23 de Feb de 2020

Redacción Digital La Estrella

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Cuidemos la terminal

Panamá ha mejorado su posición geográfica territorial, sin embargo, la Gran Terminal de Transporte necesita transformar sus estructuras ...

Panamá ha mejorado su posición geográfica territorial, sin embargo, la Gran Terminal de Transporte necesita transformar sus estructuras internas y externas. Una de sus deficiencias es que a la entrada de la Terminal de Transporte no está el Pabellón Nacional y dentro de sus pasillos solamente existen anuncios publicitarios que engalanan la actividad de comercios y patrocinadores.

Lo primordial es que esta entidad resalte el verdadero aporte histórico y cultural a la nación y se asemeje a la Gran Terminal del Central Park en Nueva York, que mantiene un valioso legado histórico para sus habitantes nacionales como extranjeros. La historia de Grand Central Terminal comenzó en 1864, cuando Cornelius Vanderbilt compró una de las líneas ferroviarias de Manhattan, la llamada Hudson River Rail Road, y adquirió la del New York Central Rail Road, consolidando de esta manera su monopolio en el sector ferroviario. En 1903 se convocó a un concurso arquitectónico para la construcción de una gran terminal central moderna, totalmente electrificada, que se adaptara a los nuevos tiempos que imponía la llegada del siglo XX.

Finalmente, la firma ganadora, Reed and Stern, tuvo que unir fuerzas con una propuesta presentada por la firma Warren and Wetmore, tomada en consideración dado estrechos lazos políticos-familiares, y así comenzó la construcción de lo que en la actualidad conocemos como Grand Central Terminal. El domingo 2 de febrero de 1913, a las 12:01 am, se inauguró por todo lo alto Grand Central Terminal, uno de los íconos más importantes de New York City.

Es importante valorar el esfuerzo de cada ciudadano como el pago de 5 centavos por el uso de la terminal para viajar hacia el interior del país. No se pueden olvidar los beneficios y oportunidades que ofrece a los miles de usuarios que la visitan, pero tampoco debe olvidarse la responsabilidad dentro de la Gran Terminal de Transporte. Esta terminal es visitada por miles de personas y en su entrada siempre existía el pabellón nacional, sin embargo, hoy no lo tiene. A diferencia de la terminal en Nueva York, que tiene dos banderas estadounidenses, en su fachada, como en la entrada principal. Hay que saber valorar y cuidar los intereses de la nación.

- El autor es periodista. mrangel@asep.gob.pa