La Estrella de Panamá
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14 de Oct de 2019

El Papa en Panamá

El papa en el vuelo hacia Panamá, entre artesanía indígena y emoción

Durante su vuelo de Roma hacia Panamá Francisco mantuvo un encuentro distendido con los periodistas en el vuelo de Alitalia

Periodistas panameños entregan regalos al papa durante el vuelo de Alitalia.

Un papa Francisco relajado y sonriente volvió a saludar a cada uno de los periodistas que viajaban en el vuelo hacia Panamá, quienes le regalaron artesanía indígena y le sonsacaron alguna noticia mientras se recordó con emoción a un periodista fallecido recientemente.

A 37.000 metros de altura y después del desayuno, Jorge Bergoglio acudió a la parte trasera del avión para, como es habitual, saludar a los 70 periodistas que le acompañan en este viaje para participar en la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) en Panamá.

Agradeció "de antemano" el trabajo que harán en estos días los medios, y quiso recordar y alabar al periodista ruso Alekxei Bukhalov, corresponsal en Roma de la agencia TASS, que falleció hace algunas semanas y del que dijo que le "quería mucho".

Francisco pidió un minuto de silencio y rezó un Padre Nuestro y prefirió no decir nada del viaje después de este recuerdo.

Después retomó su marcha por los estrechos pasillos del Airbus A3300 de Alitalia para saludar a los periodistas, algunos ya conocidos durante todos estos viajes, pero sobre todo a los enviados de Panamá que le agasajaron de regalos.

Uno de los regalos más apreciados por el papa fue una "chaquira" inspirada en la JMJ y que el papa besó y se guardó con cariño.

También recibió un cuadro de la artista panameña Olga Sinclair

El pontífice argentino no tuvo problemas para ponerse en el cuello un collar de chaquiras, típica artesanía indígena, y ondear una banderita de Panamá.

La charla con los periodistas también dio para algunas noticias, como cuando confesó que tiene intención de viajar a Japón en noviembre, en el que sería el sexto viaje confirmado hasta ahora.

Al saludar a un periodista japonés, el papa confirmó su próximo viaje al país del Sol naciente: "En noviembre, ¡Prepárate!.

También Francisco reiteró a una periodista argentina sus ganas de ir a Irak para dar apoyo a los cristianos perseguidos durante todos estos años, pero también visitar una tierra que a su juicio tanto ha sufrido.

Explicó que algunos le han dicho que aún es peligroso y que le han recomendado no ir, pero que otros piensan que es seguro y no se ponen de acuerdo, pero que por ello mandó en Navidad al secretario de Estado, el cardenal Pietro Parolin, y que sigue muy atento la situación.

También hubo momentos para hablar de inmigración cuando un periodista italiano comentó al pontífice argentino que acababa de volver de Tijuana (en México) para cubrir la información sobre la caravana que viajaba hacia Estados Unidos y que había visto el muro que llegaba hasta el océano.

Francisco recomendó la lectura de un editorial del diario vaticano, "Il Osservatore romano" en el que se cita al secretario general de las Naciones Unidas, Antonio Guterres, que en el primer encuentro del año con los periodistas definió el miedo "la marca más vendida en el mundo de hoy. Produce audiencia, hace ganar votos y genera click".

El periodista comentó que "era una locura" lo que había visto, a lo que Francisco asintió al comentar ese muro que quiere extender el presidente estadounidense Donald Trump: "Sí, es el miedo que nos vuelve locos".

De las manos de una periodista pudo conocer la historia de un joven de 14 años de Mali que murió ahogado en uno de los barcos que intentaban cruzar el Mediterráneo y que se había cosido sus buenas calificaciones escolares en un bolsillo del abrigo para poder mostrar a su llegada a Europa que era un buen estudiante.

Esta historia, plasmada en la viñeta del conocido dibujante Makkos y que aparece en el libro "Naufragos sin rostro" de la forense italiana Cristina Cattaneo, conmovió al papa.