Temas Especiales

25 de Nov de 2020

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

Pequeñas soluciones a grandes problemas

He llegado a la conclusión de que los panameños simplemente no sabemos resolver de forma sencilla los problemas, quizás porque los vemos...

He llegado a la conclusión de que los panameños simplemente no sabemos resolver de forma sencilla los problemas, quizás porque los vemos más complicados de lo que son, pretendemos soluciones complicadas. La verdad es que el método norteamericano del KISS (“keep it simple, stupid”, “mantenlo sencillo, estúpido”) debería ser más aplicado por nosotros.

Toma, por ejemplo, tranques innecesarios en las carreteras. Un simple choque de dos autos que tienen que permanecer sin moverse hasta que llegue el tránsito, ridículo.

Hoy con un celular tomas las fotos y colocas los autos a un lado, mientras esperas al agente que haga el parte. Y, ¿por qué solo un agente de tránsito puede hacer el parte?, ¿por qué no cualquier policía? ¿O es que los policías no saben describir un hecho al verlo?

Luego están los tranques naturales que no deben serlo. La calle interna de Obarrio que desemboca al semáforo de ASSA es tranque obligado al bloquear la calle los carro que tratan de cruzar. ¿Es mucho pedir un agente de tránsito en esa intersección en las horas pico?

Lo mismo ocurre en el área de Multicentro, donde sin agente de tránsito seis carriles bajan a tres y diariamente arriesgas tu carro en la confusión reinante. De hecho la rotonda bajo el paso a nivel, donde antes estuvo un monumento a la madre, permitiría que los autos que vienen de la ciudad pudieran girar a la izquierda para retornar a la ciudad sin necesidad de utilizar la rotonda, con un carril que puede habilitarse y te ahorras los tranques al tener que dar todo el giro alrededor de la rotonda y quedar contra el tráfico que baja hacia el hospital y otras áreas.

En breve inauguramos la Cinta Costera. Cuál no ha sido mi sorpresa al ver que las aguas pluviales de la parte aérea de la cinta caen por tubería a los paños de abajo, inundando el paño bajo la vía aérea.

¿No era lógico hacer llegar la tubería pluvial hasta el río Matasnillo o a los tragantes que bajan con sus salidas a la bahía? Así como es cómodo el paso por arriba, con lluvia serán intransitables los paños de abajo.

Otras área donde sobresalimos en mala atención es en toda entidad o empresa con varias estaciones de atención. ¿Has notado cuántas cajas tienen los bancos, pero solamente trabajan una o dos? ¿por qué no mantienen cajeros en todas, para facilidad de sus clientes?

Lo mismo ocurre con las casetas de peaje en las vías por cobro, o no están todas las casetas abiertas o están restringidas a tarjetas unas. Los malestares ocasionados al usuario no parecen importarle a los encargados. ¿Por qué no obligarlos a mantener todas funcionando?

En otro orden de ideas, están las antenas de celulares. Si mañana el país llega a tener diez empresas de celulares, no habrá espacio para tanta antena.

Hoy, con cuatro empresas, ya estamos pagando un precio. ¿Por qué no estatizamos las antenas y creamos, como el caso de ETESA en la electrificación a ECOCESA, empresa de comunicaciones por celular S.A., del Estado, dueña de las antenas y que alquile espacio a todas las empresas de celulares? Con un solo juego de antenas todos estarán bien servidos y tendrán la misma cobertura para propiciar una verdadera competencia.

Lo cierto es que hacen falta soluciones sencillas para nuestros grandes problemas, menos placas y cintas, más ingenio y creatividad.

-El autor es ingeniero y analista político.marognoni@cwpanama.net