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28 de Nov de 2020

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

¡No nos dejemos engañar!

En esto de las promesas electorales podemos definir a dos grandes grupos que hoy, a casi mes y medio del 03 de mayo, están a la caza de ...

En esto de las promesas electorales podemos definir a dos grandes grupos que hoy, a casi mes y medio del 03 de mayo, están a la caza de votantes.

Pero debemos tener en cuentas algunas valoraciones a la hora de depositar el voto.

Si el candidato Ricardo Martinelli es quien inició la llamada guerra sucia y negativa en contra de sus aliados de hoy, a quienes inclusive los tildó de “burros” — con el perdón de esos nobles animales — y habló de huesos viejos para referirse a quienes hoy lo acompañan en su alianza política, entonces podemos valorarlo como alguien que no tiene escrúpulos a la hora de prometer, con tal de lograr engañar a los que confían en su verborrea, diseñada en un laboratorio de publicidad, respaldado por una enorme cuenta bancaria y con creativos — hay que decirlo — realmente buenos.

Quien habla del hambre y no la ha padecido, no sabe cómo solucionarla; quien habla de problemas económicos, pero siempre ha tenido recursos, no sabe lo que eso representa; quien habla de viviendas humildes y no sabe lo que son los zuecos, la parrilla, el servicio comunal, el pedirle papel higiénico al vecino, el patio limoso, el pedir fia’o en la tienda y no tener pasaje para ir al trabajo, no saber qué pasará con el desayuno de los pela’os por no tener plata para adquirirlo, no podrá darle solución a esos problemas.

Pero de todas esas cosas sí sabe la ingeniera Balbina Herrera Araúz, ella nacida, criada y crecida en nuestros barrios más humildes, tiene la vivencia propia para enfrentar y darle solución a quienes hoy, viven la cruel realidad de querer y no tener.

Apelo a la candidata escogida por el PRD para que haga pública su lista de quiénes la acompañarán en su agenda ejecutiva y en los cargos de responsabilidad del engranaje gubernamental.

Y lo digo porque no deseo volver a ver las caras de siempre. Personas que tienen cuarenta años de ser funcionarios públicos de relevancia.

El Partido Revolucionario Democrático (PRD) tiene ese gran defecto, que no le brinda valor a una gama de valores jóvenes que se han capacitado profesionalmente para “el relevo generacional”.

Y presento algunos ejemplos: Alma Montenegro, desde antes mi cambio de púber a adolescente ocupa puestos importantes, hoy día está jubilada y sigue allí; un director de la Lotería Nacional de Beneficencia incapaz, hasta el tuétano, que no puede ni siquiera acabar con la venta de chances y billetes casados en los exteriores de la propia institución; un director del Instituto de Mercadeo Agropecuario (IMA) que acepta que nos vendan un plátano en cinco reales ; un jefe de ETESA que no tiene personalidad, y así por el estilo pudiera mencionarle ocho o nueve más que son una cruz muy pesada para el propio partido.

-El autor es periodista.erluga@cwpanama.net