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29 de Mar de 2020

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

La inmovilidad de Argelia

Hace poco Antonio Guterres, Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), reveló que en cuatro campamentos en el ...

Hace poco Antonio Guterres, Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), reveló que en cuatro campamentos en el sur de Argelia habría 80,000 refugiados, muy por debajo de los 165,000 que aseguran las autoridades de ese país. En su visita a la región Guterres recibió la negativa de Argelia de autorizar un censo para establecer el número de refugiados saharauis como requisito para aumentar la ayuda humanitaria, estimada para el próximo año en $45 millones.

Un censo extraoficial del Comité Internacional de la Cruz Roja indicó que la mayoría de los refugiados en los campamentos argelinos no son saharauis. Son originarios del sur de Argelia o de países vecinos como Níger, Mali y Mauritania. La MINURSO, el contingente de la ONU en el Sahara Occidental, en un censo provisional hace 10 años estimó en 40,000 los saharauis en territorio argelino. El ACNUR no cuenta con la plena cooperación de Argelia en el tema de los refugiados saharauis, puesto que un censo oficial validaría sus derechos y les permitiría optar por documentación para facilitarles moverse libremente.

Guterres señaló que el ACNUR busca identificar los verdaderos refugiados y abrir un diálogo para que expresen su deseo de quedarse en los campamentos, reintegrarse a Marruecos o reinstalarse en otro lugar en el extranjero.

Recientemente Marruecos pidió al ACNUR proponer a los saharauis que viven en los campamentos argelinos la reinstalación en terceros países. Pero Argelia ha bloqueado toda posibilidad de repatriación voluntaria hacia Marruecos u otras naciones irrespetando los derechos de los refugiados a salir de los campamentos y escoger libremente donde reinstalarse. Sobre Argelia, que los alberga por más de tres décadas, recae la responsabilidad política y jurídica de la prolongación de ese exilio sin esperanza ni futuro.

El ACNUR también propuso la creación de un corredor humanitario entre los campamentos argelinos y las provincias del Sur de Marruecos para permitir que miles de familias saharauis puedan reencontrarse. Rabat acogió favorablemente la iniciativa. Argel la rechazó por temor a que los refugiados no regresen a los campamentos, demostrando que tiene la última palabra en el diferendo por el Sahara Occidental.

La propuesta de autonomía para las provincias del Sahara presentada por Marruecos en el 2007, calificada por la comunidad internacional como seria y creíble, es un mensaje de movilidad por parte de Rabat. Argelia y el Frente Polisario, mientras tanto, mantienen inamovible su demanda de un referéndum de independencia, algo inaplicable, porque la mayoría de saharauis no vive en un mismo territorio y la población tribal se encuentra diseminada en Argelia, Mauritania y España. Si bien Argelia es quien tiene en sus manos el poder de decisión, Marruecos está dando señales de buscar una salida a ese conflicto —sin vencedores ni vencidos— dentro de la perspectiva de construir el gran Magreb árabe desarrollado y próspero.

-El autor es periodista.d_olaciregui@hotmail.com