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19 de Sep de 2020

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

Leyes necesarias

El sector construcción aportó en el año 2007 el 24 por ciento del Producto Interno Bruto del país, cifra ésta que nos da una idea del cr...

El sector construcción aportó en el año 2007 el 24 por ciento del Producto Interno Bruto del país, cifra ésta que nos da una idea del crecimiento sostenido que ha tenido este rubro de la economía en el último quinquenio, con los consecuentes beneficios que de ello se deriva en cuanto a generación de empleos y bienestar para miles de familias panameñas.

Sin embargo, este auge inmobiliario, no ha sido un fenómeno espontáneo, sino el producto de una política de acciones compartidas entre los sectores público y privado, con la incorporación de nuevas leyes y mecanismos facilitadores que muestran a la vista de todos sus resultados alentadores.

Pero ese crecimiento inusitado en la construcción, también ha generado problemas que deben ser enfrentados con un enfoque agresivo y visión de futuro, adecuando las herramientas técnicas, urbanísticas y jurídicas a los momentos actuales y al ritmo de la oferta y la demanda.

En ese afán de salirle al encuentro a los cambios derivados de la dinámica constructiva y de continuar fortaleciendo la iniciativa privada para atraer nuevas inversiones, se requiere la actualización de leyes, normas y decretos que ayuden a fomentar el clima de confianza para seguir generando nuevos proyectos en el país.

Es, precisamente, en esa dirección, que el Gobierno Nacional trabaja desde los primeros días del mes de junio pasado en la elaboración de un paquete de reformas a las leyes de arrendamientos, urbanismo, propiedad horizontal y una propuesta de código de la construcción, instrumentos que tienen una estrecha y obligante relación con esta pujante actividad en todas sus facetas.

En materia de arrendamientos, las modificaciones serán para incentivar el producto con trámites menos problemáticos y mayor seguridad para arrendadores y arrendatarios; los cambios apuntan a modificar la Ley de Propiedad Horizontal para incorporar otras posibilidades que antes no había, como son los condo-hoteles y complejos cerrados.

La expansión de la frontera urbana, hace que cada día los proyectos residenciales se encuentren más alejados del centro proveedor de empleos y servicios, retornando así la vivienda de alquiler como alternativa.

Las quejas por defectos de construcción, el aumento en insumos que afectan los precios al consumidor y otras situaciones que se suscitan a diario, están planteando la necesidad urgente de contar con un Código de la Construcción que establezca pautas claras.

Mientras que, en materia de urbanismo, las modificaciones que se proponen apuntan a la Ley 6, para atender no sólo a los inversionistas, sino también las disconformidades relacionadas con el desarrollo urbano.

Por lo que, de manera oportuna el paquete de reformas incluye a estas dos facetas de una actividad que goza de buena salud y constituye soporte fundamental del engranaje económico nacional.