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14 de Apr de 2021

Política

CEMIS: ‘el apagafuegos’

PANAMÁ. Uno de los puntos constantemente expuestos por Ricardo Martinelli en su campaña electoral fue que, si llegaba a ser Presidente d...

PANAMÁ. Uno de los puntos constantemente expuestos por Ricardo Martinelli en su campaña electoral fue que, si llegaba a ser Presidente de la República, reabriría el caso CEMIS. Cumplió esa promesa el 31 de diciembre de 2009, como regalo de Año Nuevo.

En ese momento, el mandatario gozaba de un respaldo popular de altas proporciones, mismo que paulatinamente, de acuerdo con mediciones certificadas, ha ido perdiendo, merced a numerosos momentos críticos de los cuales aún no ha podido redimirse totalmente.

De esta forma, cada una de las situaciones de dificultad enfrentadas por la administración Martinelli ha tenido en el espinoso CEMIS algo así como un paño de lágrimas; o mejor aún, una forma de distracción efectiva.

INSEGURIDAD

Algunos momentos críticos han sido sorteados con algo más de éxito que otros.

Dos de ellos, sin embargo, no han encontrado solución inmediata: inseguridad y alto costo de la canasta alimentaria.

Pero en ambos, el CEMIS hizo una mágica aparición.

El 9 de diciembre de 2009, la revelación de un aumento del 19% en los asesinatos en Panamá puso el dedo sobre la llaga de la inseguridad en el país. Entonces, se echó mano por primera vez del CEMIS.

Por esos días, corrió el rumor sobre la posible reapertura del caso. El 18 de diciembre, los magistrados de la Corte Suprema de Justicia no pudieron reunirse para tratar el tema. Allí comenzó la atención mediática a moverse para saber si se reabriría el controversial proceso. Fueron un par de semanas en las que el tema inseguridad pasó a un segundo plano... finalmente, la Corte decidió reabrir el asunto el 31 de diciembre de 2009.

REFORMA FISCAL

En febrero de 2010, el gobierno anunció una reforma fiscal que impulsaría la consecución de fondos para financiar su plan económico. Su punto duro: el aumento del 5% al 7% en el Impuesto de Transferencias de Bienes Muebles y Servicios (ITBMS); de inmediato, el rechazo popular se hizo patente.

De nuevo, el CEMIS saltó cual conejo del sombrero. Mientras la Asamblea Nacional hacía lo posible por sacar adelante la difícil reforma, el CEMIS llegaba a manos del procurador Suplente Giuseppe Bonissi.

Entonces, se separó el caso CEMIS del de soborno a diputados para aprobar el nombramiento de dos magistrados de la Corte Suprema de Justicia.

Así, el CEMIS tomó su rumbo y la Asamblea archivó el proceso contra varios de sus antiguos y aún miembros... con ese ambiente, la reforma fiscal logró salir airosa, aún con un marcado rechazo público.

BOCAS DEL TORO

El 7 de junio de 2010, fue presentado a la Asamblea Nacional el proyecto de ley 177, cuyo interés central era la promoción del desarrollo sostenible de la aviación comercial, dictando otras disposiciones en temas varios.

Lo que en principio parecía una norma de sencillo trámite, se convirtió en la más controversial, porque en un tema de aviación se incluyeron asuntos laborales, ambientales y de orden público que ya produjeron dos muertos, varias decenas de heridos y un rechazo ciudadano que ha llevado al gobierno a instalar una comisión especial para revisar íntegramente la norma.

Una vez más, el CEMIS se asomó por la rendija. Carlos Afú y Ernesto Pérez Balladares rindieron declaración jurada sobre el caso, pero sin el efecto mediático capaz de distraer la atención del país sobre la llamada ‘Ley Chorizo’.

A CONTRAPUNTO

El gobierno lucha ahora por ganar tiempo para tratar de maniobrar en busca de una salida airosa frente a la amenaza sindical de huelgas y manifestaciones.

El CEMIS reapareció, pero su efecto sobre la opinión pública no ha logrado diezmar el duro impacto de lo sucedido en Changuinola.

¿Será que perdió el toque, o es que se quemó como arma para contrarrestar las crisis de la administración Martinelli?

Mientras tanto, el Ministerio Público continúa llamando a ciudadanos a rendir declaraciones juradas relacionadas con el CEMIS, el más sonado caso de corrupción que no ha podido contrarrestar la ‘Ley Chorizo’.