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22 de Jan de 2021

Política

Asamblea Nacional, ante el reto de los nuevos diputados y las viejas malas prácticas

A partir del lunes, los diputados estarán nuevamente bajo el ojo ciudadano. Este órgano del Estado concluye un quinquenio rodeado de denuncias de corrupción e inicia un periodo con nuevos personajes que prometen una transformación

‘Siento que a la Asamblea Nacional le faltó ese discurso político que es característico de un órgano legislativo. Los discursos han sido débiles'.

¿Como evalúa el papel de la Asamblea Nacional durante el quinquenio que concluye?

ELÍAS CASTILLO DIPUTADO

De los periodos que yo transité por la Asamblea, este año no busqué la reelección; siento que en este quinquenio a la Asamblea le faltó el discurso político que debe ser característico de un Órgano Legislativo. Esos discursos han sido débiles y, por otro lado, todas las cosas que se han cuestionado en contra de la Asamblea; siento que no se aprovechó la oportunidad, a pesar de que la Asamblea estuvo conformada por una gama de profesionales.

¿Cuáles son los principales retos que enfrenta el Órgano Legislativo para el próximo quinquenio?

Bueno, primero tenemos que saber que los diputados electos llegan a la Asamblea con muchos compromisos, y el primer compromiso es honrarlos, luego desempeñarse con transparencia y con firmeza.

El próximo lunes se debe elegir al nuevo presidente(a) de la Asamblea. ¿Considera que la figura debe salir de entre los diputados reelectos o de los que llegan por primera vez?

Después de una elección general y cuando se instala por primera vez la Asamblea, se habla de nuevo y viejo; luego de un año, todos son iguales. Yo lo que creo es que deben buscar el diputado que tenga la capacidad, sin importar de dónde venga, y la experiencia... La Asamblea Nacional está llamada a ser el primer poder político estatal, entonces quien la presida debe tener esa capacidad de dirigir una entidad que está constituida por fuerzas políticas e ideológicas diversas, aunque lo ideológico se ha perdido un poco. Por otro lado, la Asamblea Nacional, a diferencia de los otros órganos del Estado, se caracteriza por tener una diversidad de criterio de opiniones profesiones porque; por ejemplo, en el Órgano Judicial sus miembros tienen en común que en su mayoría son abogados... en el Ejecutivo convergen profesiones que al final son afines al presidente de la República, pero en la Asamblea, son fuerzas diversas, tanto en su profesión como en lo político.

Por primera vez, o por lo menos en la época posinvasión, diputados elegidos por la libre postulación podrán conformar una bancada. ¿Cómo analiza el panorama de estos diputados dentro de la Asamblea?

Sinceramente, ninguna elección general es igual a otra y la de este año fue totalmente diferente por diversos elementos, especialmente las redes sociales, que dieron lugar hasta cierto punto a que existan cinco diputados electos por la libre postulación y que, en efecto, puedan constituir una bancada que les permitirá un nivel de cohesión de fuerzas para plantear sus posturas y ganarse sus espacios en las comisiones de trabajo. Recordemos que en la Asamblea Nacional están el Pleno y las comisiones permanentes.

A su juicio, ¿por qué la actual administración de la Asamblea ha evitado las auditorías de la Contraloría a sus planillas?

Yo creo que hay responsabilidades compartidas, tanto de la Asamblea como de la Contraloría... se ha dado un mal manejo en esa situación. La ciudadanía reclama la transparencia e información, pero no a través de espectáculos, que creo que es lo que ha ocurrido. La Contraloría tiene presencia permanente en la Asamblea Nacional, allí tiene una oficina para que cumpla su labor. Nadie cobra un centavo en la Asamblea si ese contrato o nombramiento no ha estado refrendado en la Contraloría, igualmente los pagos.

‘Este quinquenio nos golpeó duro y profundamente en materia de planillas. Hay que investigar y que pague el que la manejó de manera fraudulenta'.

GERALDINE EMILIANI PSICÓLOGA

¿Cómo evalúa el papel de la Asamblea Nacional durante el quinquenio que concluye?

Bastante mal, para lo que esperamos de un hemiciclo cuyo objetivo principal es hacer leyes que nos beneficien a todos. Generalizar lo veo injusto. Unos cuantos sobresalieron por su competencia y honradez. El problema es que caen todos en el mismo saco de la desidia y mala voluntad. Dio la impresión que hubo mucho individualismo y búsqueda de intereses particulares. Que se negocia por debajo entre el gobierno de turno para conseguir los votos necesarios para ciertos proyectos y no se decide por principios, ideales y pensando en el pueblo. Que falta preparación, formación y cultura política en muchos diputados, donde se les hace difícil presentar proyectos de ley. Esta situación hace que se promueva el clientelismo entre los diputados y sus seguidores para así conseguir los votos que los coloque en la Asamblea. Y la falta o ausentismo a las sesiones ha sido también un escollo. Este quinquenio nos golpeó duro y profundamente en materia de planillas. ¿Qué se hizo ese dinero? Hay que investigar y que pague el que la manejó de manera fraudulenta. En otras palabras, pareciera que a ese órgano del Estado le cuesta legislar para el bien común. La mediocridad parece haber reinado en el hemiciclo.

¿Cuáles son los principales retos que enfrenta el Órgano Legislativo para el próximo quinquenio?

Retos: que brille la honestidad y la credibilidad y buena voluntad y se piense sobre todo en el pueblo. Que se promueva una constituyente, que se purifique y oxigene el hemiciclo de la podredumbre llamada corrupción, que se eliminen las planillas de los diputados. Y si en caso muy imperioso las planillas son necesarias, debe haber un control absoluto y total de las mismas; deben ser evaluadas y auditadas periódicamente por la Contraloría y por una empresa privada de auditoría y publicadas en los medios de comunicación. Y, sobre todo, se debe cumplir con su principal objetivo, el expedir las leyes necesarias para el bien común y del ejercicio de las funciones del Estado.

El próximo lunes se debe elegir al nuevo presidente(a) de la Asamblea. ¿Considera que la figura debe salir de entre los diputados reelectos o los que llegan por primera vez?

Lo ideal sería que la directiva saliera de entre los que llegan por primera vez, porque se piensa que no han caído en lo despreciable, pero eso no se puede determinar legalmente. Por tanto, entre los diputados reelectos o los que llegan por primera vez no debiera haber diferencia alguna. Hay que quitarse la máscara del divisionismo. Cuidado con esto, porque pueden caer en diferencias pueriles que pueden afectar la marcha correcta para lo que fueron elegidos. Lo importante es que salgan personas preparadas para dirigir con dignidad y conocimientos académicos adecuados. Y que se actúe con rectitud de conciencia después de que se haga un buen examen de conciencia.

Por primera vez, o por lo menos en la época posinvasión, diputados elegidos por la libre postulación podrán conformar una bancada. ¿Cómo analiza el panorama de estos diputados dentro de la Asamblea?

Tienen todo el derecho de actuar como una bancada. Pero lo que no queremos es que nos defrauden, que no se dejen contaminar del juega vivo y la indolencia. No nos llamemos a engaño, hay que estar atentos, tanto de los reelectos como de los nuevos...

A su juicio, ¿por qué la actual administración de la Asamblea ha evitado las auditorías de la Contraloría a sus planillas?

Es evidente de que no quieren auditorías por todo lo que sabemos. Familiares y amigos nombrados en puestos y sin saber lo que hacían o nunca hicieron. Incompetencia para ejercer esos cargos. Cobro de cheques sin saber quiénes son los destinatarios. Creo que se debe investigar y penalizar los cargos que son botellas. Esta situación ha evidenciado una conducta vergonzosa y pendenciera que molesta, escandaliza y ofende.