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28 de Nov de 2020

Nacional

‘La sociedad panameña está en falta con las mujeres'

Rosa María Britton quiere para Panamá una sociedad más justa con las mujeres, todavía sometidas a los atavismos machistas.

‘Hay dos diputadas que me gustaría tenerlas un mes en mi casa para que lean a Carreño y aprendan a comportarse'

Defensora apasionada de los derechos de las mujeres desde antes de que lo sean, porque es siendo niñas cuando truncan su futuro, Rosa María Britton no enarbola la bandera del feminismo, sino la de la educación, para reclamar un mejor equilibrio en la sociedad panameña que, dice, está en falta con quienes representan el 50% de la población. ‘Las mujeres se encargan de los niños y de los viejos; de la cocina, de la casa, de los enfermos. No hay cifra que contabilice con acierto el aporte económico de esta mayoría a la que se trata como minoría', apunta la escritora de vocación, pero de formación médica, antes de recalcar que el ciclo de la pobreza empieza cuando se tienen más hijos de los que se pueden mantener, y se rompe con control de la natalidad. Aupada en los libros que ha escrito, más de quince entre cuentos, novelas y teatro, sostiene que la lectura de buena literatura es la tabla de salvación en un mundo demasiado volcado en la comunicación a través de las nuevas tecnologías, de las que no abjura solo por los avances que han ayudado a alcanzar una sociedad de bienestar. Su receta para el éxito es ‘abstinencia de celular, menos televisión y más literatura'.

¿CUÁL ES EL PAPEL DE LA MUJER PANAMEÑA EN EL DESARROLLO DEL PAÍS?

En Panamá hay muchas mujeres luchadoras. La mayoría sacan solas sus casas adelante y si se llenan de hijos ya no dan para más. Es muy difícil sin la ayuda necesaria, que suele venir de la solidaridad de la familia, de la mamá, de la abuelita, de otras mujeres. Siempre hay una generación sacrificada. Esa es la verdadera tragedia de la mujer y de nuestra sociedad y no es que yo esté en contra del matrimonio o de la maternidad, tuve un matrimonio exitoso de 50 años que requirió mucho trabajo, y tengo dos hijos que me llenan de orgullo, pero ellos saben que esperé para tenerlos diez años. Me casé joven porque quise, pero eso no me apartó de mi responsabilidad conmigo misma. Me formé, estudié y me casé para formar un vínculo de compañerismo, no de sometimiento. Eso es lo que quiero para Panamá y las panameñas.

¿QUÉ TAREA QUEDA PENDIENTE PARA CONSEGUIRLO?

En mi grupo de la escuela, y lo conté en uno de mis libros, ‘Todas íbamos a ser reinas' (1997), nos formaron para destacar sin limitaciones y si eso pudo hacerse en los años cincuenta, no entiendo por qué no se puede aspirar a ese estímulo. Yo quisiera que todas las mujeres tuvieran la oportunidad de alcanzar su máximo potencial personal antes de enfrentarse al matrimonio, pero en esta cultura todavía machista en la que vivimos, incluso en el ámbito profesional, las mujeres necesitan mejores y más herramientas. Tenemos que enfocarnos en la educación, la general y la sexual. Hay hombres que todavía se niegan a usar preservativos porque dicen que no es de machos.

¿POR QUÉ HA HECHO DE LA EDUCACIÓN SEXUAL UNA LUCHA?

Aunque mi naturaleza es vital y optimista, a veces me vence el desaliento, sobre todo cuando leo que sigue en aumento el número de niñas embarazadas por falta de información, porque prima la visión de los grupos ultrarreligiosos que salen a gritar, Biblia en mano, contra la educación de las niñas. El ciclo de la pobreza empieza cuando se tienen más hijos de los que pueden mantener y con embarazos precoces o indeseados que limitan el crecimiento de una madre poco preparada. Y solo se rompe con el control de la natalidad, que es un derecho en el mundo civilizado.

¿TIENE ALGUNA PROPUESTA EN ESE SENTIDO ?

La esperanza de vida se alarga. Hay que revisar los conceptos retrasados que marcan el supuesto ‘reloj biológico'. Ya no existen los mismos peligros de tener hijos después de los treinta años que cuando la medicina acuñó el término ‘primípara añosa', allá por los años cincuenta. La maternidad no debe ser un peso solo para las mujeres. Las mujeres, además, viven más que los hombres y tenemos que estar preparadas para la longevidad. Hay que administrar mejor el tiempo. Si se puede, yo recomiendo mejor un viaje que un matrimonio. El matrimonio no debe ser una meta, y yo eso lo entendí muy pronto.

¿Y QUÉ LE TOCA AL ESTADO?

El Estado está en falta con las mujeres. El Estado le debe asegurar a las mujeres, como ciudadanos de pleno derecho, la posibilidad de acceso al desarrollo de todas sus capacidades. Mientras eso no suceda, la sociedad no estará equilibrada y perderá un importante recurso. En Panamá hace falta tanto centros públicos de atención de niños en edad preescolar como de cuidado de ancianos, no hay que inventarse nada, sólo hay que mirar a los países donde ya funcionan. El Estado tiene la responsabilidad de quitarle a la mujer esa carga de un trabajo doméstico que no se contabiliza pero es fundamental. Es un problema serio al que no le han prestado suficiente atención. En 2030, el 20% de la población será de adultos mayores.

¿HACE FALTA LEGISLACIÓN?

La participación de la mujer en la política es vital para tratar estos temas, temas que tendrían que estar en la Asamblea; son los temas por los que debería elegirse a los diputados. Propuestas de paridad de derechos y no más clientelismo. Espero ver mujeres que entren en política con su propio estilo, no como fieras o copiando el estilo masculino. También pueden ser damas, como espero ver más caballeros, para hacer buena política (como Ana Matilde Gómez) no hay que tirarse de las greñas, como dos diputadas que me gustaría encerrar en mi casa un mes para que aprendan a comportarse, porque son inteligentes, pero no saben utilizar buenos argumentos, sino alzar la voz. Yo empezaría con el ‘Carreño' de buenos modales.

¿Y CÓMO SE COMBATE LA CORRUPCIÓN?

La educación es la clave. La llave maestra. Se fomenta la irresponsabilidad y se impone la política del regalo, hasta en las escuelas, con subsidios que no respaldan la excelencia. Se ha perdido el respeto a las instituciones y a quienes la representan, también por falta de educación, lo que mantiene a la población bien controlada, dócil. La sociedad seguirá siendo cómplice si no vota con conciencia. Se vende el voto por una paila con arroz o por una hoja de zinc. Eso es lo que yo quisiera para Panamá, que en la próxima elección se castigara a los corruptos.

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UNA VIDA DE NOVELA

Médico especialista en obstetricia y oncología y reconocida escritora

Nombre completo: Rosa María Crespo Justiniani de Britton

Nacimiento: 28 de julio de 1936, en Panamá

Ocupación: médico y escritora

Cónyuge: viuda de Carl Britton

Resumen de su carrera: Rompedora de formatos tradicionales en lo personal y en lo profesional, intelectual y artista, Britton identifica a las monjas de su primera formación y a su padre entre los motores de su fundamental autoconocimiento y su camino al éxito. Y luego, a los libros. Todos los libros. ‘Hay que leer —recomienda— para crecer, para amar, para vivir'.