25 de Feb de 2020

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

La Política Social como punta de corrupción

En 1995 los organismos de crédito internacional reconocieron públicamente que la política neoliberal genera pobreza. A partir de ese año...

En 1995 los organismos de crédito internacional reconocieron públicamente que la política neoliberal genera pobreza. A partir de ese año inician una serie de proyectos dirigidos, no a resolver el problema de la pobreza, sino a palear la misma para detener los estallidos sociales.

En el 2000, logran articular su estrategia de “ focalización del gasto público ” borrando con ello la base de una política social sustentada en principios de universalidad y solidaridad. Es decir, se imponen las reformas que responden al mercado.

Tales reformas, desarrolladas bajo la influencia del Banco Mundial, condujeron a una visión cimentada en tres instrumentos básicos: focalización, participación privada apoyada con subsidios a la demanda y descentralización. La focalización, buscó el diseño de un sistema de identificación de beneficiarios: los extremamente pobres. A estos instrumentos se agregaron programas específicos para poblaciones vulnerables o para hacer frente a los costos del ajuste estructural, entre los cuales se destacan los fondos de emergencia social (FES) en sus diferentes variantes.

La política social neoliberal se instrumentalizó a través de bonos-subsidios, que se convirtieron en “ ambulancia para recoger a los afectados por las políticas neoliberales sin formar parte de un plan de desarrollo nacional ”, o bien como “ bomberos apaga fuego para recoger los excluidos sin incorporarlos a reales oportunidades productivas ”. Son policías para detener convulsión social.

El resultado de estos programas en todos los países ha sido el clientelismo político y los focos de corrupción. Es decir, la política social del neoliberalismo, no logra siquiera frenar la pobreza, sino que se constituye en una punta de corrupción que genera más pobreza.

Panamá, no es la excepción. Con el gobierno de Guillermo Endara se creó el FES, hoy FIS, el cual tiene como saldo el manejo inadecuado de millones de dólares, donde la cadena de corrupción abarca: diputados-proveedores-FIS.

Igualmente, sus resultados no han sido favorables para los grupos que dicen beneficiar, en el caso de las comunidades indígenas las muertes por desnutrición aumentaron; en el caso de las mujeres se han constituido en políticas discriminatorias que profundizan desigualdad al sobrecargar el trabajo de las mujeres pobres; en el caso de la población de la tercera edad ha trasladado parte de responsabilidad del hogar a la población adulta mayor.

En términos generales, casi todos los programas de asistencialismo social están inmersos en corrupción, politiquería y condicionamiento a los que los administran (PRODEC, FIS, Red de Oportunidades, etcétera). La gestión en política social del gobierno de Ricardo Martinelli sigue las recetas que nos impone el neoliberalismo, agregándole su componente personal de “ shows mediáticos ”. En campaña electoral prometió acabar con la corrupción y el nepotismo imperante en la gestión pública, sin embargo a seis meses de su gobierno los escándalos no se han hecho esperar.

En el caso del FIS, se contrató vía directa (por 55 mil dólares) a la firma López Consultores, para que auditora las finanzas de la institución. Según información aparecida en los medios de comunicación social, los resultados de la auditoría revelaron atentados contra los fondos del FIS, en lo cual se encuentran involucrados diputados, tanto del gobierno actual como del pasado, sin embargo hoy, después de reuniones del Ejecutivo y Legislativo, todo parece indicar que se desestimarán los resultados.

La pregunta que prevalece en el pueblo panameño es: ¿Cuál es el Cambio? La corrupción sigue a flor de piel.

En estas circunstancias creemos en la necesidad de iniciar un verdadero proceso de investigación que juzgue y condene a los responsables del atraco contra la Cosa Pública. Pero también deben abrirse procesos judiciales contra otros atracos cometidos contra el pueblo: Estafa de la Ley Banistmo, venta del Ingenio La Victoria en condiciones onerosas para el Estado, compra de la Casa Presidencial de Punta Mala, uso de las partidas secretas presidenciales, caso de las boyas de la empresa PECC, entre otros.

Para ello se necesitará de una Comisión Investigadora Imparcial e Independiente que esclarezca estos graves hechos.

El momento es propicio para colocar en el centro del debate la discusión sobre la necesidad de una nueva institucionalidad, que nos brinde verdadera Justicia y acabe con los abusos del poder, la corrupción y la impunidad.

Insistimos en la necesidad de una Asamblea Constituyente Originaria y Soberana, con Plenos Poderes, convocada por el pueblo para barrer con la podredumbre moral existente en los órganos de poder e instituciones de un Estado degenerado, acabar con la impunidad, recuperar los fondos y bienes robados al Estado y castigar a los corruptos y corruptores.

*Secretario general del Suntracs.rologe54@yahoo.com