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26 de Sep de 2020

Nacional

Imelfc implementa la teleevaluación forense

Arturo Suman, coordinador de la Unidad de Psicología Forense, explica el desarrollo de un proyecto de teleperitaje que se implementará probablemente desde hoy, y que permitirá atender a muchas más víctimas y agilizar los procesos penales

La llegada de la pandemia ha trastocado el mundo. El distanciamiento físico, una de las medidas para reducir la propagación de la covid-19, ha dificultado la realización de los exámenes de las personas que por orden de una autoridad competente deben ser evaluadas. La teleevaluación forense se ha convertido en una alternativa para evitar los contagios de psicólogos, psiquiatras y trabajadores sociales.

Arturo Suman, psicólogo forense y jurídico, con 13 años laborando en el Imelcf.Cedida

Arturo Suman, psicólogo forense y jurídico, con 13 años laborando en el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses (Imelcf), comparte a La Estrella de Panamá el desarrollo de un proyecto de teleperitaje que se implementará probablemente desde hoy, y que permitirá atender a muchas más víctimas y agilizar los procesos penales.

Suman, coordinador de la Unidad de Psicología Forense, explicó que el plan piloto iniciará en la provincia de Darién para víctimas de violencia doméstica, delitos sexuales y maltrato a menores. Panamá estaría a la vanguardia de la tecnología en la región centroamericana.

¿Cómo surgen las teleevaluaciones forenses?

En 2015, la antigua coordinadora de la sección de salud mental forense y yo participamos de un concurso de posters administrativos con el Imelcf. El tema era la implementación de un servicio de telepsiquiatría forense. Ese año ganamos el primer lugar. Pero, no fue sino hasta finales de 2017 cuando se logra adquirir una serie de equipos tecnológicos que permitirán mantener esta serie de comunicaciones simultáneas entre distintos puntos de enlaces de las agencias del Imelcf. Fue entonces entre 2018 y 2019 cuando se empiezan a realizar las primeras evaluaciones periciales por sistemas de teleconferencias a imputados en el Sistema Penal Acusatorio (SPA). En septiembre de 2019, el equipo interdisciplinario que atiende adolescentes infractores imputados, empieza a realizar las evaluaciones periciales a través del sistema. A la fecha se han realizado más de 60 evaluaciones a través del procedimiento.

¿Qué busca el sistema?

Inicialmente, cubrir aquellas áreas donde no se contaba con especialistas, con psiquiatras forenses, ya sea porque en la provincia no había o porque nosotros no teníamos suficientes. Sin embargo, antes de que llegara la pandemia surgió nuevamente el tema. En este caso, lo que queríamos era brindarle acceso a las personas que han sido desatendidas. Entonces, desarrollamos un plan piloto para la provincia de Darién. Este proyecto se va desarrollar en tres etapas: la primera serán 16 cupos para casos de violencia doméstica. En la segunda fase se aumentarán esos cupos y se agregarán los casos de violencia sexual. En una tercera fase esperamos llegar a 24 cupos por mes y se anexaría la evaluación para los delitos de maltrato al menor.

¿Qué aplicaciones estarían usando?

Contamos con un sistema de teleconferencia que está ubicado en distintas agencias. Sin embargo, no la tenemos en todas. Colón y Darién no contarían con este sistema cerrado, que nos permite conectarnos de un punto de enlace hasta el otro. La pandemia nos ha forzado a hacer un mayor uso de lo que son los sistemas o aplicaciones de teleconferencias, en el caso de las evaluaciones que se tienen programadas para agosto en Darién y aquellas que también están programadas para adolescentes infractores imputados que están detenidos en los centros de cumplimiento en las provincias de Herrera, Los Santos y Coclé, se estaría utilizando una aplicación abierta. Algunos sistemas penitenciarios utilizan la plataforma 'Teams' de Microsoft. Otra que puede ser accesible y que es muy conocida sería Zoom, Skype y Google Meet.

Y, ¿la confiabilidad del sistema?

Mira que hay un sinnúmero de estudios de investigaciones que han avalado el uso de este tipo de sistemas. Con respecto a los diagnósticos, no hay mucha diferencia con la evaluación presencial. Digamos que la mayor ventaja de este tipo de instrumentos es la rentabilidad en cuanto a costos y beneficios. Imagínate que para que una víctima de Darién se traslade a la agencia más cercana del instituto que cuenta con salud mental, que sería en Calidonia o en San Miguelito, le toma seis horas. Habría que sumarle los costos adicionales como el traslado en buses oficiales del Ministerio Público. En algunos casos, la víctima tiene que ser trasladada un día antes porque vive en áreas muy apartadas como Metetí y La Palma. Esto es un gasto adicional que tiene que asumir la institución. Esta es una herramienta novedosa, que de alguna forma permite prestar atención a aquellas poblaciones que han sido desatendidas por muchos años y que no cuentan con servicios periciales en los lugares en donde habitan.

¿Con cuánto personal cuenta para realizar el trabajo?

Actualmente, el Imelcf, en la sección de salud mental, contamos con alrededor de 17 trabajadores sociales, 24 psicólogos y cuatro psiquiatras forenses, dos de ellos habilitados para el SPA. Es decir, por cuestiones de cantidad de peritos, nosotros tenemos el personal suficiente. Evidentemente, es algo público y notorio que la institución a lo largo de los últimos años ha venido reclamando mayor presupuesto para poder ejecutar una serie de proyectos, entre ellos, la teleconferencia. Nos haría falta un sistema de circuito cerrado en La Palma y en Colón, donde hay un alto volumen de evaluaciones periciales. De darse esta situación, pudiéramos proyectar las evaluaciones a nivel nacional. Es decir, que los peritos puedan atender casos en Darién y las comarcas, áreas apartadas, como Bocas del Toro.

¿El sistema aplica para todos los casos?

No es un sistema que aplica para todos los casos y tampoco tiene como objetivo eliminar lo que es la evaluación presencial, la que conocemos como cara a cara. Pero es un sistema alternativo que sirve como una medida de contingencia cuando se dan situaciones muy especiales, como la de la covid -19. Nosotros seríamos probablemente el primer país de la región que estaría aplicando el sistema desde el punto de vista institucional.

¿Para qué casos no aplicaría?

Nosotros establecimos unos criterios clínicos forenses que permiten garantizar que la persona, cuando vaya usar el servicio, pueda tener por lo menos las facultades mentales óptimas. El primer elemento que se descartaría sería que la persona tenga un cuadro de déficit cognitivo, una discapacidad mental, retraso mental o un deterioro de tipo demencial, como los adultos mayores que pueden tener pérdida de memoria, dificultad para prestar atención, o algunos otros comportamientos disyuntivos. Tampoco estaría habilitado para menores de 14 años. El niño tiende a distraerse, lo que puede dificultar que la evaluación se pueda realizar a solas. Tampoco aplicaría en un historial de conducta agresiva o heteroagresiva para evitar que la persona en un acto de explosión de ira dañe los equipos. También debemos tener cautela en personas con antecedentes. Tampoco se aplicaría a las personas que no acepten este tipo de pericia.

¿Cuáles serían los aportes para el SPA?

La agenda de evaluaciones esenciales para la provincia de Darién es de un día al mes, veinte cupos. Tenemos que recordar que los peritos de cada agencia tienen que atender los casos que son del mismo distrito. En Panamá, el número de casos es altísimo. Solamente el año pasado, en todo el país, nosotros evaluamos más 7 mil casos solo en psicología, que incluyen víctimas de violencia doméstica y delitos sexuales. Entonces, 24 peritos no son suficientes para tanto volumen de casos. Lo que haría este sistema de teleconferencia es que abriría el compás para que de 20 cupos mensuales pudiese aumentarse a 40 o 60. El principal beneficio del sistema es poder atender aquellas poblaciones desatendidas. Esto agilizaría muchos procesos que de alguna forma se mantienen estancados porque falta la pericia de psiquiatría, psicología o trabajo social forense.