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11 de May de 2021

Política

El Partido Panameñista, en una encrucijada de vida o muerte

Analistas consultados por 'La Estrella de Panamá' coinciden en que el partido transita por una espinosa etapa política. La expresidente Mireya Moscoso pide unidad de todas las corrientes para impulsar el colectivo y convertirlo en una opción para las elecciones de 2024

José Isabel Blandón preside el Partido Panameñista.Archivo | La Estrella de Panamá

El Partido Panameñista atraviesa por una de las peores crisis de su historia. La pérdida de la ideología nacionalista y la división interna, son algunas de las principales causas.

La organización política, que en tres ocasiones ha ocupado el solio presidencial, incluyendo a Guillermo Endara, ha tendido a desmoronarse vertiginosamente después de la muerte del caudillo Arias Madrid y de malas administraciones gubernamentales.

La doctrina panameñista enunciada por su fundador en 1939 estaba sustentada en un modelo ecológico y en las raíces del panameño. Arias Madrid, uno de los líderes políticos más populares que ha tenido el país, buscó un resurgir del nacionalismo y promovió un rechazo al intervencionismo de Estados Unidos.

En sus tiempos, el partido impulsó una serie de avances sociales, como el derecho a las vacaciones de 30 días, el patrimonio familiar de las tierras, la creación de la Caja de Seguro Social y el derecho al voto de las mujeres.

Después de la muerte de Arias Madrid, el 10 de agosto de 1988, quienes heredaron el partido no han logrado mantener la esencia y el liderazgo del Partido Panameñista.

Mireya Moscoso, viuda de Arias, quien reconstruyó el partido y pudo alcanzar la presidencia en 1999, reconoce que se requiere buscar la unidad y rescatar la doctrina del partido y sembrarla en los panameños para que trascienda entre generaciones.

“No somos mireyistas ni varelistas, somos el Partido Panameñista de Arnulfo Arias”, señaló la expresidente.

A juicio de Moscoso, la fórmula para lograr la otrora hegemonía del partido está en buscar las raíces, los miembros que han estado militando pasivamente y sumarlos al proyecto político de las nuevas generaciones. “No hay que excluir a nadie para unir al partido, para que tenga fuerzas y lleve la esperanza de que podemos resurgir en 2024”, recomendó la viuda de Arias.

Moscoso reconoce que la pandemia ha afectado la política y el acercamiento con las personas, pero confía que cuando se acerque el periodo electoral, los panameñistas resurgirán y se harán sentir como una de las grandes fuerzas electorales del país. “Yo no siento que el partido puede morir”, concluye la viuda de Arias.

Jorge Gamboa Arosemena, miembro del colectivo político, no es tan optimista como la expresidente. El veterano político percibe “un partido desgarrado, como una cometa reventada, que está muriendo y que solo un milagro puede salvarlo”.

El partido tenía ideas avanzadas que Moscoso y el expresidente Juan Carlos Varela dejaron perder, opina Gamboa Arosemena.

El Partido Panameñista fue fundado por Arnulfo Arias Madrid.Archivo | La Estrella de Panamá

“Ni el varelato ni los nuevos que han tomado la dirección del partido profesan en sí la doctrina panameñista”, admitió el político, miembro de las bases.

La oscura época de Varela

Con el relevo generacional de Varela, el partido experimentó grandes cambios y alianzas que aún son imperdonables. Varela lo inscribió en la Unión Internacional Demócrata, una organización de derecha, cuando originalmente era un partido de centro izquierda.

Para gobernar el país, Varela impulsó un acuerdo legislativo con el Partido Revolucionario Democrático (PRD), dos doctrinas que históricamente no solo son opuestas sino caracterizadas por su longeva adversidad.

Varela también ha sido señalado por su apoyo económico a la campaña a la secretaría general del PRD, de Pedro Miguel González. “Varela entregó el partido a sectores del PRD. Hizo sentir que el partido era un trapo de fogón que no servía para nada”, afirmó Gamboa Arosemena.

A la gestión del expresidente se le atribuye la aparatosa derrota que sufrió el colectivo en las elecciones de 2019, con el exalcalde Blandón como candidato presidencial, en donde por primera vez quedó relegado a una cuarta fuerza política.

En los corrillos políticos se comenta que los leales al expresidente apoyaron a otro candidato por las constantes disputas entre él y el exalcalde.

Esas mismas fuerzas son las que consideran que Blandón solo podrá mantenerse a la cabeza de la dirección del partido si suma a los denominados varelistas a su proyecto político.

Un miembro del partido que pidió no ser mencionado por su nombre aseguró que Blandón se ha acercado a líderes cercanos a Varela buscando la unidad. “Está tratando de separar la cabeza de Varela, pero está quedándose con el cuerpo”, dijo la fuente.

El informante, que está ligado a la facción del varelismo, considera que en las próximas elecciones el partido debe ceder la cabeza y buscar una alianza como en 2009, cuando Cambio Democrático ganó las elecciones de la mano del Panameñista.

Blandón parece tener otros planes. “Juan Carlos Varela tuvo su etapa en el partido y ahora estamos en una nueva..., dijo el presidente del partido, quien negó divisiones internas en la organización política y quien aspira a convertirse en el abanderado a la Presidencia.

Juan Carlos Varela, expresidente del país y del partido.Archivo | La Estrella de Panamá

Blandón reconoció que están en un proceso de renovación, que superó las primeras etapas. El siguiente paso es la elección de todas las autoridades internas a partir del 24 de octubre próximo, cuando se elegirá a los convencionales, explicó.

¿Podrá Blandón poner al panameñismo en una opción presidencial en 2024 tras la desgastada presidencia de Juan Carlos Varela?

Rubén Darío Patiño, politólogo y docente universitario de ciencias sociales, está convencido de que la recuperación del colectivo es extremadamente difícil y que el nuevo liderazgo no tiene muchas posibilidades electorales.

“Los caminos que transitará el Panameñista en el porvenir inmediato no deben concitar optimismo en las filas del partido. Todo lo contrario”, concluye el docente universitario.

El politólogo advirtió que el colectivo puede salir “deplorablemente afectado” si no se logra unificar a las dos élites de poder, que a grandes rasgos se resumen en las figuras de Varela y Blandón.