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22 de Sep de 2020

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

No deshojemos a Margarita

Panamá es un país de esos que nadie puede creer, aquí la sociedad se une entorno a una actividad, pero siempre hay personas y empresas q...

Panamá es un país de esos que nadie puede creer, aquí la sociedad se une entorno a una actividad, pero siempre hay personas y empresas que pretenden hacer suyo cualquier beneficio que se puede obtener de dicha actividad, solamente por el simple protagonismo.

De estos casos los hay, más si se trata de personas o figuras que puedan tener un compromiso con algunas de las televisoras nacionales.

Vivimos a diario, y durante los últimos años con la liberación del mercado de las telefonías, más si son las que tienen el servicio celular, hemos visto cómo abunda los programas en vivos, conocidos públicamente como “reality show”, aún cuando no somos norteamericanos.

Lo cierto que detrás de todos estos espectáculos se encuentra el negocio y las ganancias que se obtienen de cada uno de los programas, de forma que a veces hacen perder el significado de la competencia y se olvidan del talento.

A veces juegan con el dolor ajeno. Todos sabemos que en Panamá hay niveles de pobreza altísimos, gobierno que lo niega, es un perfecto demagogo, que pretende obviar la realidad panameña y eso no se resuelve con cincuenta o cien dólares mensuales, sino con políticas coherentes de desarrollo humano, casado con promoción de empleos y una educación digna, bajo un techo seguro.

Lo cierto es que hay programas en los cuales la atracción del público, es la necesidad ajena.

Actualmente en un hecho sin precedente, la Nación entera se ha visto inmersa en la participación de una coterránea nuestra, la cual busca alcanzar su sueño personal, sueño este que todos los panameños y panameñas hemos hecho nuestros.

Hasta allí todo bien, el problema es que en medio de esa emoción del pueblo, somos testigos también de cómo Margarita Henríquez es objeto de disputas entre las televisoras, que por su afán de protagonismo pueden poner en peligro el respaldo y sobre todo el triunfo de una estrella que se hizo sola.

Porque Margarita Henríquez nació con ese talento ni TVN, ni MEDCOM la hicieron estrella.

Cada vez que como personas salimos a representar a nuestro país lo hacemos como panameños y panameñas, en el preciso momento en que cruzamos nuestras fronteras dejamos de ser veragüenses, colonenses, chiricanos o santeños, para ser un panameño o panameña más en el extranjero, que representa con orgullo su tricolor nacional y por el cual requiere el apoyo de todos, sin pertenecer siquiera a sus padres.

Así que como muy bien lo dijo Juancín Henríquez — padre de la novel artista —: “Margarita es de todos”.

Ojalá las televisoras — TVN y MEDCOM — logren entender este mensaje, para que juntos celebremos un triunfo y no terminemos por deshojar a Margarita, por una simple pelea de audiencia, que no beneficia a nadie.

Así veo las cosas y así las cuento.