17 de Oct de 2021

Nacional

Sociedad civil exige la reglamentación de las leyes de ITS/VIH y Tuberculosis

Los representantes de estos grupos piden que una vez se de este paso se les brinde la oportunidad de participar en el proceso 

Desde el primer caso de VIH diagnosticado en Panamá en 1984 hasta diciembre del 2020, hay un total de 20,014 personas que viven con el virusShutterstock

La reglamentación de la Ley No. 40 de 14 de agosto de 2018, que establece el marco jurídico para el abordaje integral de las Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) y el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH). Así como también, de la Ley 169 de 12 de octubre de 2020, que establece el marco jurídico para el control y la prevención de la Tuberculosis en la República de Panamá, están siendo exigidos por diversos grupos de la sociedad civil, que se dedican ayudar a este sector de la población.

Los temas surgieron dentro del Foro de Alto Nivel para la Respuesta al VIH y la Tuberculosis, que organizó el Programa de las Naciones Unidas para el desarrollo (PNUD) junto al Ministerio de Salud (MINSA) y el Mecanismo Coordinador de Panamá (MCdP).

Dayra García de la Asociación Viviendo Positivamente señaló que de darse la reglamentación de la Ley No. 40, la misma no se puede hacer a espalda de la sociedad civil, ya que estas fueron participe de la creación del documento.

“Ello significa que nosotros debemos tener acceso a toda esta información y establecer una mesa de diálogo que permita recoger inquietudes para que nosotros como sociedad civil podamos aportar a estos documentos”, dijo.

Roger Elligton de la sociedad civil dentro del MCdP compartió la misma opinión de ser tomados en cuenta para cuando se de la reglamentación de la Ley de Tuberculosis. 

VIH

Datos preliminares del departamento de epidemiología del Minsa detallan que, desde el primer caso de VIH diagnosticado en Panamá en 1984 hasta diciembre del 2020, hay un total de 20,014 personas que viven con el virus, de las cuales 197 son niños y niñas, y la diferencia son personas adultas. Además, se dieron 761 nuevas infecciones, de las cuales 565 son hombres y 196 son mujeres.

El ministro de Salud, Luis Francisco Sucre, indicó que, en el 2020, un total de 16,043 personas se encontraban en tratamiento y la mortalidad fue de 10.79%, lo cual supuso una importante disminución en comparación con años previos.

De acuerdo con Sucre, en ese mismo año un total de 2,021 personas iniciaron su tratamiento y el 37.9% de las personas que acudieron por primera vez a la instalación de salud llegaron con una vinculación tardía y un sistema inmune comprometido y vulnerable para infecciones oportunistas. 

“Las poblaciones con mayor riesgo de adquirir la infección del VIH son los hombres que tienen relaciones sexuales con hombres, las trabajadoras y trabajadores sexuales, y la población trans, que incluye a personas transgéneros, transexuales y travestis”, comunicó Antonio González, consultor para el PNUD Panamá.

El defensor del Pueblo, Eduardo Leblanc, expresó que el país encabeza los 10 primeros lugares de VIH en América Latina.

Ley No. 40 de ITS y VIH presenta los siguientes objetivos:

  • Promover, respetar y defender los derechos humanos de las personas con ITS y VIH, sus allegados, de la población con mayor riesgo de exposición al VIH, así como del resto de la población en el marco de la respuesta a la epidemia.
  • Ofrecer el marco de referencia para el desarrollo e implementación de políticas públicas de promoción de la salud, prevención, atención integral, rehabilitación y apoyo con relación a las ITS y VIH.
  • Incluir aspectos esenciales para la atención integral de ITS y VIH, como el registro estadístico, el diagnóstico, la asesoría previa y posterior a la prueba, la vigilancia epidemiológica, el tratamiento, la información, la atención integral, el acceso y la disponibilidad de todo tipo de servicios e insumos.
  • Incorporar en todos los procesos relacionados con las políticas públicas de ITS y VIH a la sociedad civil y organizaciones no gubernamentales basado en el principio de mayor involucramiento de las personas afectadas por la epidemia.

La norma se fundamenta en principios como:

  • Confidencialidad.
  • Dignidad humana.
  • Igualdad ante la ley y no discriminación.
  • Inclusión social.
  • Acceso a la información.
  • Integralidad.
  • Responsabilidad.
  • Universalidad. 

Tuberculosis

En materia de Tuberculosis, Panamá tuvo una tanza de incidencia en el 2020 de 25.72%, que representó 1,100 casos. 

Datos de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) estiman que en Panamá ocurren alrededor de 1,600 a 2 mil casos anuales. La región de Guna Yala es la que tiene la tasa de incidencia más alta con 97,2%, seguido de Panamá Este con 68.44% y Bocas del Toro con 45,63%, informó González.

La Tuberculosis es declarada en Panamá como un problema de salud pública y de interés nacional, mediante la Ley 169 de 12 de octubre de 2020. 

La Ley establece el marco jurídico que permita la organización y funcionamiento de un sistema multisectorial coordinado y participativo para la promoción del bienestar y prevención de la tuberculosis en todas sus formas su detección y tratamiento temprano y adecuado para reducir su incidencia, prevalencia y mortalidad en todo el país.

Recursos

En el foro, el PNUD detalló que durante los últimos años Panamá ha sido beneficiada con recursos financieros por parte del Fondo Mundial de Lucha contra el SIDA, la Tuberculosis y la Malaria (FM). 

Este apoyo, no reembolsable, termina en diciembre del 2021. A partir del año 2022, le corresponderá al país asumir íntegramente la respuesta ante ambas enfermedades, y representa todo un reto para Panamá porque deberá visualizar  la necesidad de contar con herramientas, diagnósticos y estrategias que permitan identificar las buenas prácticas y continuar con los programas e iniciativas. 

En esta próxima etapa el PNUD transferirá las capacidades desarrolladas al Minsa para asumir las tareas en la implementación de políticas públicas integrales en materia de prevención del VIH y la tuberculosis, bajo los principios de igualdad de género y cero estigma y discriminación para las personas que viven con VIH y tuberculosis.

Los organizadores del foro alentaron a las instancias participantes a fortalecer el compromiso político del país con las respuestas sostenibles al VIH y a la tuberculosis.