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12 de Dec de 2019

Nacional

Triangulación entre Varela, Popi y Porcell, hizo posible acuerdo con Odebrecht

Las filtraciones del teléfono del expresidente Juan Carlos Varela muestran una prisa inusual por firmar el acuerdo con la constructora. En el camino hubo chantajes y presiones entre las partes

Las filtraciones del teléfono del expresidente Juan Carlos Varela parecen exponer todo. Docenas de presuntas conversaciones forman parte de los Varelalaks.com. Entre ellas una con su hermano y diputado José Luis 'Popi' Varela, que muestran: una afable relación con Rabello, momentos en que Panamá se prestaba a firmar varios acuerdos de colaboración eficaz con la constructora, uno de ellos correspondía a Rabello.

Para lograr ese acuerdo fue necesaria una triangulación en la que participaron el expresidente Juan Carlos Varela, su hermano y diputado José Luis “Popi”' Varela y la Procuradora General de la Nación, Kenia Porcell.

Varela en Panamá, chateaba con Porcell, quien en viajó al país sudamericano, y Popi quien se encontraba en Europa, escribía a Rabello en Sao Paulo, Brasil, quien negociaba las condiciones que posteriormente se rubricaron por las partes.

La Procuraduría General de la Nación (PGN) firmó el 9 de noviembre del 2017 el primer acuerdo de colaboración eficaz con la empresa brasileña Odebrecht y tres de sus ejecutivos. Hasta la fecha, la totalidad del contenido de dichos documentos se mantiene en reserva.

Una conversación telefónica revelada en las filtraciones de Varelaleaks deja al descubierto la trama para que André Rabello, principal representante de la transnacional brasileña Odebrecht en Panamá, rubricara un acuerdo a cambio de concesiones que hicieron en exmandatario y Popi con el aval de Porcell.

Al hacerse públicas, en la página web, las comunicaciones entre el expresidente Varela y otros actores , este medio considera que dada la condición de funcionario público la sociedad merece conocer el contexto distintos aspectos en el siguiente reportaje.

La conversación entre Popi y su hermano el ahora expresidente, refleja prisa por firmar los acuerdos y ocultarlos del ojo público. En el trayecto, Rabello aireó graves señalamientos sobre los hermanos Varela, que Porcell desconocía. Era una forma de chantaje para modificar el acuerdo a su conveniencia. Después de conocer el camino que supuestamente derivó en el acuerdo final, queda la duda de su contenido y lo suscrito por Porcell. En las revelaciones del sitio Varelaleaks.com, el expresidente Varela señala que al final la multa a la empresa la paga el mercado, o los países.

A pesar de que se trata de supuestas comunicaciones, los posteriores hechos coinciden con el contenido de las conversaciones de las cuales se reproducen fragmentos.

La primera negociación

André Rabello estaba en medio de un tedioso proceso de cerrar acuerdos de delación premiada con Brasil y Panamá. Su nexo en el Istmo era Popi, quien a su vez transmitía a su hermano el presidente, casi en forma instantánea, los mensajes que Rabello le enviaba.

En la cabeza del ejecutivo brasileño, la prioridad era conocer el borrador del acuerdo que iba a firmar. Para ello, requería que la procuradora Porcell se lo mostrara. Una palabra que se cambie, decía Rabello a Popi, podía alterar todo. Justificaba que habían temas de nombre, imagen y multas que eran responsabilidad de la constructora y en esos casos, solo tenían validez si al menos dos directores autorizados lo firmaban, según Rabello.

Desafortunadamente para él, a Porcell no le despertaba empatía su estrategia.

Había enviado un equipo de avanzada a Sao Paulo, Daniel Arroyo, persona de gran confianza de Porcell que pasó de ser su escolta a un alto cargo en la institución y con quien también chateaba Popi, y David Díaz, subsecretario de la Procuraduría, el hombre que Porcell acostumbraba poner al frente de estos asuntos.

Sin embargo, había un dato que aparentemente Porcell desconocía. Rabello condicionaba la omisión del cargo de blanqueo de capitales con los hermanos Varela.

La prisa de Popi por cerrar los términos del acuerdo era evidente. “Si el jueves y viernes no resuelven estamos jodidos”, manifestó a su hermano el presidente, según las filtraciones.

Había otro detalle, Rabello estaba haciendo todo lo posible con las autoridades locales para conseguir la confidencialidad total de los acuerdos extranjeros y mantener bajo reserva información comprometedora.

Insistía en que le mostraran el texto del borrador y entregaría todas las pruebas a la “señora” (como se referían a Porcell), que a su criterio, estaba siendo injusta con él por la negativa en compartir el documento.

Un punto importante, pero aún no decidido, era la cifra de la multa que pagaría la empresa. La base sería $59 millones hasta que legalmente se determinara la lesión patrimonial. Para Popi lo más importante era que la “señora” estuviera clara en las implicaciones políticas de la firma de un acuerdo y superar los tecnicismos.

Otro punto que interesaba a Rabello era que no fuera procesado por blanqueo de capitales, y que se le condenaran a pena 36 meses de prisión y no de 48.

Popi sabía, porque así se lo había adelantado Rabello, que el procurador general de Brasil, Rodrigo Janiot, solicitaría -como en efecto lo hizo- el 30 de mayo - la reserva de todas las pruebas que se obtuvieran como parte de los acuerdos firmados de colaboración premiada y que sólo conocerían las fiscalías que avanzaron los pedidos de cooperación internacional a partir del 1 de junio.

La pugna por el borrador era interminable. “Después de marear a Joao por horas diciendo que ya habían mandado el texto al abogado Samuel (Samuel Quintero, abogado de Rabello y que también representó a Porcell en 2015 en un caso de calumnia) sin la B (presuntamente blanqueo) igual como queríamos, Joao llamaba a David, llamaba a Daniel, y Samuel decía que no lo había recibido, y David que ya lo había enviado. Joao se molestó porque sintió que “le estaban viendo la cara de tonto”, escribía Rabello.

Cuando la comitiva arribó a Sao Paulo el 3 de mayo, Daniel Arroyo y David Díaz cargaban bajo el brazo un documento en el que Rabello sería procesado por blanqueo. Éste se molestó, y se lo hacía saber a Popi, quien a su vez, le enviaba a Varela las capturas de pantalla de los chats que había recibido de Rabello.

El brasileño expresaba que estaba perdiendo la confianza en Panamá, 'quieren solo la información, eso es lo que está en la cabeza de los abogados', decía Rabello, según Varelaleaks.

“Ella va dispuesta a cerrar”, afirmaba el expresidente.

Popi le pidió a su hermano que le escribiera a Porcell para darle un empujón y tratar de cerrar el acuerdo. Le recordaba que lo más importante es que la contraparte tenga acceso al acuerdo definitivo sin la B (blanqueo) y los 36 meses de prisión. La segunda recomendación era firmar antes de que terminara el plazo para poder mantenerlo en secreto.

La reunión

La cita entre Porcell y Rabello fue amarga. En un inicio Porcell le presentó el borrador que ya habían visto en marzo, y que incluía el blanqueo de capitales, algo incomprensible para Rabello. Pidió a Porcell que dejara a los técnicos trabajar en el documento, David Díaz, Joao y Samuel Quintero, para ver los detalles de cómo quitar el tema de blanqueo porque la empresa necesitaba revisarlo para recolectar las firmas de los ejecutivos. Pero Porcell se negaba a presentar una nueva versión.

Rabello mostró su “buena voluntad” ante la negativa de Porcell, de ni siquiera considerar los documentos presentados por Rabello.

Para sorpresa de Rabello, hubo un nuevo borrador, que Porcell envió a través de Díaz, con el mismo texto, en el que suprimía el cargo de blanqueo y estipulaba una multa mínima de $240 millones, elemento que no había sido contemplado antes.

'Entregaron el documento y se fueron rápido, no hubo estrategia de compartirlo, sospecho que es por la multa que ella sabe que no tenemos como pagar, nos mata', se quejaba Rabello.

Popi se mostraba preocupado por la cifra, decía que iba a quebrar a la empresa porque otros países también le impusieron multas. “Porcell está equivocada”, aseguraba Popi a Varela. “La multa es de $60 millones como base y luego se pone el múltiplo, que lo calculaba la Contraloría, podría ser uno o dos”, le respondió el expresidente.

El chantaje

Popi comenta a Varela que Rabello chantajeó a Porcell con el acuerdo. El brasileño le dijo lo importante que era para los hermanos firmar el acuerdo y se puso a hablar de ambos.

Luego de conversar con Porcell, Varela confirma a Popi lo sucedido: “habló de cosas graves que cometimos tu y yo. Cosas que no habíamos dicho a ella”, se lee en los Varelaleaks.com. Le he escrito duro, añade. Se equivocó con nosotros, somos gente seria”, zanjó Varela.

Popi busca confirmar con Rabello lo sucedido, pero éste niega el chantaje. Él no parece creerle. De inmediato trata de arreglar el tropiezo: La redacción, omitiendo el blanqueo estaba superado, pero faltaba el monto de la multa.

Puede ser un múltiplo hasta dos, sugiere Varela, después se evalúa. Que se enfoque en cerrar, ordena. Piden a Porcell que flexibilice lo económico a $59 millones por dos, es decir $118 millones.

Las delaciones

Popi le dice a su hermano que indicara a Rabello que termine de afinar los últimos detalles con Porcell quien “ya estaba en control” y dejar claro que “nosotros no tenemos miedo a esto”.

Varela reflexiona: “no está tirando al agua a Ricardo Martinelli ni a Martín Torrijos, ni a Pepe Suárez, y se la pasa hablando de nosotros. Ya le pedí (a Porcell) que meta como base $59 millones y $118 millones como techo”.

Luego de una hora Popi notifica a su hermano que acababa de hablar con Rabello y pedía que fuera la “señora” para aclarar algunos puntos: Inmunidad judicial, para que impidiera una nueva investigación en otro gobierno, respetar el doble juzgamiento, la multa, y los 48 meses de prisión que Rabello sabía que bajarían a 36 si desaparecía el delito de blanqueo.

Un par de horas transcurren de aquel 4 de mayo cuando Popi anuncia a Varela que la reunión entre las partes concluyó con dos temas: Porcell había dejado en 48 meses de prisión y la segunda, que Rabello acepta la fórmula de la base en $58 millones hasta $118 millones, pero al parecer Porcell impuso una mínima de $120 millones.

A continuación Varela le escribe a Porcell y le dice que $120 millones como máximo es aceptado por todos en Panamá y 48 meses con posibilidad de reemplazo.

La redacción final

Varela se mueve y le pide a su hermano que le escriba a Rabello lo siguiente para cerrar el trato: $120 millones de multa máxima que es por 59 multiplicado por dos, al final eso lo paga el mercado de Panamá, señala Varela. Si cede Rabello, ahí que ella ceda en los 36 meses y lo ayuda, y tiene que involucrar a Ricardo Martinelli en la indagatoria.

Popi consulta con su hermano que “si le pone lo de RM (Ricardo Martinelli) por escrito a Rabello”. A lo que Varela responde tajante: “díselo, él no quiere involucrarlo”. Tope, añade el expresidente, sería $120 millones. Él consigue eso con la empresa y al final cada país pagará sus multas. “La señora debe llevarse la información”, añade Varela. El juez, agrega, puede bajar de 48 a 36 meses.

Rabello no estuvo de acuerdo con la pena de 48 meses, porque de ser así le subirían el tiempo que tendría que estar en casa por cárcel en Brasil.

Una llamada más hace Popi a Brasil. Rabello piensa que para la empresa $58 millones a $118 millones “está difícil”. El tema de 48 meses para él es de vida o muerte. Con respecto a lo del señor (Ricardo Martinelli) solo le había dicho a Porcell una parte, pero tenía más. Contaba con documentación que claramente involucraba a los hijos. Martinelli era “más vivo”, Rabello está teniendo cuidado en exponer lo que posee de sus pruebas.

A la espera de saber cuál era la opinión de los directivos de Odebrecht, el expresidente Varela se pregunta por qué Rabello estaría protegiendo a Ricardo Martinelli. “Esa reunión de ayer y hablar mal de nosotros enredó todo”. Dijo (Rabello) que habíamos cometido faltas graves, eso la molestó a Porcell, chateaba el exmandatario a Popi.

Éste le responde que Rabello se fijara en las declaraciones que Luiz Eduardo Soares, extesorero internacional de Odebrecht, que eran delicadas, para cuadrar lo que él va a decir y evitar futuras contradicciones en caso de que salieran a la luz ambas versiones.

Porcell se está yendo con la impresión de que Rabello está protegiendo a Ricardo Martinelli y nos está chantajeando a nosotros, enfatiza Varela.

El quiere apoyar pero quiere su seguridad, subraya Popi.

Eso es lo que tiene que hablar con ella, le dice Varela, “pero no con temas nuestros ni hablar de tambalear el gobierno”.

La estrategia que había empleado Rabello dejó muy desgastada a Porcell y los ánimos no estaban para cerrar acuerdo.

“¡Qué cagada!”, exclama Popi.

Unas horas más tarde los esfuerzos por concretar el acuerdo continuaban. Popi conversó con Rabello y éste le dijo que mandaría a Santana a hablar con Arroyo. En principio va a empujar $59 millones a $118 millones, que lo ve factible, pero va a solicitar el tema de los 36 meses más inmunidad.

Lo que decía Rabello es que no tenía prueba de transferencias a Martinelli, pensaba que metiendo a los hijos quedaba claro de que él participaba.

Al parecer Porcell volvió a Panamá con las manos vacías.

El 5 de mayo Popi comunica las nuevas a su hermano: el monto de la multa de $59 millones como mínimo y $118 como tope fue aprobado por la Junta Directiva de la empresa, consiguieron que los videos internacionales no puedan ser públicos, lo que contribuiría con la parte mediática y estaban a la espera de una prórroga sobre la confidencialidad. “La señora tiene la salida mediática al aceptar las penas que imponen en Brasil sin más cuestionamientos”, se lee en el chat.

En resumen, lo mejor era firmar cerca del 30 de mayo del 2017 por la confidencialidad, la empresa velaba por los intereses de sus empleados, cualquier declaración desventajosa para los Varela podría ser subsanada con una de Rabello.

La estrategia legal final estaba a punto de concretarse. Al revisar el documento, Popi se percata de la cautelación de una cuenta por más de $3.5 millones en valores y otra de $400 mil que pertenecía a Rabello y que pedía mantener en secreto.

Popi comunica a su hermano la importancia de que Porcell esté convencida que la mejor estrategia es cerrar un acuerdo a pesar de sus temores por la parte mediática. “Se ganan 6 meses de sigilo y André nos deja bien”, señaló Popi.

La plata de Rabello había sido incautada por la fiscal Zuleyka Moore el 26 de enero del 2017. Rabello estaba muy estresado con el tema de las cuentas personales y pedía por favor que no se mencionara el tema. Porcell estaba dispuesta a ayudar, no mencionaría nombres.

El expresidente regaña a su hermano porque está más enfocado en Porcell y en ellos que en Ricardo Martinelli. “Necesitamos tanta ayuda para que éste señor enfrente la justicia”, advertía.

Popi dice que estuvo hablando con Rabello y éste le dijo que a Ricardo Martinelli le dio 500 (sin especificar) en efectivo.” Tenemos que armar la estrategia para defender y cerrar rápido, tener la declaración de él es lo mejor”, decía el diputado.

El chat culmina sin que se especifique la fecha exacta que se concretó el acuerdo. No obstante, en los registros de la Contraloría General de la República aparece el pago de un viático a Daniel Arroyo por $2,500 para cumplir misión oficial a Sao Paulo, Brasil, del 1 al 6 de junio de 2017.

Cuando habla de la prensa

En uno de los episodios, Varela cuenta a su hermano que asistió a la cita eucarística pero que al final llegó el “cueco” de Icard Reyes (periodista de TVN), y le preguntó si le iba a dar asilo a Maduro. Luego cuestionó tres veces si había recibido dinero de Odebrecht para la campaña presidencial. “Le dije no, me sacó lo de Fonseca, era incisivo pero buscando protagonismo. Le dije fuera de cámara que debería regresar a la radio por el tipo de entrevista, pero llamé a Miguel (Heras de la Junta Directiva de TVN) para controlar, no voy a aguantar cuequerías de nadie”, se lee en los chats del portal.

Este medio intentó conocer la versión del diputado José Luis Varela pero no respondió los mensajes. Por su parte, en un noticiero local, el exmandatario reconoció que se trata de conversaciones telefónicas propias pero dijo que existen alteraciones. La procuradora Kenia Porcell se encuentra de viaje y hasta la publicación de este reportaje no se ha pronunciado.

Popi comenta a Varela que Rabello chantajeó a Porcell con el acuerdo. El brasileño le dijo lo importante que era para ellos firmar el acuerdo y se puso a hablar cosas graves que cometieron ambos y que Porcell desconocía

El pacto eficaz

multa de $120 millones

El 9 de noviembre de 2017, el acuerdo de colaboración eficaz pactado entre la Fiscalía Especial Anticorrupción y el colaborador 1 (presuntamente André Rabello), el abogado defensor Samuel Quintero, quien también fue abogado de Porcell en un caso particular, y la Constructora Norberto Odebrecht Panamá, S.A. y Constructora Norberto Odebrecht, S.A. fue validado por el Juzgado Decimosegundo. El mismo juzgado validó el acuerdo número 3 suscrito el 26 de julio del 2017 celebrado entre las partes en la investigación instruida por la fiscal Zuleyka Moore del caso Odebrecht-Constructora del Sur por los delitos de blanqueo de capitales y contra la administración pública.

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    Oficinas de Odebrecht en BrasilShutterstock
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    Kenia Porcell, procuradora General de la NaciónArchivo | La Estrella de Panamá
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    André Luiz Rabello, ejecutivo principal de la filial de Odebrecht en PanamáArchivo | La Estrella de Panamá

En el acuerdo número 3 se validó la sanción pecuniaria acordada de $120 millones de multa, más $100 millones por afectación del erario público, a lo cual se descuentan $10 millones que en su momento fue abonado por la empresa Odebrecht, quedando la multa líquida a pagar de $210 millones pagaderos en 12 años. De esta cantidad, la empresa ha pagado $36 millones.

El mismo juez archivó la causa contra el colaborador número 1, decretando la ruptura de la unidad procesal al concretarse las condiciones del Acuerdo. La declaración indagatoria del colaborador fue esencial para descubrir los partícipes y autores de los hechos de corrupción, señala nota del Órgano Judicial.

Por su parte, el Colaborador No. 1 debía suministrar información que llevara a la identificación de las personas vinculadas con el delito. Así, informó que los hijos varones del exmandatario panameño se les transfirió $50.3 millones repartidos en varias sociedades anónimas.

Ese mismo día se procedió con el acuerdo de colaboración firmado en Sao Paulo, Brasil, el pasado 30 de agosto de 2017, entre la fiscal Especial Anticorrupción, Zuleyka Moore, y el colaborador Olivio Rodrígues Junior, quien era beneficiado por la Constructora Internacional del Sur, S.A, investigada por pagos de corrupción en Panamá, y sus apoderados legales en Brasil, quienes a su vez suministraron poder en Panamá a la abogada Yeni Lau Velasco.

Finalmente se validó el acuerdo con Luiz Eduardo Da Rocha Soares, y sus apoderados legales en Brasil, quienes a su vez suministraron poder en Panamá a la abogada Yeni Lau Velasco.

Cabe destacar que el juez dejó claro que el archivo de las causas es solo en favor de los colaboradores André Luiz Campos Rabello, Olivio Rodrígues Junior y Luiz Eduardo Da Rocha Soares, por su colaboración eficaz; por lo que el proceso continuará contra los otros imputados dentro de la presente causa penal.

Procuradora Porcell dará la cara el martes

Cortizo conversó con Porcell

Así se gestó el acuerdo con Rabello y la constructora Odebrecht

El presidente Laurentino Cortizo manifestó este domingo durante los actos cívicos de la conmemoración de los 198 años del Primer grito de Independencia de La Villa de Los Santos, que había sostuvo una comunicación con la procuradora Kenia Porcell, quien se encuentra fuera del país, en la que le informó que este martes 12 de noviembre dará un pronunciamiento al país y dará la cara.

Cortizo añadió que aún no ha analizado nada sobre las menciones que se hacen de Porcell en las filtraciones reveladas hace una semana, aunque mencionó que se trata de un tema muy delicado. El mandatario también comentó que no ha tenido conversación con el expresidente Juan Carlos Varela, quien se encuentra de viaje en China y que coincidentalmente regresa en la misma fecha que Porcell, quien ha guardado silencio desde que se hicieron públicas las conversaciones.