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13 de Jul de 2020

Nacional

Autoridades ticas encuentran cadáver de presunto panameño

El hallazgo se dio el pasado 17 de mayo, 18 días luego de la desaparición. Ahora los padres piden ayuda para traerlo a Bocas del Toro.

Autoridades ticas encuentran cadáver de presunto panameño
El Sixaola ha cobrado, por generaciones, muchas vidas de jóvenes temerarios.

Autoridades de la vecina Costa Rica informaron del hallazgo del cadáver de un adolescente, el cual se sospecha sea el que desapareció el pasado 28 de abril, en las aguas del fronterizo río Sixaola, provincia de Bocas del Toro, y a quien ya daban por desaparecido.

Se trata de Abdiel Palacios, de 17 años de edad, vecino de La Mesa, corregimiento de Las Tablas, y quien se bañaba esa tarde con algunos familiares, cuando desapareció en la corriente.

El hallazgo se dio el pasado 17 de mayo, 18 días después de que se sumergiera, y pese a que pidió auxilio sus acompañantes y familiares no pudieron ayudarlo. También resultaron infructuosos los esfuerzos de los rescatistas del Sistema Nacional de Protección Civil y de agentes del Servicio Nacional de Fronteras, quienes no lograron localizarle.

Sebastián Castillo, director provincial del Sinaproc, señaló tras la desaparición, que la visibilidad es escasa por la turbiedad del agua y que se temía que los abundantes lagartos que merodean en las márgenes del Sixaola hubieran dado cuenta del joven.
Sin embargo, con el anuncio de las autoridades costarricenses, el padre de Abdiel, Ofelio Palacios, viajó a este país para reconocer el cuerpo y por las vestimentas piensa que se trata de su hijo. No obstante, las autoridades judiciales del vecino país indicaron que realizarían una prueba de ADN para corroborar si se trata del joven que desapareció en el Sixaola, el 28 de abril pasado.

Por las creencias ancestrales, sus familiares estiman que esta es obra de la divinidad, la cual quiso devolver el cuerpo de Abdiel a los suyos, para recibir una sepultura digna.

Ahora, Ofelio el padre de menor ahogado, pide ayuda al Estado para costear la experticia de ADN y los gastos para traer de vuelta a su hijo, el cual será inhumado en La Mesa de Las Tablas.

Aunque no se lleva el número de muertes por inmersión, lo cierto es que el Sixaola ha cobrado numerosas víctimas, muchas de ellas vidas jóvenes, sobre todo de adolescentes indígenas que acostumbran bañarse en sitios de riesgo y practicar clavados peligrosos.