01 de Oct de 2022

Nacional

Defensa de Martinelli presenta 64 pruebas

Los abogados del expresidente presentaron lo que guardaban a favor de su cliente: testimonios de agentes del Consejo de Seguridad, de funcionarias de la Contraloría, y actuaciones del fiscal Auxiliar Marcelino Aguilar

Defensa de Martinelli presenta 64 pruebas
Entre los testimonios, están los de Julio Moltó y Gustavo Pérez, exdirectores del Consejo de Seguridad.

La defensa de Ricardo Martinelli presentó, hasta el cierre de la audiencia intermedia de este viernes, 64 pruebas con las que pretende deslindar al exmandatario de los delitos de inviolabilidad del secreto, derecho a la intimidad y dos delitos por peculado.

Los abogados introdujeron múltiples testimonios, entre los que figuran los de dos exdirectores del Consejo de Seguridad (CS). Uno de estos, el de Julio Moltó, pretende acreditar que éste fue quien dio instrucciones para que se instalen los cables de los equipos de escuchas.

Citaron también a Gustavo Pérez, quien rindió declaración en la Fiscalía de Cuentas, con la que dicen que demostrarán que Martinelli no tuvo participación en la acusación porque las pruebas fueron elaboradas por funcionarios públicos para perseguirlo.

Se añadieron también las declaraciones de varios funcionarios del CS y de la Contraloría General de la República, quienes, según Sidney Sittón, encargado de presentar las pruebas a favor de su cliente, se pretende acreditar que Martinelli no tuvo relación con los hechos que se le atribuyen. Para estas personas solicitaron fuero laboral, para no ser despedidas de sus trabajos por colaborar con la teoría de la defensa.

Con respecto a los delitos de peculado por la pérdida de los equipos de escuchas, la defensa trajo a colación varios memorándum del CS en los que el capitán Boris Ríos, jefe de seguridad de esta entidad, le informa a Rolando López, actual director de la institución, que el 13 de junio de 2014, el equipo que se encontraba en el edificio 150 fue trasladado a las otras oficinas oficiales.

El mismo Ríos, en otro comunicado, informa a Jacinto Gómez —entonces subdirector del CS— que la semana del 23 de mayo de 2014 se terminó de retirar todo lo que había en el edificio y se llevó a otra oficina. Con esto, se lleva un monitoreo del movimiento de los equipos que la fiscalía alega se perdieron y se llevaron a Monte Oscuro donde está la sede de las oficinas del Super 99, propiedad del exmandatario.

Los abogados también introdujeron pruebas que buscan desestimar la labor del Fiscal Auxiliar Marcelino Aguilar, quien se encargó de recolectar la información sobre los supuestos pinchazos.

En este renglón, la defensa hizo alusión a transcripciones, inspecciones oculares a empresas telefónicas y diligencias forenses que pretenden vincular a Martinelli con los hechos que se le acusan.

Antes de que esto surgiera, la fiscalía respondió a 68 objeciones que presentó la defensa de Martinelli a dos pruebas, los siete cuadernillos que contienen la información recabada del correo electrónico de donde se transcribieron conversaciones privadas de las víctimas, y al disco compacto del testigo protegido que narra cómo se realizaban las supuestas intervenciones.

La fiscalía refutó el hecho de que estas pruebas sean ilícitas e impertinentes, o que la defensa no haya tenido acceso a ellas antes de la fecha. ‘La defensa se mantuvo aislada de las pruebas y ahora alega que no se practicaron con su presencia. Los actos procesales tuvieron un control previo y las diligencias contaron con el aval de la Corte y un defensor de oficio', dijo Rosario Ortega, fiscal adjunta.

La fiscalía solicitó que no se desechen las pruebas 8 y 47 que corresponden a lo antes citado, pues cada objeción de la defensa tiene una explicación lógica.

El argumento del abogado Carlos Carrillo, defensa de Martinelli, es ‘que estas pruebas se efectuaron sin que ellos estuvieran presentes, y que no hubo inmediación. Las inspecciones no las hizo este fiscal, se hizo con el Fiscal Auxiliar, no existe prueba que no se practique en el proceso'.

Otro de los elementos que resaltan en estos procesos refieren a las retractaciones de los testigos que han ocurrido en el caso de los ‘pinchazos' que se sigue a los exdirectores del Consejo de Seguridad, en el juzgado XVI.

Gustavo Pérez se retractó, y su primera retractación fue en el expediente que se lleva en dicho juzgado. Esa retractación es del 2016 pero se hizo pública ahora, y hay otras de este año, lo que demuestra es que hubo una manipulación.

En el caso del expresiente, la Fiscalía ha citado a Gustavo Pérez, exdirector del Conssejo, como uno de sus testigos, quien señala a Ronny Rodríguez (jefe de Inteligencia del Consejo de Seguridad Nacional) como la persona que tenía órdenes estrictas de trabajar con la presidencia de la República.

Pero ahora Pérez cambió su testimonio. Según el abogado Sidney Sittón, el exdirector fue torturado por miembros del actual Consejo de Seguridad.

Añadió que le prometieron que asistiría a la graduación de su hija a cambio de sus declaraciones. Eso está explicado de puño y letra por Pérez y la defensa la incorporará como parte de sus pruebas apoyada en su testimonio.

Por su parte, la querellante Balbina Herrera dijo que la defensa de Martinelli no tiene argumentos en el fondo del caso, sino de forma.

La defensa criticó el tiempo que estuvo parado el caso a consecuencia de las vacaciones que tomó el fiscal durante el mes de agosto.

Cuando Díaz tomó la palabra en la audiencia, pidió que quede constancia una vez más de la falta de libertad procesal del acusado y algunos miembros de la defensa, a raíz de las declaraciones de Martinelli en la audiencia pasada cuando señaló que los querellantes retrasan el proceso, y reclamó la paralización de la audiencia a consecuencia de las vacaciones de dos semanas que el fiscal había anunciado con meses de antelación.

Díaz dijo que ese periodo de tiempo sirvió también para que la defensa tuviera tiempo de revisar las más de tres mil fojas de las que constan estas pruebas. Y que cuando el tiempo culminó la defensa había solicitado un mes más para culminar la tarea, pero el juez Jerónimo Mejía otorgó una semana. ‘No hay nadie más que quiera que esta audiencia termine, le ha costado recursos y tiempo al órgano judicial y a la Corte, lo que retrasa otros procesos pendientes', resaltó Díaz. Luego justificó si en algún momento padecía de somnolencia es debido a algunos medicamentos que se le han administrado producto de una intervención en el ojo izquierdo que sufrió recientemente.

El Juez de Garantías suspendió la audiencia raspando las ocho de la noche hasta nueva cita. Antes, los abogados de Martinelli solicitaron que la documentación médica de su cliente se remita a medicina legal, y el fuero para los citados en su teoría del caso.