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23 de Jan de 2021

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

Los planes y programas

A medida que se acerca la meta de las elecciones generales del 3 de mayo, se acelera el pulso y aumentan los ataques a mansalva, mientra...

A medida que se acerca la meta de las elecciones generales del 3 de mayo, se acelera el pulso y aumentan los ataques a mansalva, mientras algunos desgañitados remarcan la falta de propuesta del candidato contrario.

Una propuesta es un proyecto, oferta, proposición, invitación. En nuestro idioma el concepto propuesta tiene varias acepciones y la que nos parece adecuada para estos propósitos es: “Determinar o hacer propósito de ejecutar o no una cosa”.

Claro que no debiéramos aplicar lo último de esta definición, pero es lo que generalmente hacen los políticos, después que ganan las elecciones y se excusan porque los cinco años en el poder no son nada.

Pero si en el sentido correspondiente al tema, proposición es la enunciación de una verdad demostrada o que se trata de demostrar entonces, nos trataremos de acercar a lo que se promueve en campaña, que no es otra cosa que los planes y programas administrativos, para lograr mediante una adecuada gobernabilidad el éxito en la gestión política.

Si nos vamos con el primer Título de nuestra Constitución Nacional, empezaremos a recorrer todo lo relativo al Estado panameño, las garantías fundamentales, y los capítulos sobre: familia, trabajo, cultura nacional, educación, salud, seguridad social y asistencia social, régimen ecológico, régimen agrario, y hasta la Defensoría del Pueblo.

Temas estos que son de obligante responsabilidad de quien ostente las riendas del poder político. No hay otra cosa que hacer más que trabajar sobre estos parámetros.

Estas cuestiones están regladas y cada cambio de gobierno continúa, con algunos cambios estructurales o políticas definidas.

Lo que sí es cierto es la sombra política y los gastos superfluos para mejorar o mantener imagen o esas propagandas rancias de las cosas buenas que disfrutamos del gobierno.

A lo que vamos es a que los candidatos deben preocuparse por detallar los planes o los programas para mejorar.

Sí, todos sabemos que la seguridad social encierra un mundo de responsabilidades como el transporte público, que se pasan la bola de administración en administración, pero que nada se arregla y los parches que se ponen no resuelven el problema.

Hay que madrugar un día o anochecer, para convivir en las paradas con las necesidades de la gente y el peligro latente del malvivir sin control, que todos conocemos con la muerte que ronda.

¿Cómo es posible que no se ajusten en reingeniería, para el cambio de horarios de entrada y salida de los diferentes grupos que acuden a las escuelas, al trabajo oficial y al particular, al comercio y demás actividades afines, o que lleven el agua a los que no tienen, porque no hay programas.

Es absurdo que los gobernantes no se interesen por conocer las necesidades de los que menos tienen y que ni siquiera protestan por muchas razones, pero en este diario bregar saltan garrocha entre comidas y lo más duro es decirle a un niño o niña que no hay comida o medicina.

Todos debemos dar una vuelta por los hospitales del Estado para conocer las peripecias de la persona común, cómo se las arregla parar llevar a los enfermos y para mendigar la atención y agradecer la caridad cuando todas estas cuestiones son una obligación del gobierno, señores candidatos.

-El autor es abogado y docente universitario.cherrera@cwpanama.net