24 de Feb de 2020

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

Retoma de la imposición...

En medio de la profunda crisis económica mundial, del cuestionamiento al neoliberalismo y frente al galopante desempleo mundial, el gobi...

En medio de la profunda crisis económica mundial, del cuestionamiento al neoliberalismo y frente al galopante desempleo mundial, el gobierno de Martín Torrijos, con el aval de Ricardo Martinelli, retoma la imposición del Tratado de Libre Comercio (TLC), mal llamado TPC, con EUA. Tenemos que recordar que en el 2007 los diputados aprobaron el TLC con EUA, pese al rechazo de diversos sectores sociales, por las consecuencias que el mismo provoca sobre la base productiva del país, la pérdida e inestabilidad de los puestos de trabajo y la entrega de la biodiversidad. Además, una vez aprobado por la parte panameña, el ex presidente George Bush exigió ajustes en materia laboral y ambiental, ajustes que nunca fueron dados a conocer, pero sí acatados.

Hoy, el presidente Barack Obama exige más ajustes, esta vez en materia laboral y tributación internacional. Se trata, según voceros estadounidenses, de adecuar el TLC a la nueva visón: “ Estados Unidos necesita un nuevo marco comercial que reconozca que el intercambio de mercancías es esencial para la prosperidad del país ”. Se trata de un ajuste en la política hacia el hemisferio en términos que “es imperativo enviar señales de apoyo a sus aliados políticos en la región (Panamá y Colombia) en vez de ceder a las presiones de los sindicatos norteamericanos”. Al parecer intentan fortalecer el control comercial norteamericano en la región frente a proyectos como el ALBA (política económica alternativa al neoliberalismo).

Estas condicionantes, en materia laboral, se refieren de manera concreta a derechos laborales y de libertad sindical, para lo cual Panamá deberá introducir algunas modificaciones al Código de Trabajo. Panamá es uno de los países de la región donde se violan los derechos laborales y la libertad sindical. Durante este Gobierno PRD se asesinaron tres obreros, se arrestó a miles, y se hirió a cientos; mientras en cuarteles, convertidos en tribunales amañados de justicia, se condenó a otros cientos a pagar elevadas multas. Aquí empresarios y autoridades fomentan el sicariato, la impunidad, el sindicalismo amarillo, se incumplen las normas de salud y seguridad laboral, se niega el derecho a huelga y sindicación a vastos sectores de trabajadores (Canal, banca, Zona Libre, educadores, médicos, empleados públicos, etc.), se niegan aumentos salariales y un salario mínimo justo e igual a nivel nacional; se persigue, reprime y avasalla a los sectores en lucha por sus reivindicaciones.

Pero cada vez que se abre el compás para modificar el Código de Trabajo, los resultados son mayor flexibilidad laboral y desconocimiento de los derechos laborales, como ocurrió con las reformas impuestas a sangre y fuego en 1995 por el Gobierno de Ernesto Pérez Balladares (del cual formaron parte Torrijos y Martinelli), avaladas por la seudo dirigencia de CONATO, que también avaló el TLC con EUA en un comunicado conjunto con gremios empresariales y antiobreros, como CoNEP, Cámara de Comercio y APEDE.

Como patriotas rechazamos imposiciones foráneas y menos para con ellas lograr la aprobación de un tratado totalmente contrario a los intereses nacionales y populares. Por ello, llamamos a los trabajadores a declararnos en estado de alerta frente a estas nuevas amenazas de reformar el Código de Trabajo, cuya intención es abrirle paso al TLC con Estados Unidos.

-El autor es secretario general del Suntracs.rologe54@yahoo.com