24 de Feb de 2020

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

La justicia a prueba

La administración de justicia, tanto ordinaria como administrativa, parece requerir cambios urgentes, que deben ser la consecuencia de l...

La administración de justicia, tanto ordinaria como administrativa, parece requerir cambios urgentes, que deben ser la consecuencia de la metamorfosis de las mentes y corazones de los habitantes, es decir, menos vicios, antivalores y corruptela social, como prioridad, y como segunda instancia, un cambio total en la Constitución Política y Ordenamiento Jurídico Patrio.

El sistema jurídico está secuestrado por los “ tecnicismos legales ” y la mal interpretada “ seguridad jurídica ”. No desconozco la necesidad del debido proceso, como tampoco pretendo que se endurezca este sistema por el mero prurito de castigar, sino más bien que sea lo menos vulnerable posible.

En las últimas semanas, los medios se han enfocado en un ex presidente, al que un fiscal le ha aplicado medidas cautelares por supuesto blanqueo de capitales, y en una procuradora, a la que otro procurador le sigue un proceso por supuesto abuso de autoridad. Al margen de la verdad material y procesal que reposa en los respectivos expedientes, ambos sindicados han despertado toda clase de opiniones, alegaciones y rumores. Sin embargo, más allá de la morbosidad, cabe precisar que cada caso es diferente y tiene sus propias connotaciones. No se pueden soslayar los principios y garantías legales y constitucionales ni adelantarse a los resultados finales de las investigaciones, solo por subjetivismos, suspicacias y malquerencias.

Muy pocos son los casos, por no decir ninguno, en los que se han visto procesados funcionarios y ex funcionarios de alta jerarquía. No obstante, parece que el respeto real por la juridicidad que habíamos escuchado de otros países ha comenzado a florecer en Panamá. El escenario actual es positivo, pues, pone a prueba la vocación institucional, justicialista y democrática de Panamá. No debemos hacer bandos, sino más bien apoyar al sistema de justicia para que éste, en derecho, imparcialidad, veracidad, sabiduría y prudencia investigue y sancione a quienes en realidad han violado la Ley, sabiendo siempre que “ es y será mejor un culpable libre que un inocente preso ”.

*Abogado y locutor.gadarovi@gmail.com