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03 de Dec de 2020

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

Código Electoral socialista

En el mundo predominan dos ideologías político-económicas: Liberalismo y Socialismo; aunque entre ambas encontraremos una extensa gama d...

En el mundo predominan dos ideologías político-económicas: Liberalismo y Socialismo; aunque entre ambas encontraremos una extensa gama de tonalidades. Resumiremos. El liberalismo capitalista plantea y pugna por la libertad del individuo, con la menor intervención posible del Estado, para que este pueda desempeñarse y producir en la medida de sus capacidades y en todos los ámbitos de la vida.

El socialismo , da prevalencia al Estado por sobre el individuo, con el supuesto propósito de que al eliminarse las diferencias sociales mediante la erradicación del egoísmo, se habrá de beneficiar la sociedad. En este último caso los gobernantes de turno son los que en tal caso decidirán a nombre del Estado, dictando las reglas que todos deben acatar. Lógicamente que de esa forma quienes gobiernan adquieren demasiados poderes y por ello controlarán todo y a todos. Prevalecerían, entonces, solo dos clases sociales: los gobernantes y todos los demás. La humanidad es egoísta por naturaleza, pues el egoísmo es consustancial con la seguridad del individuo. Ni siquiera la propia subsistencia es concebible si no se practica algún grado de egoísmo.

Sin espacio para profundizar más sobre este complejo tema, la burla consiste en que si no hay libertad individual nunca podrá haber la de grupo, cuando, en vez, la libertad individual es garante absoluta de aquella de toda la sociedad. Se trata, pues, de una ideología demagógica que riñe con la libertad personal, que limita la creatividad y el impulso empresarial del individuo, principal motor del desarrollo de los pueblos. Lo fundamental es que sin libertad individual, la sociedad jamás podrá ser libre.

El Código Electoral obliga a los partidos a efectuar elecciones primarias, pero tal obligación riñe con la libertad del hombre. Por ejemplo: ¿Quién se podría perjudicar si yo, ejerciendo mis libertades constitucionales, aceptara inscribirme en un partido en el que la escogencia de los candidatos sea reservada a sus directores y no por medio de primarias? Y si no hay perjuicios para terceros ¿por qué restringirla? Las primarias tienen un alto costo, provocan divisionismos partidarios y hasta pueden afectar la pacífica convivencia ciudadana. Además, desencadenan la campaña política anticipadamente. ¡Quien considere imprescindibles las primarias tendría todo el derecho de inscribirse en un partido que sí las practique! Obligar mediante ley a efectuar primarias es ni más ni menos que una imposición de tipo socialista que limita las libertades individuales.

Esta disposición surgió de un partido totalitario que ha querido hacerse pasar por muy democrático, pero obligando a todos los demás a seguirlo. No debemos continuar permitiendo cada vez más limitaciones a nuestros derechos o acabaremos totalmente controlados por el Estado Socialista.

-El autor es empresario.jcorream@cwpanama.net