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24 de Jun de 2022

  • Redacción Digital La Estrella

Columnistas

Los partidos y el cambio

Los partidos políticos deben ser los vehículos ciudadanos para expresar y desarrollar corrientes ideológicas y estrategias de progreso g...

Los partidos políticos deben ser los vehículos ciudadanos para expresar y desarrollar corrientes ideológicas y estrategias de progreso general.

No es el caso de hacer un análisis exhaustivo, pero lo cierto es que hasta ahora, poco es lo que han hecho por lo que dicen sus nombres. El Cambio, o más aun la Revolución, nos dicen de aspectos metodológicos o procesales. La necesidad de modificar cosas: estructuras, objetivos, personas. La Revolución fue para cambiar violentando con la dictadura, que les pasó a los gringos un tratado del Canal que no cumplió con los objetivos soberanos del 9 de enero del 64. Aun la Alternativa nos marca otra opción, también de un cambio Democrático: El PRD nació de una dictadura, no han reconocido sus graves violaciones ni indemnizado a sus víctimas. Ahora quieren democratizarse, pero primero tienen que limpiar su pasado.

Los partidos poco nos dicen de su orientación ideológica. En la práctica todos aspiran a ser socialistas, pero esa intención se ha enredado en la corrupción y la ineficacia, quedando solo en demagogia. Nos dicen de su definición: los liberales en sus varias modalidades, y todo lo que ha significado esa corriente y sus variantes en el tiempo; con lo cual el electorado sabe a qué atenerse. Los socialcristianos que tuvieron una concepción, pero abandonaron el título para ser solo Populares (pueblo), igual que los comunistas del partido del Pueblo, de supuesta representación de un “pueblo” que le niega los votos y que actúen en su nombre. Los nacionalistas nos dicen de una posición de defensa de la nacionalidad en todos los aspectos, se han visto mediatizados en sus alianzas (Molirena).

Los panameñistas de principios y trayectoria ultranacionalista en defensa de nuestra soberanía, como corresponde a un país pequeño territorial como lo expresara el Dr. Arnulfo Arias. Y hacer de ese objetivo toda una concepción de desarrollo interno productivo orientado a un sistema socializante de protección a los más humildes, como lo fueron sus logros: los derechos a huelga y jornadas de ocho horas de los trabajadores, la Caja de Seguro Social, el voto de la mujer, Banco de Desarrollo Agropecuario?

Pero si en la ejecución algunos partidos políticos fueron o quisieron ser socializantes, ninguno se pronunció. Existió hace años un partido socialista (Demetrio Porras, Carlos Iván Zuñiga), así como uno Conservador, que desaparecieron.

En América se está dando un cambio hacia el socialismo en dos forma. La cubana, de línea dura comunizante; y la vía chilena, democrática (europea, progresista), que se inicia con Salvador Allende, que en un error histórico USA interrumpió con Pinochet, para perder años en recuperarse la democracia con los actuales gobierno de Bachelet y Lula. El Justicialismo social y nacionalista ha seguido un rumbo paralelo, cada cual con su estilo.

El actual Cambio hacia la honestidad y la eficacia nos dice que lleva un objetivo efectivo de beneficiar a la población, mediante fomentar la producción orientada a su más justa distribución y a crear empleos. El entendimiento con los trabajadores y los consumidores tiene que ser un cambio estratégico básico. Pero para la sostenibilidad y la sustentabilidad, las áreas económicas organizadas tienen que desacelerar su crecimiento, para que los usuarios tengan la oportunidad también de crecer, desarrollarse y así robustecer nuestro mercado. Esto es una política de desarrollo social para mejorar a “lo panameño”.

“Consuma productos nacionales”.

-El autor es médico y ex ministro de Estado.grollap@cableonda.net