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19 de Feb de 2020

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

En EEUU se debate la tortura

En Panamá y en América Latina hay una historia larga de abusos por parte de quienes detentan el poder y explotan el entorno natural y so...

En Panamá y en América Latina hay una historia larga de abusos por parte de quienes detentan el poder y explotan el entorno natural y social. Los debates han sido álgidos entre quienes luchan por descubrir los atropellos y aquellos que hacen todo lo posible por encubrirlos. En estos momentos, en Panamá, se denuncian los casos de las muertes de obreros de la construcción y de pescadores. Igualmente, las actividades mineras, energéticas, turísticas y de comunicación están acabando con comunidades enteras en toda la geografía del país.

En muchos casos de gobiernos militares —Panamá, Chile, Guatemala, Brasil y los demás— los responsables de los abusos han sido llamados a capítulo. En la actualidad, el debate sobre los abusos, y concretamente las torturas, se está desarrollando en los pasillos del poder en EEUU, así como en sus medios.

El presidente Barack Obama, desde la Casa Blanca, ha lanzado una ofensiva contra las prácticas de las distintas instancias norteamericanas que utilizan la tortura como forma de humillar y deshumanizar a los individuos que son identificados como amenazas a la seguridad nacional de EEUU. Obama plantea que la “técnica” asociada con la tortura produce muy pocos resultados y, más bien, ha desprestigiado a EEUU en la comunidad internacional.

Según el escritor mexicano Carlos Fuentes, el ex vicepresidente de EEUU, Dick Cheney, se ha levantado como moderno Torquemada para defender la nueva fe reciclada del “American Century” en el Congreso norteamericano. En defensa de las torturas aplicadas a quienes EEUU llama “combatientes ilegales”, Cheney admitió ante los senadores que los torturados eran vestidos con “chalecos explosivos, sus heridas escarbadas con un pie, sus dolores aumentados por pentotal sódico (y recibían) la amenaza de cortarles los ojos”. Cuando el senador John McCain le hizo una pregunta, Cheney le dijo: “Cierra la boca. Todos estamos aburridos de tus apologías contra la tortura. ¿Por qué no te unes al marica Specter (también senador) y te vas del otro lado?”. Cheney calificó a Obama como “la delicada orquídea de Harvard” y lo acusó de “arrimarse a dictadores grasosos, dándoles besos a esos comadrejas europeos a los que nuestros militares liberaron”. Cheney declaró en la audiencia que entre los métodos de tortura autorizados por la Casa Blanca de George Bush estaban retirarle medicinas a los detenidos, simular que se les ahogaba, el uso de serruchos para intimidar e informes falsos sobre la muerte de un hijo del detenido. Según The New York Times , la Casa Blanca aprobó el uso secreto de la tortura, e incluso la “desaparición” de los torturados. Condoleezza Rice recomendó el reconocimiento público de que EEUU tenía prisioneros “indefinidos”. Alberto Gonzales, el entonces procurador general, propuso la teoría de la “inmaculada concepción” que consistía en llevar los prisioneros a Guantánamo.

John Yoo, co-autor de los “memorandos sobre la tortura”, sentó doctrina diciendo que “la víctima debe experimentar dolor o sufrimiento intenso, del tipo equivalente al dolor asociado a una herida física de gravedad, tan grave que provocaría la muerte, la falla de un órgano, o un daño permanente...”. El juez español, Baltasar Garzón, está procediendo con una investigación contra los llamados “Seis de Bush”, que incluye a Yoo y al ex procurador, Alberto Gonzales.

-El autor es profesor de la UP e investigador asociado del CELA.gandasegui@hotmail.com