29 de Nov de 2021

Nacional

Los 200 años de independencia y las propuestas para un país

En noviembre del año pasado, el gobierno convocó al Pacto Bicentenario Cerrando Brechas, cuyas propuestas fueron presentadas. ¿Contribuirá a mejorar el país? Una economista y una abogada lo analizan

Los 200 años de independencia y las propuestas para un país
Los 200 años de independencia y las propuestas para un país

Es docente universitaria y vicepresidenta del Partido Popular. Fue presidenta del Foro de Mujeres de Partidos Políticos y pertenece a la Red por los Derechos de las Mujeres

Los 200 años de independencia y las propuestas para un país
Jacqueline Hurtado PayneAbogada

Existe un borrador de acuerdos con propuestas, que solo funcionarán si hay voluntad política de aplicarlas, sino quedarán como ideas en el vacío

¿Cuál es su análisis del Pacto Bicentenario Cerrando Brechas que estableció el gobierno?

Una idea muy abstracta, imposible, que trata de dar una imagen de participación ciudadana que no es tal. Estamos hablando de más de 175.000 aportes de la ciudadanía y que en realidad son ideas sueltas, que dependen de los distintos poderes del Estado para poder ejecutarse. He leído que existe un borrador de acuerdos con un grupo de propuestas, que solo funcionarán si los encargados de aplicarlas tienen la voluntad política de hacerlo, sino quedarán como ideas en el vacío, y los ciudadanos una vez más dejarán de ser escuchados por las autoridades, aunque hicieron el simulacro.

¿Considera que las propuestas que se han presentado son suficientes como para definir el destino del país?

Estoy segura que cada idea ciudadana planteada es valiosa, pero las ideas por sí solas, sin ejecución, no serán suficientes. Debe haber un plan y este no podrá llevarse a cabo si las autoridades elegidas no toman en cuenta estos planteamientos. El Pacto Bicentenario ha funcionado como un órgano extraordinario que genera teoría, pero hasta ahora, lamentablemente, no ha generado soluciones en la práctica. Ideas, sin acciones, no traen soluciones.

Presentadas las propuestas pactadas y consensuadas, a su juicio, ¿qué deberá suceder de ahora en adelante?

Ejecutarlas, sin duda. Yo respeto esta iniciativa porque como demócrata creo en los diálogos, pero no comparto la metodología empleada y mucho menos que los ciudadanos no sean los verdaderos protagonistas de este proceso. A pesar de los aportes, al final la ciudadanía no decide, sino propone, y no tiene ningún tipo de influencia en la posible aplicación de sus ideas. Nuestra democracia es representativa, así que solo las autoridades elegidas por el voto ciudadano decidirán qué propuestas tomar y cuáles excluir. Me gustaría equivocarme, pero estoy segura de que así será. Solo una anécdota, entre otras tantas de las mesas de diálogo del Gobierno Nacional.

Cumplimos 200 años de la independencia de España, ¿nos hemos descolonizado?

Claro que nos hemos descolonizado de España. De lo que no nos hemos descolonizado es del juega vivo, de no entender que Panamá está primero, que lo colectivo debe primar por encima de lo individual, que un funcionario que no realice su labor daña no solo a su compatriota, sino a toda una nación, que debemos eliminar el pragmatismo, el clientelismo político y construir una visión de país en común, sin importar las diferencias, sino el bien final, que es Panamá. Estamos descolonizados de España, sin duda, pero no de algunos vicios contra nuestra nación.

¿Un análisis final sobre el Pacto Bicentenario y la fecha histórica?

Es un compromiso adquirido por el presidente Laurentino Cortizo con la ciudadanía, no creo que llegue a más que una catarsis ciudadana; ojalá, y debido a la fecha de celebración, se cumpla con lo prometido. Aunque se adelantaron 82 años al bicentenario, celebrarlo con acciones propuestas por los ciudadanos permitirá honrar al menos el adelanto de la fecha. Yo quiero insistir que hoy Panamá atraviesa por uno de los momentos más complicados de nuestra historia, solo la suma de todas las voluntades nos permitirá salir de estas circunstancias, y el respeto a todas las ideas nos ayudará a avanzar juntos para obtener la nación democrática, justa y sostenible que todos deseamos.

Es catedrática de la Universidad de Panamá, economista y fue candidata a la vicepresidencia de la República por el desaparecido partido FAD

Los 200 años de independencia y las propuestas para un país
Maribel GordónEconomista

El abordaje no puede ser solo cuantitativo, debe involucrar el cambio, es decir, el análisis cualitativo; así es como se aborda la política económica y los indicadores para la planificación.

¿Cuál es su análisis del Pacto Bicentenario Cerrando Brechas que estableció el gobierno?

Un “diálogo” que surgió con las mismas falencias que otros, donde se imponen condiciones, facilitadores, metodología, participantes, agenda y mecanismos de toma de decisiones. Recordamos que el inicio del proceso fue de improvisaciones, con constantes postergaciones. Diversos sectores de la sociedad denunciaron agendas prefabricadas que generarían la no participación en el diálogo. Un proceso que ha carecido de factibilidad social, en medio de las vicisitudes que enfrenta el pueblo panameño: desempleo e informalidad laboral, bajos salarios e ingresos, alto costo de la vida, disminución del poder adquisitivo, falta de viviendas y desalojos violentos, precariedad en las condiciones de salud y educación, falta de moratoria bancaria real, degradación ambiental, inseguridad ciudadana. En 200 años, una estructura económica, social y política que ha generado concentración de la riqueza en cada vez menos manos, modelos de crecimiento económico que se centran en el derroche de energía y degradación ambiental, exclusión y discriminación social y de género, antidemocracia económica y política.

¿Considera que las propuestas que se han presentado son suficientes como para definir el destino del país?

El abordaje no puede ser solo cuantitativo, debe involucrar el cambio, es decir, el análisis cualitativo; así es como se aborda la política económica y los indicadores para la planificación. Para el proceso de evaluación se requiere técnicamente de indicadores claros, medibles. El mayor esfuerzo publicitario del gobierno ha sido en lo cuantitativo: ¿cuántas propuestas y consensos se alcanzaron? Sobre el particular existen imprecisiones en los números; por ejemplo, el 18 de noviembre en el marco de la presentación de los resultados de la Región Occidental se dieron a conocer tres cifras de propuestas presentadas: 175,922, 180 mil y 186 mil (desaparecen 10,078 propuestas si se relacionan los informes), datos presentados por la comisión, la ministra de Gobierno y la de Educación. De estas propuestas alcanzan “consenso” a nivel nacional 187 propuestas (0,1%), ¿puede definir la base del destino del país?

Presentadas las propuestas pactadas y consensuadas, a su juicio, ¿qué deberá suceder de ahora en adelante?

Si los resultados fueran reales, lo primero que procede es poner fin a este modelo injusto que ha favorecido la acumulación por unos pocos y generado la exclusión de muchos. Frente a ello, cabe preguntarse, ¿estarán dispuestos los gremios empresariales, gobernantes y políticos tradicionales a sacrificarse, a acabar con los negociados, las coimas, la corrupción generalizada? Es evidente que un cambio de esta naturaleza debe tener al pueblo como protagonista para que decida democráticamente y de forma participativa. Es evidente que en las condiciones actuales eso difícilmente se pueda producir. Será un pacto entre cúpulas, como en el pasado.

Cumplimos 200 años de la independencia de España, ¿nos hemos descolonizado?

Un patriota panameño que vivió el exilio producto de la dictadura militar de Omar Torrijos, Herbet George Nelson, nos invitó a reescribir la historia, a conocer su verdadera historia, a exaltar a sus genuinos próceres. Herbet lo hizo durante su vida, colocó a Victoriano Lorenzo en su justa dimensión, que es al mismo tiempo, desde mi percepción, colocar en su temprana lucha al pueblo panameño, por su independencia, por su soberanía. Victoriano fue la primera víctima de la repartición del país entre las fracciones oligárquicas bajo el tutelaje estadounidense. Debemos recordar que el pacto que se firma en esa época, entre liberales y conservadores, su resultado es el fusilamiento de Victoriano Lorenzo, y en él la figura del pueblo. Para los luchadores sociales y patriotas es necesario contextualizar el bicentenario, pues como escribiera Federico Britton: “Por mucho tiempo se nos ha tratado de ocultar un pasado heroico de resistencia y se distorsionan las esforzadas e ininterrumpidas luchas que ha librado y libra nuestro pueblo por la existencia, por la justicia social, por una patria libre y soberana, y por la transformación radical de las ya carcomidas estructuras de la sociedad panameña”. El 6 de septiembre de 1815, Simón Bolívar escribió en Kingston una carta al comerciante jamaiquino Henry Cullen, en la que exponía la situación de las colonias españolas en América en plena reconquista española, justificaba su independencia y analizaba el futuro político de la región. El documento, que ahora se conoce como la Carta de Jamaica, es en la actualidad no solo una de las obras más importantes del pensamiento de Bolívar, sino de la historia intelectual hispanoamericana

¿Un análisis final sobre el Pacto Bicentenario y la fecha histórica?

Sobre el pacto, un proyecto que surgió en la improvisación, incertidumbre y falta de consulta, difícilmente puede convertirse en el escenario que atienda los anhelos de equidad y justicia social que demanda el pueblo panameño, tal como ha sucedido. Sobre el bicentenario, el compromiso de los patriotas es seguir luchando por nuestra verdadera y definitiva independencia; esta es la tarea del momento si realmente queremos honrar la proeza del bicentenario de la independencia de Panamá de España y los sueños del Libertador y nuestros auténticos próceres. De lo contrario, nos condenaremos a un siglo más de desigualdad, de dominio oligárquico, atraso y dependencia.