Temas Especiales

22 de Jan de 2021

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

Persecución política

Cuando el presidente Torrijos designaba a Boris Barrios como fiscal Electoral lo hacia a sabiendas de que, pese a que el mismo no contab...

Cuando el presidente Torrijos designaba a Boris Barrios como fiscal Electoral lo hacia a sabiendas de que, pese a que el mismo no contaba con las experticias en temas electorales, sí poseía una cualidad esencial para ejercer dicho cargo la cual es el ser un servil incondicional del PRD para proteger los intereses electorales de dicho partido.

El fiscal Electoral Barrios ha hecho cierta la frase del Quijote de que “cada uno es como Dios le ha hecho y muchas veces hasta peor”, pues en todas y cada una de sus actuaciones ha demostrado una ignorancia supina e inexcusable de las normas electorales y las mismas han estado preñadas de una malicia insana en contra de los candidatos opositores y de una indulgencia extrema hacia los de gobierno.

Desde el inicio de su gestión este gnomo jurídico ha sido llamado por casi toda la comunidad jurídica del país, incluyendo al magistrado Solís, como lo que es: un “ignorante de la ley”, mote que se ha ganado en buena lid por su irrespeto total al fiel cumplimiento del debido proceso y a las garantías fundamentales.

En el “show mediático” que le ha montado a Bosco Vallarino no ha sido la excepción, porque la celeridad con la que ha actuado difiere sustancialmente con la del caso Murcia y los maletines con los seis millones de dólares que le dieron al candidato a alcalde por el PRD.

La persecución política desatada por parte del Fiscal Electoral en contra de las legítimas aspiraciones de Bosco Vallarino es idéntica a la que en tiempos de dictadura estos mismos serviles de los militares y del partido del “11 Golpista” desataban en contra de los civilistas que sólo pedíamos “justicia, libertad y democracia”.

No podemos permitir que vuelvan nuevamente aquellos gritos teñidos de odio político pronunciados a finales de los ochenta por Balbina Herrera, cuando era alcaldesa de San Miguelito, de que “civilista visto, civilista muerto” y rechazar cualquier intento de inhabilitar a un ciudadano panameño que lo es tanto como usted y como yo.

-El autor es abogado.pedrositton@hotmail.com