21 de Feb de 2020

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

Cómo disminuir las pandillas

Las pandillas en Panamá ya son 229, cuando al crearse la Ley Anti-Pandillas y Armas Ilegales sólo existían 142. Pero con la falsa promes...

Las pandillas en Panamá ya son 229, cuando al crearse la Ley Anti-Pandillas y Armas Ilegales sólo existían 142. Pero con la falsa promesa de este desgobierno de “más seguridad” y los proyectos de falacia con el personal político nombrado para realizar el trabajo de resocialización y seguridad, y el nombramiento de los más inexpertos, dos ministros y una ministra de Gobierno, que suman tres, que juntos los meten en una licuadora y no sale jugo, la situación ha empeorado.

Y ni hablar de los proyectos de “mano amiga”, “mano suave”, “mano cariñosa”, “seguridad integral” y “barrios seguros”, esto ya se parece al programa de Tres Patines, pues todos los días, desde el 1 de septiembre del 2004, se conoce de los tremendos casos de violencia e inseguridad que se están viviendo como nunca antes en nuestra historia, por la incapacidad del desgobierno actual; en donde los únicos que tienen “más seguridad” son el presidente, sus ministros, vices, esposa, gobernadores, alcaldes, amistades y familiares cercanos a él.

Las cosas ya están tan serias que los mismos policías corren peligro de que los maten en sus horas de servicio, porque hoy por hoy a ellos mismos les disparan; pero cuando los gobernantes aprendan a que las pandillas se les combate con cincos platos fuertes, los cuales todos estos pandilleros necesitan.

Dichos platos fuertes son; 1. La palabra de Dios y formación espiritual; 2. Formación educativa; 3. Tratamiento científico y profesional; 4. Formación para ser personas emprendedoras; y, 5. Oportunidad laboral, con énfasis en superación personal y familiar para un verdadero cambio de actitudes a beneficios del país.

Si estos elementos nos se les aplican a estos jóvenes jamás dejaran el mundo de las pandillas y sus actos atroces e infernales crecerán, ya que el hablar de pandillas no es lo mismo que comerte un pollo asado y el trabajar con ellas no es hacerlo por hacerlo, pues el tema de las pandillas es algo muy profundo como muchísimos no se lo imaginan.