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22 de Ene de 2022

  • Redacción Digital La Estrella

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Cáñamo y marihuana

El pergamino que contiene la declaración de independencia de EE.UU. y el material textil de sus primeras banderas se confeccionaron con ...

El pergamino que contiene la declaración de independencia de EE.UU. y el material textil de sus primeras banderas se confeccionaron con fibras de celulosa de una variedad industrial de la Cánnabis Sátiva; una planta de extraordinaria versatilidad conocida en castellano como cáñamo y uno de los cultivos más antiguos de la Humanidad. Se conservan textos literarios y tejidos de cáñamo con más de 8000 años de antigüedad.

En 1937, pese a la crisis económica y social, EE.UU. prohibieron la agroindustria del cáñamo. En 1961 las Naciones Unidas hicieron lo mismo. Privando al mundo de una prometedora agroindustria; quizá porque deliberadamente se confundió el cáñamo con otra variedad de Cánnabis Sátiva, conocida como marihuana.

Me parece de ejemplar relevancia el hecho que con motivo de la desaparición de las importaciones de cáñamo por la guerra, EE.UU., desde 1941 a 1945, financió masivamente la industria de cáñamo para ganar la guerra mediante el programa “ Cáñamo para la Victoria ”. Para fabricar uniformes, zapatos, cuerdas y paracaídas. Terminada la guerra todos los cultivos e instalaciones industriales de cáñamo fueron eliminados. En youtube pueden ver dicho documental oficial titulado “ Hemp for Victory ”.

O sea, el mundo civilizado se privó de una bioindustria importante que habría podido atenuar dos grandes problemas: las hambrunas y la deforestación de sus propios paisajes naturales. Porque el cáñamo es la mejor alternativa contra la deforestación causada por la industria papelera y maderera en virtud de que crece rápidamente y produce altos tonelajes de celulosa, fibras y aceites. Porque una hectárea de cáñamo produce cuatro veces más material para la industria papelera y de la construcción que una hectárea de árboles. Y la fibra de cáñamo puede reciclarse hasta siete veces, mientras que el material de árboles solo hasta cuatro veces. Habrá que explicar por qué los empresarios inversionistas no han elegido esta alternativa más rentable y productiva.

Y, sobre todo, por qué privar al mundo de un cultivo que habría ciertamente mejorado las condiciones socioeconómicas del tercer mundo.

Efectivamente, con la fibra de cáñamo, la estopa, se confeccionan cuerdas y redes de larga duración y fuerte resistencia. Se pueden fabricar materiales para la industria de la construcción y de la confección de ropa de gran calidad a costos razonables. Del cáñamo se obtiene celulosa para la fabricación del papel y textiles. Además sirve para fabricar biocombustibles, biolubricantes, plásticos vegetales, aceites para alimentación humana, pinturas y cosméticos.

Y por último, las cualidades de las semillas del cáñamo para la alimentación humana son excepcionales, porque su contenido de proteínas supera el 30% y porque es rico en grasas nutricionales esenciales, especialmente omega 3 y omega 9.

A pesar de que, después de 1998, Canadá legalizó la producción industrial de cáñamo y que otros países importantes han hecho lo mismo el desarrollo de la industria de cáñamo ha sido lento y moderado. Además, los gobiernos y la opinión pública parece que no son conscientes de las ventajas de este cultivo y que no distinguen la diferencia entre cáñamo y marihuana.

*Economista.www.flaviovelasquez.com