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06 de Apr de 2020

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

Impunes sicarios en Panamá

El Suntracs denunció durante el gobierno de Martín Torrijos la introducción del sicariato como método de la patronal para enfrentar a la...

El Suntracs denunció durante el gobierno de Martín Torrijos la introducción del sicariato como método de la patronal para enfrentar a las organizaciones representativas de los intereses de la clase obrera. Sin embargo, la atención prestada por Torrijos puso en evidencia el contubernio de empresarios, autoridades y sicarios, cuyo propósito es imponer mediante chantajes, amenazas y crímenes condiciones de trabajo muy por debajo a las pactadas en el Convenio CAPAC-Suntracs.

El sicariato es un ataque directo contra el clasismo, contra la autonomía de las organizaciones sindicales, así como contra el derecho de los trabajadores a organizarse independiente, sin patronos o burócratas. Pero también se trata del intento de aterrorizar a todos los que luchan por sus derechos fundamentales.

En estos momentos, una vez más, nuestro sindicato es acechado por el sicariato, se trata de lo acontecido en el proyecto Panamá Internacional Terminal, que construye en la antigua base militar de Rodman la empresa A&D-V&C Consortiun, S.A. (cuyo representante legal es el ciudadano colombiano Juan Carlos Monzón), donde sicarios al servicio de la empresa disfrazados de sindicalistas (Sinticopp-CONATO) agredieron a varios miembros y representantes del Suntracs.

Uno de los agresores es Jacinto Padilla, implicado en el intento de asesinato del fiscal tercero de circuito de Colón encargado, Armando Gittens, hecho ocurrido en septiembre de 2006, a quien los policías al requisarlo le encontraron arma blanca y una determinada cantidad de droga, por lo que fue detenido. El otro, Rogelio Ramos alias “Juana Peña” , implicado en el asesinato del compañero Osvaldo Lorenzo, hecho acaecido en agosto de 2006, en el proyecto de la autopista Panamá-Colón de la empresa Odebrecht, sindicado en el expediente de este caso, ordenándose su arresto y llamamiento a juicio el próximo 16 de noviembre; también denunciado por ordenar el apuñalamiento de directivos del Suntracs, por amenazar a periodistas y decomisar equipo y material fotográfico, por impedir y amenazar de muerte a funcionarios del Ministerio de Trabajo. Pese a estas denuncias y orden de captura, Ramos corrió como candidato a diputado en Colón por el Partido Liberal que apoyó a la candidata del PRD, Balbina Herrera.

Este hecho vuelve a poner en evidencia la impunidad que reina en el país, cuando peligrosos delincuentes actúan libremente en los centros de trabajo amedrentando a los obreros para imponer sindicatos amarillos, mientras que las autoridades del Ministerio Público, encabezadas por Ana Matilde Gómez, guardan silencio. ¿Cómo puede explicar la procuradora de la Nación esta situación de absoluta impunidad, cuando a casi dos años del asesinato de Osvaldo Lorenzo, el principal responsable de este homicidio sigue libre, pese a tener una orden de captura en su contra? Así anda la Justicia en Panamá. Ante estos hechos, nos preguntamos ¿está en los planes del gobierno de Ricardo Martinelli y de las autoridades del Ministerio de Trabajo seguir fomentando el sicariato y el sindicalismo amarillo, como lo hizo el gobierno del PRD, en abierta violación a la libertad sindical y los derechos humanos y laborales?

Pese a la agresión y las amenazas los trabajadores se mantienen firmes en la lucha contra la falta de medidas de salud y seguridad, por el pago de salarios que adeuda la empresa y en defensa de su Sindicato (Suntracs).

*Secretario general del Suntracs.rologe54@yahoo.com