Temas Especiales

07 de Apr de 2020

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

Confucio, Kung Fu, confusión

Como referencia a la candidata a un concurso de belleza que se equivocó al hablar de Confucio, leí una columna en el Semanario de la Uni...

Como referencia a la candidata a un concurso de belleza que se equivocó al hablar de Confucio, leí una columna en el Semanario de la Universidad de Panamá (10 al 16 de junio), en la que su autora (el nombre no interesa) ha querido arrojar luces sobre el sabio chino.

Dice la columnista que: “El nombre tradicional de Confucio en chino es K ngz (debe ser Kong Zi), literalmente ‘Maestro Kong’, aunque muchas veces se le escribe Kung Fu Tsé en español a partir del latín “Confucius”, amparada por los sacerdotes jesuitas en sus primeros contactos con China. Fue el maestro inventor del Kung Fu (tipo de arte marcial)”. Sobre el mismo tema, nos dice Wikipedia : “El nombre habitual de Confucio en chino es K ngz (...), literalmente “Maestro Kong”, aunque muchas veces se lo escribe “Kung Fu Tse”. Una variante de este nombre, poco habitual en la actualidad, es K ng Fz (...), de la que se deriva el nombre tradicional en español a partir de la forma latinizada “Confucius”, adoptada por los sacerdotes jesuitas en sus primeros contactos con China. Fue el maestro inventor del Kung Fu (tipo de arte marcial)”.

Puede apreciarse una analogía literal profusa entre ambos textos, pero la más significativa está en el error garrafal de ambos al considerar a Confucio como “inventor del Kung Fu...”.

Leí las obras completas de Confucio a los 14 años y aún las conservo. Salvo raras referencias a las artes marciales chinas, nada hay en “Los Cuatro Libros Clásicos” de Confucio (algunos eran de sus discípulos, como Mencio) que le merezca el título de “inventor del Kung Fu”. Se sabe que Wikipedia no es una fuente definitiva de información, pero nos incomoda que la colaboradora del semanario de la Universidad forme parte del Foro y Plan Nacional de Lectura y APALEC y cometa semejante desliz.

El Kung Fu fue desarrollado en China desde el principio, porque la gente debía enfrentarse tanto a animales como a personas en la lucha por la vida, fuese con sus manos vacías, instrumentos, armas o aparejos de trabajo. Del desarrollo y perfeccionamiento continuo de esta forma de defensa propia, basada en la observación de animales y de la Naturaleza, nació el Kung Fu —de la misma manera que el Feng Shui (se pronuncia Fon Shuei)— algunos de cuyos preceptos centrales se nutren del pensamiento taoísta, como el ying y el yang. El Kung Fu antecede en muchos siglos al Templo Shaolin fundado en el siglo V D.C., en el que tuvieron destacada participación algunos monjes budistas venidos de la India, quienes contribuyeron a enriquecer el Kung Fu sin ser sus “inventores”. Así lo atestiguan obras de arte, estelas y pictogramas antiguos.

Por último, la columnista señala que Confucio fue autor de doctrinas “religiosas” , cosa que no es cierta. La mayoría de los autores consideran que el Maestro fue esencialmente sabio y filósofo. Por mi parte, lo considero el fundador de la Administración Pública.

Al parecer, la joven concursante no se equivocó del todo, pero la confusión no la creó Confucio, sino nosotros.

*Escritor.julioyao@gmail.com