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05 de Apr de 2020

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

La popularidad del presidente

100 días después de haber iniciado su gestión, el presidente Ricardo Martinelli mantiene un nivel de aceptación entre el 86 y el 90.6 po...

100 días después de haber iniciado su gestión, el presidente Ricardo Martinelli mantiene un nivel de aceptación entre el 86 y el 90.6 por ciento, según la encuesta que leas.

No dudo que para muchos estos parámetros parecen muy por encima de lo que se esperaba de un presidente salido de una campaña de eslóganes y con un partido de reencauchados de otros colectivos y con menos de 150,000 adherentes. Pero el presidente no ha defraudado al casi millón de electores que le creyeron las promesas y amenazas de campaña.

100 días después, un ex ministro está detenido, hay denuncias que se investigan a varios otros altos funcionarios del clan de los que describió como que “ entran limpios y salen millonarios ”, ya se inició el pago de los 100 balboas mensuales a los mayores de 70 años, se inició el plan del primer empleo, se bajó la cuenta de luz y se han ordenado auditorías a los corredores y entidades que manejaron cantidades millonarias, se ordenaron las cuentas de la Calzada de Amador y se instaló la comisión que creará el metro en la ciudad.

Todo lo ha hecho con un estilo sui géneris, sin discursos, sin mayor publicidad estatal, en mangas de camisa y con una informalidad nunca antes vista en un mandatario. El resultado ha sido, hasta ahora, que el 86 por ciento de los independientes encuestados aprueba su gestión, mientras que el 75 por ciento, es decir, tres de cada cuatro perredés, también la aprueba. Para los torrijistas no es difícil aprobar la gestión de un gobierno que por un lado ha respetado los programas populistas del gobierno anterior y por otro ha añadido nuevos programas que benefician a las clases populares. Martinelli en un pasado fue parte de un gobierno PRD y si bien se separó luego del partido, mantuvo amistad con muchos de sus miembros.

La popularidad del presidente no es compartida con su equipo de gobierno, su Gabinete es criticado por muchos y hasta se habla ya de la necesidad de cambios en algunas carteras. Pero el mandatario innegablemente goza de una alta aceptación.

Su evidente determinación de frenar la corrupción, su interés en terminar con la impunidad e inclusive la decisión de investigar y sancionar a los que delinquieron en el gobierno anterior, son quizás las piezas principales detrás de su popularidad.

Mantener ese grado de popularidad pudiera ser tarea difícil, pero ciertamente no es imposible predecir que mantendrá un nivel alto por reflejar exactamente lo que el pueblo quería para presidente: un mandatario que mande, con autoridad y decisión, que castigue a los corruptos y mantenga el nivel de honradez que se esperaba de los funcionarios.

A su favor, el presidente ha demostrado que o trabajas o te vas. En 100 días salieron el director de Correos, la directora de la Autoridad de Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT), el director de la Cadena de Frío, el secretario de Metas y otros de menor jerarquía.

Las promesas de un cambio se han visto, Ricardo Martinelli se ha hecho sentir en todos los sectores y si alguien dudaba que iba a intentar cumplir todas su promesas ya ha dado harto pruebas de que sí lo hará.

Si logra que los diputados le sigan el ejemplo y los alcaldes también, finalmente tendremos la pregonada Patria Nueva prometida por otro hace cinco años.

*Ingeniero y analista político.marognoni@cwpanama.net