• 13/03/2026 00:00

Ofensa directa a la dignidad del pueblo panameño

El mundo está en guerra, se vive una profunda crisis geopolítica y geoeconómica marcada por la transición de un orden unipolar a uno multipolar, escenario que se viene planteando desde inicios de este siglo. La misma se intensifica ante la política de confrontación de los Estados Unidos, quien pierde su control unipolar. En los últimos días ha sido agravada por conflictos en Oriente Medio, especialmente Irán ante los ataques de Estados Unidos e Israel.

Estados Unidos requiere armar sus bloques en este escenario de conflagración, tal como pretendió hacerlo en los noventa con el bloque comercial ALCA, para no quedar rezagado frente a la Unión Europea y el bloque asiático. Hay que recordar que el ALCA fue derrotado ante la firme oposición de siete países latinoamericanos que rehusaron ser patio trasero de los Estados Unidos. En estos momentos quiere mantener su hegemonía a través de la política guerrerista de Trump, las amenazas, toma de territorios y recursos, incremento de la presencia de tropas norteamericanas, la injerencia directa en elecciones y gobiernos.

Con la Cumbre Escudo de las Américas, Trump quiso demostrar el control que tiene en la región, tratando a nuestros países como protectorados estadounidenses. Es más, su secretario de Guerra, Pete Hegseth, presentó en una conferencia anticartel “La Gran América del Norte”, representado en un mapa que extiende el espacio geográfico bajo control de los Estados Unidos, donde aparece Panamá.

La Cumbre resultó un reprochable espectáculo de prepotencia de Trump y de sumisión vergonzosa de mandatarios de 12 países de la región, quienes competían para ver quién era más sumiso. Inaceptable el irrespeto de Trump hacia nuestra Patria, al decir que “Panamá compró el Canal por un dólar”, arrastrando la risa de los presentes y el silencio de quien una vez más permite que se mancille la dignidad nacional y la memoria de quienes dieron su vida para alcanzar que el Canal pasará a sus legítimos dueños y por la salida de las tropas norteamericanas de nuestro país, los mártires de enero de 1964. Que quede claro, Panamá no compró el Canal, lo recuperamos gracias a la lucha histórica del pueblo por su soberanía y la sangre derramada por nuestros mártires. Tal como denunció Frenadeso: “Esta afirmación no solo falsifica la historia, sino que constituye una ofensa directa a la dignidad del pueblo panameño... /...Por ello, resulta inaceptable que desde el poder político estadounidense se pretenda trivializar una causa histórica que costó sangre, lucha y sacrificios al pueblo panameño”.

Firmaron o no firmaron. En la página web del Ministerio de la Presidencia se informó que “Panamá firmó el acuerdo ‘Escudo de las Américas’ con Estados Unidos. Ahora la Cancillería panameña, a través de un comunicado, afirma que ‘no firmó documento alguno’ en la reunión ‘Escudo de las Américas’. Al Gobierno de Mulino no se le puede creer, mienten descaradamente. Es comprobado que el ministro de Seguridad, Frank Ábrego, el 5 de marzo del 2026, firmó una declaración en donde Panamá asume otros compromisos ante las exigencias de Trump. Además, Mulino debe explicar cómo nuestro país formaría parte de una alianza de ejércitos de América Latina contra los cárteles, si Panamá no tiene ejército por precepto constitucional.

*Conusi-Frenadeso
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