22 de Feb de 2020

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

Lo trágico en la comedia

La verdad ha dejado de florecer sobre los labios de los hombres públicos en Panamá. La mentira y las patrañas han eclipsado cada vez más...

La verdad ha dejado de florecer sobre los labios de los hombres públicos en Panamá. La mentira y las patrañas han eclipsado cada vez más todo rayo de luz en la sombra trágica de nuestro panorama político.

El gran sueño de la regeneración de nuestros políticos criollos, muere bajo este viento de pavor cargado de interrogantes y densos nubarrones negros que cubren el cielo de la patria al aproximarse la transmisión de mando presidencial.

Asombrada por la audacia y la insolencia para violentar las leyes y la propia Constitución, está la Nación ante el anuncio de que la Dirección de la Carrera Administrativa, obra del gobierno del ex presidente Guillermo Endara, ha sido convertida en un botín político por el presidente Martín Torrijos para desnaturalizar la esencia pura de dicha ley, convirtiéndola en refugio de más de 40 mil de sus copartidarios, bajo el paraguas de un colectivo que tiene el propósito de no dejarle espacios al nuevo gobierno de Ricardo Martinelli, para que pueda designar a sus colaboradores con méritos para ocupar algunas posiciones en el gobierno del Cambio.

El gobierno de Torrijos se anunció como el padre de todas las conquistas sociales, culturales, proliferación de empleo, de seguridad ciudadana, de ejemplo de la transparencia y de honestidad. No obstante, se convirtió en la cuna del filibusterismo, que ha golpeado la imagen y el honor de la patria que tantas esperanzas cifró en un hombre joven y vigoroso que, con el señuelo del “Team Martín”, logró captar las simpatías de la mayoría de la juventud preparada que clamaba por un espacio para poner en práctica sus conocimientos, pero se vio frustrada, amargada e impotente ante la estabilidad de funcionarios incompetentes y deshonestos que por influencias políticas se acogieron a la Carrera Administrativa violentando la ley. Al mismo tiempo, los jubilados continúan trabajando, cerrando puertas a los nuevos profesionales que tienen nuevas ideas, nuevas ilusiones y grandes proyectos para resolver los graves problemas que confronta la Nación y agobian a las grandes mayorías que sufren la desocupación, las enfermedades y la ausencia de esperanza.

-El autor es periodista.havagal21@yahoo.es