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25 de Oct de 2020

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

Sobre la Ley Sexual

Absurda y la peor la salida es la que se le ha dado a esta ley. No hacer nada. Pero eso es consecuencia de la inexperiencia sobre la for...

Absurda y la peor la salida es la que se le ha dado a esta ley. No hacer nada. Pero eso es consecuencia de la inexperiencia sobre la forma de abordar este asunto y su metodología. La prepotencia y soberbia de algunos técnicos internacionales que pretenden legislar dogmáticamente con autoritarismo.

El asunto es polémico. De allí la necesidad de dar amplia participación y divulgación del tema. Dar alternativas y opciones de elección en algunos aspectos que exigen una libre determinación, luego de una exhaustiva información científica.

La educación sexual debería darse en el seno de la familia, por razones múltiples eso no se da. Como no se da, o se distorsiona, en muchos aspectos formativos del diario acontecer. Aquí cabe el concepto, con diferentes nombres de “Escuela de padres y madres”. Eso está en la Ley y hay departamentos en los ministerios, pero en la práctica son totalmente inoperantes. La Ley tiene que hacer énfasis en esta función de la familia. El Estado debe entrenar a los padres. Y proporcionarles la metodología, información y orientación para que cumplan con su responsabilidad educativa.

Otro recurso, que se menciona en la Ley, son los medios de comunicación. Es un excelente y masivo instrumento para educar a los padres e hijos. Con garantizada altísima sintonía. Además de una magnifica oportunidad de cumplir con la responsabilidad social de las empresas modernas. Ya se han mencionado los graves problemas médico—sociales que trae la ignorancia sexual. Los engaños, trampas, abusos, violencia, ignorancia y tabúes. El más grave es la morbimortalidad materna por abortos provocados. Debo agregar un problema que poco se divulga: las disfunciones sexuales. La falta de orgasmo o libido, disfunción eréctil, eyaculación precoz, que a su vez causan infelicidad, desavenencias conyugales, violencia, infidelidades y divorcios.

Todo estos tiene una causa común: ignorancia y falta de educación sexual.

Para todas estas nefastas situaciones ameritan un tratamiento preventivo

La OMS, la Sociedad Mundial de Salud Sexual y la FLASSES, su filial para América Latina, representada en Panamá por INOFYS (Inst. de Orientación Familiar y Sexual), las asociaciones científicas panameñas, todas coinciden en que la gran solución preventiva a todos los problema sexuales es la educación sexual.

Se podrán discutir los contenidos y la metodología, pero lo que no se puede permitir es que aún no se les dé educación sexual a nuestros niños y adolescentes. Tenemos más de 50 años de atraso. He participado en varios países en este asunto y siempre hay dificultades. Los religiosos siempre colaboran, porque saben de las realidades humanas. Pero, ¿les han preguntado a los jóvenes si ellos necesitan educación sexual y qué quieren saber? Los jóvenes quieren aprender y como no tienen por qué saber nada, porque nadie se los ha enseñado, quieren saber todo, y ya, ahora. En el XlV Congreso Latinoamericano de Sexología 2008, en Guayaquil, el Foro Juvenil, con 700 jóvenes de varios países, exigieron: Educación sexual, poder hablar con sus padres, información sobre anticonceptivos para evitar embarazos no programados y evitar los abortos, derecho al placer sin satanizarlos, que se respeten sus opiniones. Ellos están buscando información donde sea: televisión, revistas, Internet, amigos-as. Mejor que sea Ud., padre o madre de familia, quien lo haga, si no sabe, que la Escuela lo ayude. Y escuela y familia cumplan con su responsabilidad.

-El autor es médico y analista político.grollap@cableonda.net