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13 de Oct de 2019

Nacional

Turismo: cifras no acompañan la inversión

La expectativa de crecimiento es una sombra tras el escenario real que muestran las estadísticas, sumado a un aeropuerto donde los desembolsos vuelan más alto que los ingresos

Si la cantidad invertida por los últimos gobiernos en la triada turismo-aeropuerto-promoción dependiera de los resultados, los beneficiados por esas inversiones estarían en deuda con el Estado, y por mucho.

Y es que la entrada de pasajeros no es cónsona con las leoninas expectativas de crecimiento con que se están realizando las inversiones públicas en este sector.

Es más, si del uso de instalaciones se trata, la llegada de pasajeros el año pasado (turistas, panameños y residentes) por Tocumen disminuyó 6.7% en comparación al 2017. Mientras que por Paso Canoas entraron 0.9% menos personas que en 2017. A través de los puertos la afluencia también fue menor. El único rubro de pasajeros que creció en 2018 fue el que llegó a través de cruceros, que se disparó en 77.1%.

OTRAS INVERSIONES

PRESUPUESTO

El presidente actual ha apostado al turismo, por la vía de las inversiones, reforzando el presupuesto de la Autoridad de Turismo de Panamá, reinyectando fondos para el nuevo centro de convenciones que se construye en Amador a un costo de $195.7 millones y licitando la construcción de uno en Chiriquí por $12.27 millones. Además, dio cabina al ‘know how' privado prometiendo transferir al menos $20 millones anuales al Fondo de Promoción Turística, un fondo mixto donde convergen empresarios del sector y funcionarios de alto rango con el propósito de promocionar la marca país en el extranjero.

Varela también apuntó el presupuesto estatal al turismo de cruceros con una nueva terminal en Amador por $165 millones. Localmente, esta administración destinó, a través de la Autoridad de Turismo de Panamá, $1.6 millones para la remodelación del malecón y facilidades turísticas en Taboga; $4.4 millones para el ‘embellecimiento de Antón' y $700 mil para la remodelación del puesto fronterizo en Paso Canoas.

Si consideramos exclusivamente a los visitantes, es decir, pasajeros que pasaron uno o varios días en el país, y que entraron por el Aeropuerto Internacional de Tocumen, el año pasado sólo se captaron 5,431 visitantes más que en el año previo,

De los 1,755,990 pasajeros que entraron por el aeropuerto internacional de Tocumen en 2018, el 82.77% fueron turistas que viajaron por placer o negocio, ya que la entidad migratoria no los distingue, al menos no estadísticamente. El resto, nacionales o residentes.

Así, la llegada de turistas a través de Tocumen entre 2017 y 2018 aumentó un tímido 0.3%, lo que no representó ni 6,000 pasajeros.

‘Hay un trabajo importante que hacer para incrementar el flujo de estos turistas' (es decir los que vienen a Panamá a pasar más de una noche), reconoció el gerente general de Tocumen, Oscar Ramírez durante la presentación de resultados quinquenales de la terminal aérea hace unos días. El 75% de los 16.24 millones de pasajeros que pasaron por Tocumen el año pasado, lo hizo en tránsito.

Sin embargo, el ritmo de las inversiones que realiza Tocumen sobrepasa, por varios dígitos, los ingresos del aeropuerto. El último estado financiero público de Tocumen revela que las obras de construcción en progreso, contabilizadas como activos hasta septiembre del 2018, alcanzaron el valor de $1,071.78 millones. Ese monto se expandió 27.5% en tan solo un año; con el grueso de ese inversión beneficiando a Odebrecht, quienes ejecutan actualmente la obra.

Otra fuente de ingreso que tiene el aeropuerto es por los bonos emitidos. En 2017 la ganancia por acciones sumó $140.9 millones. Un año después, fue de $155.8 millones. Un crecimiento de 10.56%.

Pero esos $155.8 millones solo representan un 11.2% del total de la deuda en bonos que tenía la terminal aérea hasta septiembre: $1,392.03 millones. Una deuda que creció $200.7 millones en un año.

Ramírez contabilizó un aporte de $526 millones al Estado en cuatro años (de 2014 a 2018), entre dividendos e impuestos. Sumó también los aportes ‘indirectos e inducidos': $4,759 millones a la economía nacional y 22,759 empleos.

LA ESTRATEGIA DEL ‘HUB', ¿SUMA O RESTA?

El ‘hub' de las Américas es la reinvención de la premisa que define a Panamá como puente del mundo y corazón del universo, aplicado como modelo de negocios por Copa Airlines, aerolínea con base en Panamá.

Y como el país no es emisor importante de pasajeros por el reducido tamaño del mercado, la estrategia de negocios se concentra en conectar pasajeros que viajen entre países del continente, estrategia que ha calado también en la gerencia de Tocumen en los últimos años, destinando fondos y contratando deuda para acondicionar el aeropuerto para que sirva esas rutas de conexión.

6.7%

disminuyó la llegada de pasajeros por Tocumen el año pasado (turistas, panameños y residentes), en comparación con 2017.

77.1%

se incrementó en la llegada de pasajeros que llegaron en cruceros. Fue el único rubro que se incrementó.

En 2013, Tocumen movió 11.68 millones de pasajeros. Cinco años más tarde, en 2018, la terminal sirvió a 16.24 millones. Una expectativa que va al alza según los organismos internacionales. El 75% de esos pasajeros solo usaron la terminal para conectar hacia otro destino, lo que en términos de impuesto no aporta al país, ya que los pasajeros en tránsito están exonerados tanto de la Tasa de Servicio al Pasajero ($40.00) como de la Tasa de Desarrollo Aeroportuario ($10.00).

Este último cargo lo cobra la terminal desde el 2016, y al igual que la tasa de servicio aeroportuario, sólo aplica para los pasajeros que inicien su viaje en Panamá. Los pasajeros que utilizan Tocumen como hub de tránsito están exonerados de ambos impuestos panameños, aún cuando representan el 75% del volumen de pasajeros, y, por tanto, los mayores beneficiarios de los más de $1,000 millones que ha invertido Tocumen en ‘mejorar la experiencia del pasajero', en palabras del ingeniero que administra la terminal actualmente.

Solo la Terminal 2 ha costado $928 millones, después de varias adendas que Ramírez justificó como necesarias por malas concepciones en el diseño original, entre ellas la integración de ambas terminales y el cierre del edificio conector por el ‘problema de aves migratorias'.

Los proyectos conexos incluyen una granja de combustible por $18.8 millones y una nueva calle de rodaje por $13.9 millones, además de nuevos estacionamientos y un incinerador de basura Otros $45 millones fueron destinados a tecnología.

El informe financiero del último año para inversionistas de Copa Airlines constata que aun con menos ganancias netas en 2018 ($88.1 millones) vs los $364 millones de 2017, la aerolínea tuvo el costo anual más bajo por unidad de su historia, justificados por mayores facilidades aeroportuarias, menores gastos en mantenimiento, salarios, beneficios y costos operativos.

CONVENIOS DE PUBLICIDAD

Otro espaldarazo oficial al ‘hub' panameño se tradujo en subvenciones a las aerolíneas internacionales -especialmente las trasatlánticas – para alimentar las rutas de conexión e incentivar el turismo a través de convenios de publicidad.

La ATP desglosó el gasto así: la alemana Lufhtansa recibió $4.5 millones en este concepto, mientras que a Copa se le destinaron $1.5 millones. Otros $220 mil para la canadiense Sunway, cuyos vuelos chárter llegaron al aeropuerto de Río Hato. Por otro lado, la española Iberia, que vuela directo de Panamá a Madrid, España, recibió $200 mil.

La ATP aclaró que el primer convenio de publicidad se negoció por el gobierno anterior (el de Martinelli) con las europeas Air France-KLM., ejecutándose los fondos en esta administración. Varela replicó la fórmula con nuevas aerolíneas durante su quinquenio

En conjunto, es una agresiva apuesta económica con fondos públicos, que sumando los $500 millones invertidos en el casco antiguo de Colón con la esperanza de resucitarla como ciudad turística, sobrepasan los dos mil millones; puestos sobre la mesa para reactivar la industria sin chimenea y atraer a esos turistas en masa que tanto espera el país.