Temas Especiales

20 de Jan de 2021

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

El periodo de transición

Después de la ultima reforma constitucional, el periodo de transición se acortó considerablemente, porque no había que esperar hasta el ...

Después de la ultima reforma constitucional, el periodo de transición se acortó considerablemente, porque no había que esperar hasta el 1 de septiembre para que el nuevo gobierno electo tomara posesión. Por años se criticó este periodo tan largo, el cual se prestaba para que el gobierno saliente tomara una serie de acciones, las cuales resultaban al final minas para el gobierno recién electo.

Un poco de visión en ese sentido permitió esta reforma, lo cual acompañado con normas que establecían la restricción del uso del presupuesto en el año de elecciones, buscaban de una forma segura que la nueva administración pudiese disponer de los fondos suficientes, para poder terminar el año fiscal sin mayores contratiempos financieros y presupuestario para hacerle frente a su nueva función.

Recuerdo que en 1999 escribí un artículo referente a los periodos de transición, en aquella ocasión hice un pequeño análisis de la Constitución española en el tema de la transición, la cual es clara al disponer que el gobierno saliente solo puede realizar, dentro de dicho periodo, las acciones administrativas típicas del normal desenvolvimiento de la administración pública. Es decir, no podía tomar medidas que afectaran al próximo gobierno y mucho menos comprometerlos con nuevas obligaciones.

Cuando se escribió aquel artículo teníamos de por medio la creación de la Sala Quinta, as como las reformas al reglamento interno, donde se acomodaban los suplentes y se incluyó a un gran número de funcionarios a la Carrera Administrativa sin cumplir los requisitos mínimos. En la actualidad hay un pedido expreso del presidente Martinelli para que se detenga una serie de concesiones marítimas y en otras entidades, las cuales comprometen a su administración.

En cuanto a las designaciones, son una muestra clara del cambio que se prometió, pues se acabaron las tradicionales caras de siempre, que eran los que al parecer tenían comprados los puestos y se la ha dado participación a un Gabinete relativamente joven, con edades promedio entre los 40 y 50 años. Creo que solo el ministro “Lindy” Pérez supera en edad a todo el Gabinete, pero con esto le da ese tono de seriedad y serenidad que se requiere en el sector agropecuario. Guillermo Ferrufino, de cuya formación académica tantos comentarios se han hecho, es una muestra más de Martinelli, de trabajar con todos. No es necesario tener un título de Harvard, ni haber cursado estudios en UCLA, para aportar su grano de arena. Que sepan que también de la Pedro Pablo Sánchez de La Chorrera se obtienen excelentes funcionarios. Recordemos al ex ministro Billy Ford, quien hizo una excelente labor en el MIPPE después de la invasión y también contaba con un bachillerato. Dejémoslos trabajar y luego poder criticar.

-El autor es abogado.roberto_ruiz_diaz@yahoo.es