20 de Oct de 2021

Nacional

‘Marruecos teme al referéndum sobre la independencia saharaui, saben que perderán'

Como uno de los últimos conflictos coloniales del siglo XX, la disputa entre el pueblo saharaui y Marruecos cumple 43 años. ‘La Decana' conversó con Omar Mansor, ministro para América Latina y el Caribe de la República Saharahui

‘Marruecos teme al referéndum sobre la independencia saharaui, saben que perderán'
‘Marruecos teme al referéndum sobre la independencia saharaui, saben que perderán'

Durante la década de los 70, Asia y África eran un hervidero de luchas por la autodeterminación. En busca de una anhelada independencia frente a los viejos dominios europeos, muchos de los movimientos de descolonización se cristalizaron en la creación de nuevos Estados; sin embargo, no todo los pueblos del ‘Tercer Mundo' corrieron con esta suerte.

Más de 40 años después, la situación del pueblo saharaui continúa como uno de los pocos resabios coloniales que aún no ha podido cumplir aquel ideal de emancipación.

Pese al paso del tiempo, para Omar Mansor, ministro para América Latina y el Caribe de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), el deseo de autodeterminación de su país ‘permanece intacto', afirmando que el camino para la paz en el Sahara Occidental pasa por ‘el respeto a los derechos inalienables del pueblo saharaui a su independencia'.

Ubicado en el norte de África y excolonia de España, el Sahara Occidental quedó en un limbo de guerra y disputas territoriales tras la desordenada retirada de Madrid en 1976, tres meses después de la muerte del dictador fascista Francisco Franco.

‘La primera fase del conflicto fue un enfrentamiento militar, entre nosotros y los ocupantes, que vinieron a sustituir la colonización española (...) Marruecos por un lado y Mauritania por el otro, que simplemente se abalanzaron sobre la República Saharahui y trataron de dividir el país en dos partes sin contar con el pueblo (...). En 1979 Mauritania firma la paz con el Frente Polisario (guerrilla saharaui), retirándose de la zona ocupada y siendo tomada esta por Marruecos. Resistimos esta situación hasta 1991, momento en que se alcanza un alto el fuego bajo el auspicio de Naciones Unidas (ONU) y la Unión Africana (UA), ambas solicitando el reconocimiento del derecho del pueblo saharahui a la autodeterminación, el respaldo a la Minurso (Misión de Naciones Unidas para el Referéndum en el Sahara Occidental) y la demanda de organizar un referéndum por el que los saharahuis se expresen libremente', explicó Mansor a La Estrella de Panamá .

Aunque propuesto para realizarse poco después de su creación, a más de 27 años del surgimiento de la Minurso, aún no ha tenido lugar el referéndum propuesto.

‘Ese referéndum debió tener lugar en 1992 (...) cuando ya se había avanzado en la determinación de los electores y la preparación de la consulta; no obstante, Marruecos renunció en 1998 a organizarlo, bloqueándolo. Desde entonces la Minurso persiste en ese esfuerzo hasta hoy', subrayó el ministro.

Para Mansor, que fue recibido en visita oficial en la Cancillería panameña ‘si Marruecos está tan convencido de que los saharauis quieren ser marroquíes, no hay mejor oportunidad que brindarles la vía democrática para reafirmen ese supuesto(...). No quieren hacerlo porque lo van a perder'.

VÍA POLÍTICA

Buscando evitar una vuelta a los enfrentamientos bélicos, Mansor aseguró que la RASD busca alcanzar una solución pacífica y política a su proceso de descolonización, una posición que privilegia la diplomacia y los caminos judiciales.

‘Nosotros enfrentamos esto con movilizaciones, tanto interna como internacionales (...) actualmente 86 países reconocen a la República Saharahui. Igualmente nos hemos sumado a los apoyos de parte de países, fuerzas políticas y la sociedad civil internacional en presionar a Marruecos para que se siente en la mesa de negociaciones y se pueda organizar el referéndum con todas las garantías democráticas', apuntó Mansor.

‘El Frente Polisario y la RASD estamos dispuestos a analizar conjuntamente cuáles son los intereses de Marruecos y a ser compresivos con ellos, pero siempre que sea sobre la base del respeto a la soberanía y el derecho de autodeterminación de nuestro pueblo',

OMAR MANSOR

MINISTRO PARA AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE DE LA REPÚBLICA SAHARAUI

De acuerdo con el ministro, la monarquía marroquí se encuentra ‘cada vez más aislada', destacando el hecho de que ningún Estado en el mundo reconoce la soberanía de Rabat sobre el Sahara Occidental.

Igualmente, el político señaló que Marruecos ha sumado una serie de reveses judiciales que hacen ‘más evidente' la insostenibilidad de la ocupación en la región.

‘El retorno en 2017 de Marruecos a la Unión Africana (que abandonó en 1984 tras la admisión de la RASD), estuvo marcada por la firma de la carta de la organización, donde se vio obligada a aceptar dos principios fundamentales antes rechazados por Rabat: el derecho a la autodeterminación y el respeto a las fronteras heredadas de la colonización (...)', indicó Mansor, que consideró a su vez que este paso podría favorecer la participación del bloque africano en la solución del conflicto.

Igualmente, destacó la posición recientemente adoptada por la UA en julio pasado, donde respalda los esfuerzos de las Naciones Unidas.

En esa misma vía, el Consejo de Seguridad de la ONU emitió una resolución a finales de octubre reiterando los objetivos de la Minurso, además de respaldar las conversaciones de paz propuestas para realizarse en diciembre próximo en Ginebra.

También este año, la RASD alcanzó una victoria judicial en el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (UE) que declaró inválido un acuerdo de pesca firmado entre el bloque comunitario y Marruecos, al considerar que ‘el territorio del Sahara Occidental no forma parte del Reino de Marruecos'.

Este último fallo, subrayó Mansor, es un duro golpe para la economía de Rabat, que recibe importantes beneficios de la explotación de recursos en la región ocupada.

‘Marruecos vino al Sahara Occidental atraído por los recursos que allí existen (...) los fosfatos, las minas de oro que recientemente ha empezado a saquear y las zonas de pesca, nosotros tenemos más de 1200 kilómetros de costa, una de las más importantes zonas pesqueras del mundo (...) incluso hay potencialmente indicios de reservas de petróleo y gas', apuntó el político.

En su opinión, el reino marroquí presenta una difícil situación económica que busca ‘sufragar' con los recursos que extrae de las zonas ocupadas.

‘Marruecos tiene una deuda de 60 mil millones de dolares en un país que no tiene recursos naturales propios para solventar ese déficit (...) incluso han empezado a vender algunas propiedades del Estado para poder granjear fondos' señaló.

MANO TENDIDA

Igualmente, el ministro lamentó el endurecimiento del discurso de Rabat y espera que estos evolucionen hacia una posición más constructiva de cara a la reunión en Ginebra.

‘El Frente Polisario y la RASD estamos dispuestos a analizar conjuntamente cuáles son los intereses de Marruecos y a ser compresivos con ellos, pero siempre que sea sobre la base del respeto a la soberanía y el derecho de autodeterminación de nuestro pueblo', zanjó el diplomático.

Según explicó Mansor, la ocupación representa un alto costo económico para Marruecos, que desvía los recursos que debería ir al pueblo marroquí para solventar su presencia en el Sahara.

‘Marruecos es una monarquía absolutista poco democrática (...) que condiciona la legalidad de los partidos al reconocimiento del Rey como ‘autoridad divina' y reconocimiento de la ocupación. A pesar de eso, existen oenegés y fuerzas marroquíes solidarias con el derecho saharahui que se enfrentan a la represión ‘, destacó.

RELACIÓN HISTÓRICA

Finalmente, Mansor agradeció a Panamá por su ‘respaldo histórico' a la aspiración saharaui, siendo nuestro país el primero de América Latina en reconocer a la RASD en 1978.

‘Los saharauis tenemos una deuda histórica con Panamá, cuyo pueblo, igual que nosotros, en condiciones muy difíciles de ocupación en su Zona del Canal, pudo finalmente liberarse (...) esperamos que cuando nosotros estemos en condiciones de poder gozar de manera soberana nuestro territorio y economía, podamos traducir ese progreso en cooperación entre nuestros dos pueblos', acotó el ministro.