Yo me quiero casar contigo, porque quiero pasar el resto de la vida a tu lado'. Pero, si se equivocan y luego quieren divorciarse, hay que enfrentar los problemas de los niños, del carro y de una serie de cosas que la ley contempla y resuelve, explica el sociólogo.

En las capas más acomodadas el matrimonio no es más que un acuerdo comercial. ‘Si soy dueño de una fábrica y mi novia es hija del dueño de un comercio, aquí queremos tener claro, ¿quién es quién? Y si mañana nos divorciamos, cada uno se lleva lo suyo', por eso es el contrato, agrega.

Mientras que en los sectores bajos, para quienes no pertenecen al mundo del consumo, porque no tienen ingresos regulares, el matrimonio prácticamente no existe. Tampoco los divorcios, solo las separaciones entre las parejas, añade Gandásegui.

Admite que desde el contexto social las parejas acomodadas tienden a divorciarse ‘así como cambian de automóviles'. A su juicio, en la unión de clases pudientes priman los intereses económicos. ‘Y cuando ven que estos intereses cambian, también cambian de parejas. Más que un interés romántico, hay un interés económico', señala.

En cambio, los matrimonios de la clase media son más duraderos, porque existen sentimientos que fortalecen las relaciones. ‘Hay más estabilidad, hay sentimiento de lealtad y respeto. No son ricos; lo que tienen es a sus hijos, y el uno al otro', concluye el investigador.

En los sectores más populares lograr la estabilidad de una pareja es muy difícil, por la inestabilidad económica a la que se ve expuesto este grupo de la población, reflexiona Gandásegui.