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04 de Mar de 2021

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

‘Sociología urbana’

El tráfico vehicular en la ciudad de Panamá es un problema que pide solución urgentemente. Salir de su casa todas las mañanas es un ries...

El tráfico vehicular en la ciudad de Panamá es un problema que pide solución urgentemente. Salir de su casa todas las mañanas es un riesgo serio.

Riesgo de sufrir accidentes de tránsito, causar daños o perdidas materiales, a su salud, a su empleador, a su sistema nervioso, y a todo el que lo rodea, ser quemado vivo, ser insultado, ser castigado por representantes del diablo! Al manejar hay que afrontar a los famosos “Coasters” y “Diablos Rojos”, que parecieran no tener frenos.

A los “diablos rojos”, operados por chiquillos y copiloteados por asistentes (palomas o pajarito o no sé cómo es que le llaman), armados en algunos casos. A los mal pagados policías de tránsito, entrenados y capacitados en la real academia de trafico de Londres (Gamboa con neblina), y con múltiples horas de “hands on training” en la cancha.. Que muchos de ellos, amargados por el castigo, se desahogan con los conductores que tienen mala cara.

A los peatones, ignorantes de que también tienen responsabilidad en cuanto al tráfico vehicular. A los baches, que pareciera que el abogado ministro de Obras Publicas se transporta en un Hovercraft (aparato que navega sin tocar el suelo, sobre un colchón de aire), porque solo salir y darse una vuelta por el mismo MOP (trapeador en ingles) se da cuenta de qué hablamos. A los vendedores de vainas, que ahora tienen una modalidad moderna de tocarte el vidrio y solicitarte lo bajes para darte la charla de mercadeo, pero cuidado con una vaina! A los taxis piloteados por “Part-Time drivers”, que en un 99% (mi estadística) no conocen el reglamento de tránsito... Y a los miles de conductores que tienen un concepto errado de lo que es un manejo a la defensiva: Manejar para ahorrar tiempo y dinero! Llegar al trabajo después de todo esto le baja la presión o le causa ataques de nervios a cualquiera! O le amarga la vida, pone violento, le daña el es estómago! Y puede ser causante de violencia en el trabajo...

Debería existir un salón de clases justo al lado de la sección de licencias, y todo conductor que se acerca a renovar licencia debería sentarse por 30 minutos y escuchar una charla de manejo defensivo. Los chóferes de transporte colectivo deberían estar en una planilla, pagar Seguro Social, y haber asistido a un curso de Manejo Defensivo de 16 horas antes de tocar un timón. Deben firmar un documentote sobre responsabilidad, para que sean los legalmente responsables de las vidas que transportan y no los dueños del aparato.

Todas las escuelas, en el 11vo. grado, cuando estos estudiantes están por sacar sus nuevas licencias de manejar “Hi tech”, “top notch security Device”, deberían incluir en el currículum un curso de manejo defensivo, sin él no se gradúan. Todo policía que utilizará el chaleco fluorescente, deberá también tomar un curso de manejo defensivo de 8 horas, antes de ponerlo en una esquina a exteriorizar su amarguras y complejos y a desordenar el tráfico. Todo director de tránsito deberá tomar un curso de sociología urbana, manejo defensivo, y reglamento de tránsito, antes de sentarlo a dirigir. Y deberá ser sociólogo, ingeniero de tráfico, arquitecto, pero no dentista ni técnico dental, ni militar, ni policía, ni sindicalista profesional. Tal vez esto ayude en algo al crecimiento sano de una ciudad y a la salud mental de sus ciudadanos... Se necesita el cambio...!!

*Criminólogo, especialista en control de pérdidas.jwc@cableonda.net