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09 de Apr de 2020

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

Penonomé, ciudad que también crece

Cierto que sí, Penonomé es una ciudad que lleva un crecimiento impresionante, aunque tal vez no podamos decir lo mismo que los lugareños...

Cierto que sí, Penonomé es una ciudad que lleva un crecimiento impresionante, aunque tal vez no podamos decir lo mismo que los lugareños de otro hermoso sitio interiorano, que sentenciaron alguna vez que su ciudad crecía sola, pero hemos logrado favorecernos de nuestra ubicación geográfica, del coraje de inversionistas locales, nacionales y extranjeros, así como del trabajo perseverante de su gente común y profesional.

Penonomé tiene fortalezas inigualables, es una ciudad recursiva y competitiva, que se ha ganado su puesto a pulso, solo basta con echar un vistazo al número de bancos, hoteles, restaurantes, almacenes, supermercados. Es palpable el gran desarrollo de proyectos habitacionales y la creciente expansión de centros comerciales y empresas de referencia local y nacional.

El distrito cuenta con una riqueza productiva en sectores sensitivos para la dinámica comercial e industrial de la economía nacional; la calidad y oferta artesanal ya es conocida, la producción de frutas y hortalizas es la de gran valor, superada únicamente por Tierras Altas. La producción arrocera, ganadera, porcina, avícola y lechera, la coloca en la plaza más importante de provisión de alimentos para el resto del país. Y su ubicación, equidistante con las playas, montañas, valles y centros turísticos, y a su vez, con aquéllos puntos y la capital del país la convierten en estratégica para cualquier destino.

Empero, el panorama indica que el gobierno nacional, nos empuja al ostracismo político y nos excluye de los planes de desarrollo, y por ello la dramática incertidumbre.

Para empezar, no estamos representados la ciudad ni la provincia, en el consejo de ministros, tampoco entre las más de cuarenta instituciones autónomas del nuevo gobierno, obviamente un hecho no injusto per-se. Por otro lado, le temo a las opiniones del ministro de Economía y Finanzas, sobre su parecer de la construcción de un aeropuerto internacional en Azuero y no en Penonomé, cuando esta ciudad también brinda ventajas topográficas, meteorológicas, técnicas y operativas para albergar incluso un aeropuerto alterno del cual carecemos en el país y resulta altamente necesario; y no porque Azuero no lo merezca, en ambos destinos son necesarios aeropuertos internacionales, pero es que las áreas circundantes a Penonomé han registrado en los últimos tres lustros un desarrollo en infraestructuras que supera los mil 500 millones de dólares, lo que hace urgente su construcción aquí.

Pero lo más preocupante son las declaraciones del nuevo gobernador de Coclé, incluso antes de tomar posesión del cargo, dijo que se llevaría las instituciones oficiales para Aguadulce, su ciudad natal, “porque ya estaba bueno de que los cogieran de congos”. Es curioso suponer qué estará pensando el gobernador, será que cavila tomarse la Ley en su mano y cambiar la capital de la provincia para el lugar de su antojo o llevarse la institución de su predilección para su casa. Acaso no sabe este funcionario que las capitales de provincia se designan conforme lo señala la Ley y que las instituciones regionales, provinciales o legaciones nacionales deben tener su sede en la capital de cada provincia.

No pedimos limosnas, exigimos atención gubernamental adecuada y la inclusión en los planes de desarrollo, pero ajenos al capricho y a pasiones temerarias.

*Diplomático.gtatisg@gmail.com