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18 de Oct de 2019

Nacional

Empresarios asiáticos emplean extranjeros y terminan en un proceso de trata de personas

La empresa Importador y Exportador El Límite S.A empleaba venezolanos sin permiso laboral y, ahora, sus propietarios están detenidos desde el 12 de septiembre

Local de la empresa en Chitré donde laboraban los venezolanos.Cedida

Cuatro empresarios de origen asiáticos en Chitré, provincia de Herrera, fueron víctimas de un robo en su empresa y terminaron en la cárcel por un proceso por trata de personas. Se trata de Rong Lua Wu (Calito), Zhuoxuan Mo (Chayan), Guojie Wu (Leo) y Hulian Wu (Sofia) propietarios de la empresa Importador y Exportador El Límite S.A, ubicada en el distrito de Chitré.

Todo empezó el pasado 7 de septiembre cuando la empresa fue asaltada y le robaron dinero en efectivo, por lo que la fiscalía de Chitré inicia la investigación.

Cinco días después la historia de los asiáticos tuvo un cambio inesperado. El 12 de septiembre, la empresa, que se dedica a la venta de frutas y legumbres, es allanada por la Fiscalía del Crimen Organizado que había iniciado una investigación por el supuesto delito de trata de personas en contra de los empresarios que quedaron detenidos.

El 14 de septiembre, dos días después, un juez de garantías valida la detención de los empresarios que pasaron de ser víctima de un robo a investigados por trata de personas en menos de una semana. La investigación por trata de personas se inició por una llamada anónima.

Las esposas de los empresarios Rong Lua, Zhuoxuan y Guojie, acompañadas del abogado Roberto Moreno, explicaron a La Estrella de Panamá lo sucedido. Reconocieron que la empresa empleaba extranjeros, específicamente venezolanos, sin permiso de trabajo, sin embargo, alegaron que no eran obligados a trabajar.

Para el abogado Moreno se trata de una falla netamente laboral y migratoria que debe ser tratada en la esfera administrativa. Las declaraciones de los trabajadores extranjeros y de un funcionarios de la Autoridad Panameña de Seguridad de Alimentos (Aupsa) apuntan hacia esa teoría.

La Fiscalía tomó declaración al director regional de la Aupsa, Juan Solís, sobre las inspecciones de la institución a la empresa que, según, narró lo hacía desde el 2014.

Entre las preguntas que le formuló la Fiscalía a Solís está si durante la inspección logró observar que alguno de los venezolanos o chinos que laboraban para la empresa, fuesen objeto de amenazas o maltrato por alguno de los encargados de la empresa.

“Nunca. Siempre he visto el funcionamiento normal de la empresa. El trabajo es fuerte, porque es descargando mercancía, pero nunca observé nada irregular”, respondió.

Los venezolanos empleados por la empresa también reconocieron en sus declaraciones que laboraban por su voluntad y narraron como llegaron a Panamá.

Félix Murillo narró que llegó a Panamá el 10 de febrero de 2016 porque había hablado con su primo Iván Sevilla sobre el trabajo con los empresarios asiáticos.

Alegó que los gastos del viaje y los $500 que exige el Servicio de Migración para ingresar al país fueron cubiertos por él. El mismo día que llegó a Panamá se trasladó a Chitré y que se quedó en la casa que fue allanada por la Fiscalía y que le pertenece a la empresa.

Murillo narró que solo recibían pago por días trabajados. Reconoció que las horas extras eran pagados, sin embargo, no pagaban la cuota obrero patronal como tampoco el décimo tercer mes. Negó que eran obligados a trabajar, pero por la necesidad laboraban aunque estuvieran enfermos.