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05 de Apr de 2020

Política

Mujeres podrían cambiar el tono de campaña rumbo a elecciones

PANAMÁ. La combinación mujer, política y poder ha rebasado las barreras de la exclusión en este torneo electoral. Dos partidos colocaron...

PANAMÁ. La combinación mujer, política y poder ha rebasado las barreras de la exclusión en este torneo electoral. Dos partidos colocaron en la candidatura vicepresidencial a mujeres. La esperanza: ellas inyectarán nuevos aires a la campaña, un tono más mesurado, menos agresivo y menos campaña sucia.

A las dos mujeres se suma la posibilidad de que mañana el candidato presidencial por el oficialismo, José Domingo Arias, presente a una dama como su compañera de fórmula. Su apuesta: Marta Linares de Martinelli.

Desde el punto de vista constitucional, la primera dama no tiene ningún impedimento para ser considerada como candidata ya que ella no es pariente directa del mandatario.

Aunque mañana la incógnita oficialista se despejará, lo cierto es que la mujer ha comenzado a tomar protagonismo en este periodo electoral.

Se trata de profesionales que si bien no han estado militando activamente en partidos, son reconocidas por su presencia en la gestión público-privada.

Se convierten en elementos que suman, multiplican y al parecer restan casi nada. Un cálculo político al que se han lanzado los partidos. Matemática electoral, dicen los expertos: las mujeres son más organizadas y menos agresivas. Los más osados creen que es una estrategia que mal llevada podría traer resultados irreversibles. Incluso hay quienes apuestan a que el tono de la campaña sucia podría bajar.

EL FORO DE MUJERES: LA EXPECTATIVA

La iniciativa de los partidos opositores de apostar por las mujeres ha sido recibida con bombos y platillos en el seno del Foro de Mujeres de Partidos Políticos.

Elia López de Tulipano, miembro de esta agrupación, calificó como ‘positivo’ que los partidos le den esta importancia a la figura de la mujer.

Pero más allá de eso, la dirigente abogó porque la iniciativa trascienda. No se trata solo de colocar a una figura de manera cosmética que contribuya a ganar votos; de llegar a ganar el nuevo gobierno debería ponerse en práctica la paridad nombrando también a mujeres en el Consejo de Gabinete, entre otros puestos de relevancia.

LECTURA DE UN SOCIÓLOGO

Desde su mirada, el sociólogo Marcos Gandásegui deshila la posición de la mujer en la política con una proyección histórica que va a paso lento. Si bien la designación de Maribel Gordón, por el FAD; e Isabel Saint Malo, en el panameñismo, ‘constituyen un paso importante, aún hace falta mucho trabajo por hacer’.

Al echar un vistazo por la brecha política afirma que de un rango máximo de 100, las mujeres han avanzado el último siglo tres pasos.

En Panamá, la mayor participación política de la mujer se ha centrado en ocupar puestos como representantes y diputadas. Por ejemplo, en la pasada elección la Asamblea Nacional fue la legislatura de América Latina con la menor representación de mujeres. El porcentaje de participación fue de 8.5%.

Y la tendencia sigue en picada. En estos comicios la participación de la mujer para los cargos de elección popular se estimó en 22%, mientras que el 78% está dominado por hombres.

LAS MUJERES: PROMESA POLÍTICA

Aunque las cifras para el resto de los cargos de elección popular no son alentadoras, en el grupo Iniciativa por la Paridad no dudan que las últimas decisiones de los partidos les ayudarán a tener una campaña más favorable.

‘Cuando las mujeres se involucran en la política hay menos corrupción, creo que la campaña será menos sucia y más conciliadora’, afirma Gulia De Sanctis.

Visto desde una perspectiva macro, la abogada cree que las mujeres siempre han estado en la escena política y ya era hora de ocupar puestos de mayor relevancia.

Las mujeres esperan que la tendencia siga ascendiendo y que, al igual como en el pasado, surjan nuevas líderes que se atrevan a lanzarse a la política y en un tú a tú compitan con los hombres en las venideras candidaturas presidenciales.

Y aunque aún hace falta mucho trabajo por hacer, mujeres como De Sanctis creen que más que un triunfo se abre un nuevo capítulo en la batalla por la paridad política. En la unidad está la clave, sostiene.