26 de Sep de 2021

Nacional

Indígenas vigilantes del estudio de impacto de la Cuarta Línea de Transmisión Eléctrica

Comunidades indígenas del país emitieron un comunicado con observaciones sobre el avance del estudio de impacto del proyecto cuya construcción podría iniciar en 2022

Torre de alta tensión Subestación Santa Rita, Colón
[MISSING]binding.image.descriptionArchivo | La Estrella de Panamá

El impacto de la Cuarta Línea de Transmisión Eléctrica, proyecto que se extenderá de la provincia de Bocas del Toro hasta la de Panamá, tiene en alerta a las comunidades indígenas del país, debido a que este 30 de julio se cumplió el plazo, para que las empresas presenten propuestas para realizar los servicios de análisis, estudios preliminares y consultoría, según dieron a conocer en una publicación.

En el escrito, las comunidades indígenas piden que se garanticen los derechos de todas las comunidades indígenas que podrían ser afectadas estén completamente protegidos, incluido su derecho a otorgar o negar su Consentimiento Libre, Previo e Informado (CLPI) para el proyecto de transmisión.

Ante el avance del estudio del impacto, Feliciano Santos, coordinador del Movimiento por la Defensa de los Territorios y Ecosistema (Modeteab) manifestó su postura tras el último avance.

"Tomamos nota de que ETESA (Empresa de Transmisión Eléctrica, S.A.) se ha comprometido a cumplir con los estándares internacionales para el CLPI en el contexto de la Cuarta Línea. Además, ha afirmado públicamente que los procesos de CLPI se llevarán a cabo no solo con las comunidades de la Comarca Ngäbe, Buglé y Campesinos, las cuales han sido reconocidas oficialmente, sino también con todas nuestras comunidades ubicadas fuera de los límites de la Comarca quienes también se verían afectadas por la construcción de la Cuarta Línea", comentó Santos.

"Con demasiada frecuencia, nuestros pueblos indígenas han experimentado cómo las autoridades panameñas han impulsado proyectos energéticos que afectan nuestras tierras y comunidades sin nuestro consentimiento, dejando que nuestros derechos sigan siendo mera tinta en el papel. Esperamos que esta vez, el gobierno cumpla con sus promesas de respetar los derechos de nuestras comunidades, incluyendo los derechos de quienes viven en las áreas anexas de la Comarca y en la región norte de Santa Fe", indicó el líder indígena.

"Estaremos atentos para asegurarnos de que todos nuestros derechos —según lo establecido en la Ley 37 de 2016 de Panamá sobre el consentimiento libre, previo e informado, así como en la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, el Convenio 169 de la OIT, y también el Acuerdo de Escazú recientemente adoptado— se respeten plenamente", aclaró Santos.

Además de la postura del coordinador de la Modeteab, la nota recoge la opinión de la abogada con el Centro para el Derecho Ambiental Internacional (CIEL), Sarah Dorman.

"En un momento en el que nuestro mundo se enfrenta a las múltiples crisis del deterioro de los ecosistemas, la pérdida de biodiversidad y el cambio climático, existe un creciente reconocimiento de que durante mucho tiempo los pueblos indígenas han sido entre los mejores guardianes del ambiente. Los pueblos Ngäbe y Buglé de Panamá no son una excepción. Estas comunidades indígenas han vivido en armonía con la naturaleza durante generaciones, preservando la prístina región de bosque tropical que sería atravesada por la Cuarta Línea", sostuvo la jurista.

"Ahora que se evaluarán los impactos ambientales de la Cuarta Línea, es esencial que se escuchen y se aborden en forma adecuada las preocupaciones de todas las comunidades afectadas de los pueblos Ngäbe y Buglé. Reiteramos nuestro llamado a Panamá para que respete plenamente el derecho de todas las comunidades indígenas al consentimiento libre, previo e informado. El respeto de los derechos de los pueblos indígenas es un requisito clave conforme a los estándares de la Corporación Financiera Internacional, así como el derecho internacional, además de ser necesario para evitar los daños sociales y ambientales que podría causar la Cuarta Línea", concertó la representante del CIEL.

El proyecto cuya construcción empezará en el primer semestre de 2022 y que se extenderá desde la provincia de Bocas del Toro hasta Panamá y recorrerá la comarca Ngäbe Buglé y las provincias de Veraguas, Colón y Coclé.

En su extensión de 317 kilómetros, la Cuarta Línea de Transmisión Eléctrica, con la capacidad de transmitir 1,280 MW (en condiciones normales) y de 1,856 MW (en condiciones de emergencia) por circuito en 500 kV (AC), atravesará las reservas del Parque Nacional Reverendo Padre Jesús Héctor Gallego, en la provincia de Veraguas; el Área de Uso Múltiple de Donoso, entre Coclé y Colón, y el Parque Nacional Camino de Cruces, en provincia de Panamá; también podría pasar por la comarca Ngäbe Buglé, específicamente en la región indígena de Ño Kribo a unos 107 kilómetros.