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06 de Apr de 2020

Nacional

Presentan iniciativa para ordenar las nomenclaturas de las calles

Se acabó el "está allá después del palo de mango", así sustentó el diputado oficialista un nuevo proyecto para la nomenclatura científica de calles y avenidas 

Una capital de calles ‘fantasma'
Nomenclatura.Archivo

El diputado oficialista Marcos Castillero, presentó un anteproyecto de ley que busca ordenar las nomenclaturas de las calles del país con la finalidad de facilitar la ubicación tanto a los transeúntes como a los conductores.

Castillero, quien además preside la Asamblea Nacional, sostiene que en Panamá se asignan los nombres a las calles "por distintas razones, en la mayoría de los casos careciendo de una nomenclatura científica".

Aseveró que como consecuencia de esto se ha desencadenado un inminente desorden, el cual coloquialmente se aprecia cuando se da una dirección y se utilizan referencia como “directo después del palo de mango”.

En un diagnóstico de la alcaldía —publicado en 2017 y preparado por el Consorcio Steer Davies Gleave y Geosolutions Consulting Inc, bajo la administración de José Isabel Blandón— la identificación del origen de esta nomenclatura que asocia elementos de carácter social, histórico y patrimonial parten de algo que se conoce como la cuadrícula española, cuando durante la colonización en América Latina, los españoles construían una plaza principal donde se localizaban las oficinas de las autoridades principales y así se determinada la calle primera sobre la carrera primera en el centro del territorio.

Otras ciudades o territorios basaban su origen por elementos de tipo natural como el cauce de un río, algún elemento montañoso o cualquier otro tipo de elemento natural o antrópico que además le da cierta identidad.

El informe concluye que en la ciudad de Panamá se percibe la nomenclatura como la sumatoria de aproximaciones a la organización de la ciudad que se encuentran entrelazadas, pero en ningún momento articuladas. Por ende, uno de los principales inconvenientes es que la nomenclatura no permite tener un reflejo del orden de la ciudad.

También citan varios intentos por implementar la nomenclatura "sin éxito" en parte por el desarrollo de la ciudad y las transformaciones propias a través de la historia. El más reciente renombre fue el de las calles de San Francisco en la pasada administración municipal.