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04 de Apr de 2020

Redacción Digital La Estrella

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Llegó el espionaje de alta tecnología a Panamá

Los acuerdos e intercambios de notas diplomáticas celebrados con EEUU han colocado a Panamá en una posición vulnerable en todo lo concer...

Los acuerdos e intercambios de notas diplomáticas celebrados con EEUU han colocado a Panamá en una posición vulnerable en todo lo concerniente a nuestra seguridad nacional. De hecho, somos dependientes de EEUU en toda materia —desde las comunicaciones, el transporte, la economía y, hasta, la cultura. Recién se informó que la ciudad de Panamá tiene un sistema avanzado de vigilancia que cuenta con 200 cámaras colocadas en diferentes puntos. A su vez, un total de 25 cámaras del mismo sistema se encuentran colocadas dentro de los terrenos de la Universidad de Panamá.

Los panameños conocemos poco sobre el sistema que utilizan estos organismos para vigilarnos. Sabemos menos sobre cómo monitorean el sistema de comunicaciones, que incluye teléfonos, celulares, Internet, correos electrónicos y otros avances técnicos. En EEUU, Josh Silver, director ejecutivo de Free Press, puso sobre alerta a los norteamericanos sobre la “tecnología que monitorea todo lo que circula a través de Internet”. Asegura que la tecnología “es algo que funciona, está disponible y no hay legislación en EEUU que impida que el gobierno en Washington la utilice. Las principales empresas proveedoras de Internet, en particular AT&T y Verizon, vigilan el contenido de lo que circula en ese mundo cibernético y en las líneas telefónicas en todo el país”. Obviamente, vigilan el mundo entero. Según la periodista Amy Goodman, el sistema de espionaje es la columna vertebral del programa de “escuchas telefónicas sin orden judicial” actualmente vigente en EEUU.

En el caso de Panamá desconocemos quiénes espían el sistema de comunicaciones. En el caso de EEUU, Thomas Tamm, abogado del Departamento de Justicia, denunció la existencia de un programa secreto de vigilancia. Según Tamm, este país tiene “un procedimiento legal en vigencia a través de la Ley de Vigilancia de Inteligencia Extranjera para permitir las escuchas telefónicas de los norteamericanos que van al extranjero. Son muchos más los norteamericanos sometidos ilegalmente a escuchas telefónicas de lo que sabemos. Cuando empecemos a enterarnos de cuántas personas fueron torturadas a nombre nuestro , agrega Tamm, también nos vamos enterando poco a poco sobre el alcance de las escuchas telefónicas”. Si la ley norteamericana permite el espionaje de sus ciudadanos cuando viajan al exterior, qué les impide utilizar sus recursos para espiar a los panameños en Panamá. Hace pocos años el entonces senador Barack Obama votó para otorgar a empresas como AT&T y Verizon inmunidad retroactiva de ser procesadas. The New York Times recientemente informó que Washington tiene una base de datos llamada Pinwale, con millones de correos electrónicos interceptados.

En una reciente audiencia del Senado, el senador Russ Feingold le preguntó al procurador general de EEUU, Eric Holder, si creía que el programa original de escuchas telefónicas sin orden judicial era ilegal. Holder solo pudo señalar que el programa “era desacertado como política”. En EEUU, según Amy Goodman, “el gobierno de Obama está siguiendo un camino peligroso en relación con los programas de espionaje de la era Bush. Estos deberían ser suspendidos y puestos a consideración de la justicia, en lugar de ser ampliados y defendidos”. En Panamá se dice que la vigilancia pretende “controlar” el aumento de la criminalidad, producto de las políticas neoliberales que los últimos gobiernos han aplicado. Sin embargo, los servicios de seguridad de la Presidencia, con sus asesores norteamericanos, podrían tener otras ideas más preocupantes.

*Profesor de la UP e investigador asociado del CELA.gandasegui@hotmail.com